foto del grupo L'Odi Social
Vamos a cagarnos en algo
Periodos activos
1981 - 1992
Procedencia
Barcelona
Estado
Inactivo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
18/12/2016
Estilos
1 fan

Era una época en la que llevar una cresta llamaba mucho la atención y cualquier cosa era una buena excusa para pedirte la documentación” contaba Jordi Roca –Gos- a la sazón, cantante de L’Odi Social, una de las bandas más representativas de la rabia y lucha continua que resultó ser el punk de los 80 de Barcelona, para la crónica de aquellos días que escribió Jordi Llansamà, “Harto de Todo. Historia Oral del Punk en la Ciudad de Barcelona (1979-1987) (BCore, 2011). Y es que las calles de la Ciudad Condal fueron para muchos de estos jóvenes vía de escape del odio y hastío acumulado; el hábitat en el que protestar contra la policía para evitar el desalojo de centros sociales ocupados, casales reconvertidos en salas de conciertos y lugares de reunión de mil y un colectivos. Para complicar aún más la ecuación, la variable de los grupos de cabezas rapadas que abrazaron rápidamente la estética y maneras de la extrema derecha más beligerante y agresiva que convirtieron el asfalto en campo de batalla habitual. L’Odi Social vivió todo esto y lo expresó en las letras antimilitaristas de sus canciones, sobre la droga que empezaba a hacer estragos entre los chavales desencantados y, más tarde, las celebraciones de la Barcelona olímpica.

No nos dijimos ‘vamos a hacer algo o un grupo’ (…) sino que dijimos ‘vamos a cagarnos en todo’ “, contaba Enric Canal –Saina- acerca de los comienzos de L’Odi Social. Junto a Josep Urpi –Poly- y algún otro amigo habían visto a Ruidos Molestos, Attak, Shit S.A. y Ultimo Resorte en El Garage de L’Hospitalet, quedándose convencidos de que no era posible vivir algo más extremo. Para poner en marcha la banda a mediados de 1981 deciden encargarse de la guitarra y el bajo, respectivamente, convenciendo a alguien para la batería y a Charly para que hiciera de cantante. Pero Saina comprende enseguida que lo de la guitarra iba a ser demasiado complicado y propone hacerse cargo él de las baquetas. El resultado final no termina de cuajar y se quedarían Poly y él tocando solos durante un tiempo.

Contactan con Gos que, aunque inicialmente toca la guitarra, pasaría luego al bajo cuando entra Víctor para hacerse cargo de la guitarra, y encargándose luego Poly de la voz. Es con la entrada de Fernando Pozas –Damned-, finalmente el guitarrista definitivo salvo sustituciones puntuales de Zanahorio en lo que realiza el servicio militar, con la que se estabiliza la formación: Poly volvería a hacerse cargo del bajo, Saina se afianza a la batería y Gos se convierte en el cantante.

Se conocen del barrio y de los bares a los que iban, pero de situar un emplazamiento concreto como el germen desde el que se originó todo, habría que referirse al Milky, un salón de juegos recreativos con futbolines de la zona de Gràcia. Fue desde allí donde por ejemplo, Saina y Gos contactaron con Damned preguntándole si sabía tocar la guitarra. Cuando éste les responde que no sabe ni afinarla, ellos le replican: “Eso es lo de menos … ¿quieres tocar?”. Su mote vendría de la inscripción con el nombre de la banda The Damned que se había hecho en su cazadora. También serían de alguna manera los ingleses responsables del nombre que deciden para el grupo recién formado ya que habían leído una reseña en la revista Vibraciones del disco que acababa de sacar el combo formado por Captain Sensible, Rat Scabies, Dave Vanian y Brian James en la que se decía que lo que descargaban con su música “no es ni odio racial, ni odio orinal, es odio social”.  De igual forma, Poly reconocía que el origen de su apodo estaba en el diminutivo con el que se hacía llamar Paul Cook, batería de Sex Pistols.

Los primeros ensayos los harían en un trastero de la casa de Poly donde aparcaba su padre el coche. En un espacio mínimo tenían que apañar “dos timbales, una guitarra, un bajo y un micro, todo enchufado al mismo amplificador”.

El debut en directo debió de ser, por lo que recuerda Gos, una actuación con otras muchas bandas del barrio en la Plaza de Sanllehy de Barcelona en septiembre de 1981, y en la que les tuvieron que dejar gran parte de los instrumentos y equipo de sonido para poder tocar. Saina, por su parte, recordaba hablando con Jordi Llansamà, que su primer concierto “anunciado con una cartel y con equipo” lo dieron en el Instituto Montserrat compartiendo escenario con Brighton 64.

Pasarían luego para ensayar a un cuarto situado encima de la tienda de la madre de Saina, totalmente permisiva con las actividades musicales de su hijo, y que interviene de forma directa en el cambio al catalán del nombre definitivo del grupo allá por 1985. En la habitación en la que tocaban tenían que plegar y poner en vertical la cama en la que dormía Saina y aun así no evitaban que los platos de la batería rozasen con las paredes y fueran arrancando yeso de las mismas. Con el paso del tiempo se cambiarían a un local, el de Las Moscas, que terminaron compartiendo con bandas como Skatalá, Anti/Dogmatikss (con los que también llegaría a cantar Poly), Shit S.A., Últimos de Cuba, GRB o Subterranean Kids.

Contaban para el fanzine Melodías Destruktoras, cuando empezaban y tan sólo llevaban dos actuaciones y otras cuatro suspendidas por las autoridades, que sus preferencias musicales pasaban por T.N.T., Ultimo Resorte, Attak, Discharge, Crass o Dead Kennedys.

Tardarían poco, sin embargo, en empezar a prodigarse en directo participando en numerosos eventos como la fiesta del fanzine NDF celebrada el 29 de enero de 1984 en la sala Zeleste junto a Anti/Dogmatikss, Residuos Nukleares, Napalm y los italianos Voices; el 25 de febrero tocarían en el bar 1981 de Santa Coloma, una de esas ocasiones en las que Zanahorio sustituía a Damned; en mayo un par de veces en Transformadors con Residuos Nukleares y Sentido Común; con UK Subs en junio en la sala Metro o ya en noviembre, de nuevo en Transformadors con GRB, Shit SA y Sociedad Asesina en una fiesta en apoyo de los squats.

Igualmente, en enero de 1985, se les volvería a invitar a una nueva fiesta del fanzine NDF, actuando con Anti/Dogmatikss y los vascos Autodefensa. Precisamente dicha actuación quedaría registrada y editada en la la cinta de cassette “La Lucha Continúa”. Para la edición fue fundamental la ayuda de Cristian Dios, cantante de la banda Dios y es por ello que Joni D., responsable del fanzine en cuestión que organizaba el evento, insistió para que apareciera acreditada de alguna manera su participación. Como resultado se mencionaría a la inexistente Producciones La Virgen. Años después, la cinta sería recuperada en forma de vinilo de la mano del sello valenciano Vomito PunkRock Records, "La Lucha Continúa" (VómitoPunkRock, 2012), y en la hoja interior se indicaba que aquella actuación recogía el momento en el que L’Odi Social “dejaban atrás el Oi! y se aceleraban”.

En febrero de 1985 telonearon a las bandas alemanas Blut + Eisen y Torpedo Maskau en la sala Zeleste. Sería ése un año especialmente activo en lo que se refiere a actuaciones, ya que ta nsólo un mes después se les vería en el Ateneu Popular de Nou Barris junto a Klan Korrupto y Shit S.A.; en abril en la Fiesta de La Oruga celebrada en el mismo sitio y donde comparten cartel con Sindicato del Globo. Asimismo tocarían dos veces en el barrio de Guinardó, primero en el Centre Cívic en julio con Dead Lock y a final de año en el Casal con Últimos de Cuba.

La conexión con el País Vasco se abrió, tal y como lo recuerda Gos, con el viaje en el Renault 5 Familiar de un amigo que hicieron un fin de semana de 1985. Llegaron primero a Tafalla (Navarra) donde tocaron con Ultimatum y ya en Andoaín (Guipúzcoa), tuvieron ocasión de tocar en el gaztetxe compartiendo cartel con R.I.P. Al día siguiente, el sábado, en Orio (Guipúzcoa) participaron en un concierto con varias bandas entre las que estaban de nuevo R.I.P. y B.A.P.! Había inicialmente plan de completar el periplo irrumpiendo en Pamplona para tocar con Tijuana in Blue, pero en “esas épocas sin cobertura y con mucho vino por parte de los locales… No se pudo organizar el concierto”, manifestaba el cantante.

Donde tampoco llegarían a tocar fue en las Primeras Fiestas Alternativas y Ateas que se celebraron en Vitoria en agosto de 1985, donde se suponía iban a compartir cartel con La Polla Records y Kortatu. En el momento en el que L’Odi Social tenía que estar actuando, Saina permanecía recluido en un calabozo de la capital alavesa. El batería no había dormido nada desde la noche anterior tras haber empalmado un concierto que dieron en Barcelona con un viaje en tren en el que apenas descansó algo. Al llegar a su destino por la tarde se encuentra a modo de comité de recepción al “Dieguillo y gente de Cicatriz” con un objetivo muy claro: “Son las fiestas de Vitoria y vamos a muerte”, tal y como lo contaba para Harto de Todo. Como resultado de todo ello y ya sin control alguno, Saina termina hablando “idiomas que nadie conocía”, metiéndose con todo el mundo, arrebatando el tambor a bandas folclóricas que pasaban por las calles… Incluso se llega a enfrentar con la policía que en un principio trata de protegerle de la reacción airada de los transeúntes a los que ha molestado. “Vieron claramente que si me pillaban me iban a matar. Me detuvieron y opuse una resistencia fuera de lo normal. Destrocé el coche, le arranqué uno de los retrovisores, peté una de las cristaleras, abollé la puerta” continuaba relatando en el libro de Llansamà. La misma prensa local se hizo eco del episodio de locura destructiva: “Punki de L’Odi Social rompe coche de la policía en Euskadi”. Saina, tras pasar unos días en la prisión de alta seguridad de Nanclares de la Oca (Álava), llegó a escribir una carta de disculpa al juez que se encargó de su caso y terminaría siendo absuelto.

Reconocían cuando se les preguntaba al respecto, que los temas, tanto su música como su letra, eran en la mayoría de los casos, de Poly, al que además se concede la paternidad del proyecto. “Siempre salen ideas y cosas raras, por eso los textos son muy difíciles de comprender, tienes que ser ilógico para comprenderlos” prevenían sobre sus letras. Gos indicaba por ejemplo que nunca había sido muy bueno escribiendo canciones: “Nunca he sido un teórico, siempre he sido demasiado directo: romper, quemar, romper, quemar”. Pero sí que notaba la necesidad de exteriorizar la rabia que provocaba el sentirse ahogado y maltratado.

A una actividad más que reseñable a la hora de dar conciertos por Barcelona y alrededores hay que sumar la campaña publicitaria callejera que desarrollaron haciendo pintadas por todas partes, paredes, autobuses etc… anunciando cosas relativas a la banda.

A pesar de que desde Anarchy Records, el pequeño sello que llevaba Joni D con su hermano Ferrán (Anti/Dogmatikss, Epidemia), se anunció repetidas veces la edición de una cinta de L’Odi Social, la banda tardaría bastante en entrar en un estudio. “Fuimos bastantes tardones en decidirnos a grabar”, reconocía Poly.  Lo hicieron en enero de 1986, unos días después de tocar en la Fiesta de los Fanzines Vollker, Teorías Histéricas y El Watikano en la sala Zeleste junto a Subterranean Kids y los daneses Zero Point, en un concierto en el que se produjeron enfrentamientos con miembros de extrema derecha.

Para la grabación, L’Odi Social entraron en los estudios Maratón de Barcelona, donde no llegaron a conectar totalmente con su responsable: “No teníamos ni puta idea de cómo se trabajaba en un estudio y tuvimos la mala suerte de ir a topar con un hippy que no había grabado una banda de punk en su vida. Menos mal que fuimos preparados” decía Gos en el libro de Jordi Llansamá. El sonido de “Que Pagui Pujol” (Col·lectiu Matxaka, 1986) resultó un acierto sin embargo por lo trabajado que traía el grupo los temas del local de ensayo. Damned coincidía en su compañero a la hora de hacer el balance final de sus grabaciones: “Grabábamos en estudios profesionales cosas que podrían haberse grabado tranquilamente con un cuatro pistas en el local de ensayo y que pudieran sonado mucho mejor”. No dudaba además en acreditar lo logrado en el disco al mismo grupo: “Menos mal que nosotros teníamos toda la adrenalina y la velocidad y eso quedó reflejado en las grabaciones”.

El sencillo se prensó en Italia, en una fábrica en Milán a la que contactaron a través de amigos de Pisa. El propio Poly fue el que con el máster en la mochila y falsificando los billetes de tren se fue al país trasalpino para tratar con los responsables del prensaje, una familia que le invitó a comer a su casa cuando se acercó a recoger los vinilos ya terminados. “El Poly estuvo en Italia una buena temporada, sin un duro, con la gente de Declino, Negazione, Wretched y la gente de Pisa. Se vino con los singles en la mochila”, contaba Gos. “Los singles los cargué en un par de mochilas rodeándolos con ropas para protegerlos”, hacía por su parte Poly.

De la portada, en la que salía una foto sacada de un fanzine antisistema con un grupo de punks saltando los tornos del metro de París, se encargaría una imprenta de un amigo de Saina situada en Gràcia. Los costes de la edición se sufragaron, además de lo recaudado en los numerosos conciertos que dieron con anterioridad, principalmente con la ayuda del colectivo La Roca del Vallés integrado entre otros por gente de Anti/Dogmatikss, Tralla Records, la sala Estraperlo etc... El disco vería la luz en el mes de abril de ese año, 1986.

No nos queremos encasillar en ninguna ideología, supongo que tendremos alguna, pero como tenemos el coco muy raro, es muy difícil de explicar”. Aunque eso sí, siempre tuvieron claro contra lo que se oponían y así fueron explícitos en su disco de debut a la hora de cantar por ejemplo contra los toros, las fuerzas del orden público, el servicio militar o el sinvivir del día a día de cualquier chaval. Cantaban contra la heroína, el instrumento del Estado, a su juicio, para absorber las mentes de los jóvenes. Asimismo aprovechaban los dibujos de Carlos Azagra y sus personajes Pedro Pico y Pico Vena para ambientar su tema “Autobús Nº 13” compuesto como protesta a la subida en el precio del billete de dicho medio de transporte público y que terminaría inspirando el título mismo del disco.

En la grabación en los estudios Maratón dejaron registrada una maqueta con unos 13 temas, todos originales menos uno que era versión de los norteamericanos DRI, “Snap”. Aunque mucho de ellos no llegaron a ver la luz en su momento por decidirse la edición de un disco sencillo, muchos de los seguidores los conocían por su emisión habitual en Radio Pica. Arremetían en esos cortes contra la heroína que acabó con muchos de sus amigos y compañeros de generación. Una generación ciega ante la explotación que se hacía de ella en las discotecas y a la que se obligaba a servir un servicio a la patria en las filas del ejército.

Con todo, y a pesar de todo este activismo infatigable, tenían claro que un aspecto fundamental era el de pasarlo bien. Así no dudaban en contestar en una entrevista con un fanzine un poco después de editar el sencillo de debut: “La diversión es elemento esencial para vivir. Todo cuanto tengas que hacer es mejor si lo haces como un juego, sino puedes llegar a agobiarte”.

El batería sería objeto de una agresión perpetrada por un grupo de cabezas rapadas de extrema derecha en las calles de Barcelona a mediados de enero de 1986. Acompañado en aquella ocasión por El Dieguillo, los atacantes le acuchillaron teniendo que ser ingresado en un hospital en el que permaneció durante mes y medio. Como respuesta, grupos de amigos de la banda estuvieron buscando por toda la ciudad al agresor, al que llegaron a localizar y rodear en un bar de Gràcia. Meses después, y en un intento para que retirase la denuncia que había presentado, el batería de L’Odi Social recibió la visita de un grupo de skins en un concierto en el Centro Cívico del Raval que pretendían disculparse por lo acontecido. Según recogía Joni D en su libro sobre los 80 en la ciudad de Barcelona, el mismo Saina relataba a Carles Viñas, cómo Fray, cantante de Decibelios había intentado interceder entre él y su agresor en un controvertido e infructuoso esfuerzo por aunar facciones ideológicamente antagónicas en el transcurrir de la escena de la época: “(…) Venía a pedirme disculpas, me dijo que no quería ir a por mí, que se pensaba que yo era el batería de Skatalá, Roger”.

Más allá del desenlace final en los juzgados del triste acontecimiento, el caso es que Saina reconocía haber salido completamente cambiado de la experiencia: “Dejé de beber y empecé a cuidarme”, lo que se tradujo además en energía renovada para la actividad de la banda. “Hubo un cambio de actitud. Empezamos a hacer un montón de temas, todo sonaba más hardcore, se notó hasta musicalmente. Estábamos más vivos, más activos”.

Al poco de salir su sencillo, la banda toca en una nueva edición del Mili-KK Rock en Nou Barris con Monstruación, Últimos de Cuba, Piorreah o Antimanguis.

L’Odi Social fue uno de los grupos catalanes que tocó en el Nicaragua Rock, un evento organizado por la Coordinadora Catalana de Solidaridad con el país latinoamericano y que tuvo lugar en el Palau d’Esports de Barcelona el 10 de mayo de 1986. Las otras dos bandas locales fueron Últimos de Cuba y Elektroputos, que oficiaban de alguna manera de anfitriones de Kortatu, La Polla Records y Cicatriz. Recordando aquella ocasión, Saina indicaba que la organización vendió unas once mil entradas, unas tres mil más de la capacidad real del recinto, pero que la mayor parte de la recaudación se fue en cubrir los destrozos ocasionados durante el festival. Del evento quedaría constancia por la cinta de cassette que salió editada y de las imágenes de vídeo con las actuaciones de las bandas que participaron. En la misma se puede apreciar cómo desde la introducción con la que abren su actuación, Gos advertía de la presencia de “nazis” entre el público, al que pedía que extremasen las precauciones ante la posibilidad de que se produjeran altercados.

En una actividad frenética en directo, L’Odi Social participaría durante 1986 en diferentes eventos de protesta pidiendo la libertad de jóvenes detenidos por la policía, en ediciones antimilitaristas, junto a La Polla Records en la celebración del Año Internacional por La Paz en Mollet, en el festival de Ràdio Corcó con Antimanguis, Elektroputos, Kaos Urbano y Fosa Común, pidiendo la abstención en las elecciones generales en el polideportivo Valldaura con Subterranean Kids, Wom A2, Monstruación y Kaos Urbano o en Barricada Rock en Nou Barris celebrado en julio junto a B.A.P.!, Tijuana in Blue, Monstruación y Anti/Dogmatikss

En abril de 1987, intervienen en el Mili-KK Rock celebrado en el Ateneu Popular de Nou Barris junto a Antimanguis, Últimos de Cuba o Monstruación; comparten cartel el mes de julio con Juanito Piquete y los Mataesquiroles en las jornadas organizadas por la CNT en Llars Mundet; en marzo de 1988 participan en el concierto en apoyo de unos estudiantes procesados junto a Monstruación y Libertado Condicional, y un mes después en el Mili-KK-Rock celebrado en el polideportivo Valldaura con grupos como Antimanguis, Piorreah, Monstruación o Últimos de Cuba.

Del diseño gráfico del cartel anunciando el evento se encargó Carlos Azagra, así como de la portada del sencillo “Resiste Cros 10!!!” (NDF, 1988), un compartido entre L’Odi Social, Anti-Manguis y Anti/Dogmatikss en apoyo al Ateneu Alternatiu i Llibertari de Sants, situado en la calle que daba título al disco. L’Odi Social abría la cara A con “No olímpica” y cerraba la cara B con “Veinte años”. El trabajo venía acompañado por un número del fanzine NDF. Su responsable, Joni D, contaba en su libro "¡Que pagui Pujol! Una crónica punk de la Barcelona de los 80" (2011), la poca gracia que les hizo a los policías que le pararon para pedirle documentación y papeles de la moto en la que llevaba copias con la primera edición del disco, comprobar cómo en la viñeta compuesta por Azagra para la contraportada, un grupo de antidisturbios salía corriendo para evitar una bomba redonda con mecha que les arrojaban los personajes de la portada en la fachada del centro social. Según su registro cronológico, el disco salió a la calle en marzo de 1989.  Ese año precisamente empezó con la banda tocando el 26 de enero en la sala KGB.

En otra de las ocasiones en las que tocaron en un antiguo cuartel en Manresa por abril de 1988 junto a Monstruación, fueron víctimas de un ataque de “punks y heavys nazis”. Tal y como relataba el episodio Joni D, al percatarse en mitad de la actuación de L’Odi Social de la presencia de un grupo de estas características, salen a toda velocidad a esconderse en las dependencias de un centro social que estaba enfrente de donde tocaban. Ya a resguardo, se dan cuenta de que no todos han logrado esconderse: “El Damned se había quedado atrás, lo habíamos dejado fuera. Rápidamente, al salir, imaginándonos lo peor, lo vimos, allí donde se había quedado, en el escenario, agarrado a su guitarra. No le habían dicho nada, de forma increíble tampoco tocaron ni equipo ni instrumentos”.

L’Odi Social se escaparía un año después a Mas Palou, en Roses (Gerona), en una especie de retiro en una masía que les dejaron unos amigos en lo que se iban de vacaciones. Allí, subsistiendo casi exclusivamente de las uvas que había almacenadas, se dedicaron a componer las canciones que incluirían en su nuevo disco. Tras ensayarlo y “machacarlo” allí, grabaron en los estudios Sonomania, título y portada hacían mención al mes de tramontana que sufrieron durante su elaboración: “Nos rayamos bastante. Nos estábamos empezando a volver locos”, contaba Saina. “En el Empordà la gente se vuelve loca por culpa del viento”, añadía Poly, que además relataba cómo Saina llegó a perder los papeles por no lograr sacar el sonido que pretendía: “Empezó a machacar su batería contra las paredes. La dejó en mil pedazos (…) Se cruzó. Nos metíamos de todo, pero fue un verano productivo porque perfeccionamos los temas (…) y en diciembre o enero entramos en el estudio para grabarlo, con otra batería, evidentemente”.

"Esventats" (Basati, 1990) lo editó Basati, compañía en la que inicialmente participó Javi Sayés, valedor desde su fanzine Destruye, no sólo de L’Odi Social, sino de muchas otras bandas catalanas que visitaron Euskadi gracias a él. “Javi es otro L’Odi, para nosotros de máxima confianza”, nos decía Gos.

Según él aquel disco marcaba la época hardcore de L’Odi Social: “En ‘Que Pagui Pujol’ ya había velocidad, pero era muy punk”, contaba a Llansamà. Una transición motivada en el sonido de la banda tanto por las visitas de grupos norteamericanos y centroeuropeos a la Ciudad Condal, como por el viaje que hace Saina a California al poco de grabar el LP. “Trajo nuevas influencias y nuevas locuras. También contactos varios y buenos. También mejoró sus habilidades de skater, que él lo flipa mucho”, comenta el cantante de su compañero.

El nuevo trabajo incluía una nueva canción que giraba en torno a las drogas: “Speed”. “No está ni a favor ni en contra; explica lo que hay. No critica ni al señor que vende ni al que se lo mete”, explicaba Poly, su compositor. También se refería a dicha canción Saina, que aun reconociendo lo mal que había sentado al grupo dicha sustancia, admitía sin dudar: “con L’Odi empezamos a descargar toda nuestra rabia y esa fue la droga más bestia que podíamos encontrar”.

El sello vallecano Potencial Hardcore recuperaría posteriormente toda la grabación en los estudios Maratón de la que se extrajeron los temas para su sencillo de debut en el LP “Que Pagui Pujol” (Potencial Hardcore, 1992).

Cuando hablaba Damned ante las cámaras del documental “No Acepto!! 1980-1990, diez años de hardcore, punk, ira y caos” (2007) de Alberto Bocos Oyarbide, sumarizando quizás lo que había supuesto L’Odi Social, mencionaba el hecho de haber sido de las primeras bandas de punk junto a Subterranean Kids en cantar en catalán. Recordaba asimismo lo jóvenes que eran y que estaban en todos los sitios, que tocaron en todos lados “a tope los 4 ó 5 primeros años” aunque luego “las cosas se ralentizaron, pero es ley de vida”. La actividad de la banda disminuyó notablemente hasta el punto de que el comunicado oficial hecho alrededor de 2007 de que volvían a juntarse, o al menos, seguir ensayando e incluso componiendo temas, dejaba entrever el período de parón que habían tenido desde 1992, interrumpido exclusivamente por una aparición en el festival antifascista No Pasarán en 1997 y una actuación en Madrid en el Laboratorio. Aún así, Gos descarta hablar de una disolución cuando le preguntamos: “L'Odi Social nunca para, ¡muerta la rata aún queda la rabia! Seguimos estando los cuatro gamberros del principio y seguimos haciendo alguna cosa juntos cuando nos apetece, sobre todo cuando la ocasión es para alguna movida solidaria”. Como cuando en diciembre de 2011 participan en un directo en el marco de las fiestas de Sant Andreu en homenaje a Karina Germano, amiga de la banda y detenida en Sudamérica acusada de pertenecer a la guerrilla.

Con todo, durante el letargo de L'Odi Social, Damned terminó consolidándose en las filas de Subterranean Kids, con los que ya había tocado en 1988 sustituyendo a su guitarrista, Pep, en alguno de los conciertos que habían dado en el extranjero. Poly también se uniría a ellos como bajista tras la grabación de "Ya no Hay Tiempo" (Overdrive, 1992) siendo sustituido en 1995. Por su parte, Gos entró como bajista de Monstruación, llegando a tiempo para grabar uno de sus discos y permaneciendo hasta la disolución del grupo.

Preguntado por el contenido político de la banda, el cantante no duda en responder: “Partiendo de la base que cuando te despiertas cada día, todos los actos que haces son política, porque los decides tú, si los haces o no los haces… Con las letras de L’Odi te puedes hacer una idea de lo que sentíamos y sentimos, de lo que nos tocó vivir y aún nos toca, que fuimos a nacer aquí y así, y seguiremos luchando día a día en los escenarios, en las calles y donde haga falta. Poned vosotros la etiqueta que querais”.

El Lokal reeditaría "Esventats" en CD en 2001 junto con tres temas en directo: "No olimpigs", "Gossos" y "Amor i odi". Dos años después a Gos se le podría ver participando en el grupo de versiones Insershow.

Algo más tarde, en 2007, y con BCore activamente implicados en la recuperación de la escena punk de la Barcelona de la década de los 80, se produce la edición del digipack con la que es probablemente la obra definitiva sobre el repertorio de L'Odi Social. "Que Pagui Pujol + Esventats + Extras" (BCore, 2007) contiene efectivamente todo, o casi todo del grupo. Además de single inicial, maqueta grabada en Maratón y de "Esventats", el CD incluía material extra de los conciertos en la sala Zeleste a fnales de enero de 1985 y del directo en el Palau d'Esports Vall d'Hebron de Barcelona celebrado el octubre de 1997. Por si eso fuera poco, código de descarga para su participación en el Nicaragua Rock de 1986 y la posibilidad de descargarse las letras de las canciones.

En “Harto de Todo” verbalizaba la capacidad de escape que el grupo representaba para ellos: “L’Odi es una respuesta a que la balanza del amor no siempre se lo lleva todo. Hay otra parte de la vida cuando te sientes mal, cuando te putean, cuando te ahogan, cuando te maltratan, que es el odio, la rabia. La tienes que exteriorizar, la puedes canalizar más o menos, pero tienes que sacarla, echarla. Si no, te la quedas dentro”.

Los intentos de los medios para acercarse a la banda encontraron a veces la respuesta tajante de alguno de sus miembros: “Que le disculpes, pero dice que os den por culo a ti, a El País y a todos los medios de comunicación” decía Gos para excusar la ausencia de Saina en la cita de la banda con el periodista de El País que quería hablar con ellos en febrero de 2015. Bien es cierto que parte del interés por el grupo venía motivado por la comparecencia del expresidente de la Generalitat ante los juzgados acusado de fraude fiscal, pero la respuesta del batería no hacía sino poner de manifiesto la actitud consecuente con la que había sido la línea ideológica de una de las bandas destacadas del punk catalán de los 80.

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Discografía del grupo

Comentarios

foto del usuario Silvia Resorte
Silvia Resorte
21 diciembre, 2016 at 09:37

gracias tomas por hacer justicia historica a un grupo que fue trasecendental en la escana carcelonesa

foto del usuario TGL
TGL
21 diciembre, 2016 at 10:58

Gracias a ti Silvia por el comentario. Hacía tiempo que queríamos tenerlos en el archivo

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