foto del grupo Cicatriz
Periodos activos
1980 - 1990
Procedencia
Álava/Araba
Estado
Inactivo
Publicado por
TGL y maik
Fecha publicación
31/10/2010
Estilos
31 fans

La historia de Cicatriz está marcada, desde sus mismos comienzos, por las drogas. Es en el plan diseñado en la entonces recién estrenada unidad de desintoxicación del centro psiquiátrico de Las Nieves de Vitoria-Gasteiz, y como parte de la terapia, que Natxo Etxebarrieta y Marieli Arroniz -La Poti-, su novia, que serán las voces, Manolo el bajo, Toñín el batería y El Pescadilla, el guitarrista, deciden formar un grupo de punk. Corría el año 1983 y se llamarán Cicatriz en la Matriz. Buscan parecerse a los Rezillos, el grupo escocés que también contaba con un tándem chico-chica al micrófono. Parece ser que el El Pescadilla, con su experiencia en una banda verbenera de Durango, es el que anima, durante esta etapa de desenganche que vive la cuadrilla de amigos, a lanzarse a la aventura que supone una banda de rock. Toñín reconocía tener pasión por la guitarra, pero no le importó tener que vérselas con las baquetas con tal de formar parte del grupo.

Dieron tres conciertos, uno de ellos en el bar El Desván, para lo que utilizaron el equipo de otro grupo de la tierra: Hertzainak. Cuenta Elena López Aguirre en su crónica de aquellos años radicales -“Del Txistu a la Telecaster” (Aianai, 1996)- que el repertorio lo constituían canciones como “Botes de humo”, “La tía Julia”, versiones de Siniestro Total, etc. Sobre esta actuación contaba Toñín: “(…) Toqué encima de unas cajas de coca-cola, se me hundió una de las cajas, y con ella la mitad de la batería, y andaba tocando y recogiendo los pedazos que se iban cayendo. Fue una fiesta increíble. Era el comienzo de todo”. Sin embargo, a pesar de la emoción del relato, abandonó el grupo justo después de la actuación. Reconoce haberse asustado de todo aquello, que incluso prefería lo que venía desde Madrid y sus años de la denominada Movida.

Tras su marcha, su lugar es ocupado por Pedro Landatxe, que ya tocara en Los Freaks, banda de la que el propio Toñín sostenía: “(…) para mi gusto han sido los pioneros de la movida punk en Vitoria; fueron banda punki donde las hubiera, con toques teddy-boys, era una mezcla entre lo rockabillero romántico y el punk”.

Pero si la actuación de El Desván fue digna de recuerdo, las siguientes, también en bares, no se quedaron atrás. A sugerencia de La Lola, a la que años después dedicarían uno de sus temas más aclamados, quedaron en tocar en la inauguración de un bar. Un malentendido entre ella y el grupo provoca que estos se terminen en un local diferente, en el que, en palabras de Natxo en la entrevista a la emisora de radio Eguzki Irratia dieron la actuación “más punk del mundo que ha habido jamás. Nos metimos por la cara en el bar. Dijimos: 'oye, que venimos de parte de la Lola'. Se quedaron alucinados los tíos, nos metimos cuarenta o cincuenta personas, la mitad de la gente de tripi, empezamos a bebernos todo, a romper botellas contra la pared, nos empezamos todos a caer, a mancharnos de sangre, a cortarnos; el caso es que le destrozamos el bar. Los tíos se quedaron flipados, fueron fans desde entonces de los Cicatriz hasta la muerte”.

Además de tan accidentado rodaje en sus comienzos el grupo llegó a grabar alguna maqueta, aunque el material, aparentemente almacenado entonces en Bilbao, desapareció en las inundaciones que sufrió la ciudad aquel año. La última actuación que dieron fue en Alcazar de San Juan junto con Derribos Arias y Polanski y el Ardor, en un concierto en el que sustituyeron a Parálisis Permanente, que acaban de perder a su cantante Eduardo Benavente.

La banda sufre entonces algunos cambios de formación: entran Pakito Rodrigo, que se hace con el bajo (que por otro lado ya era suyo, ya que era el que lo prestaba para que tocase el grupo) y José Arteaga -Pepin- con la guitarra. Por su parte, sale El Pescadilla y La Poti, que, tras romper su relación con Natxo, abandona a su vez la banda. Además deciden cambiar el nombre, quedándose en Cicatriz a secas.

Es en 1985 cuando se produce el debut discográfico de Cicatriz, en el famoso disco de los cuatro, "Kortatu, Cicatriz, Jotakie y Kontuz Hi!" (Soñua, 1985) el LP compartido junto con otras bandas que empezaban aquellos años y que, como en el caso de Kortatu, fueron protagonistas de excepción de lo que vino a denominarse, a pesar de muchos, como Rock Radical Vasco. El disco, que como otros trabajos similares -veáse el caso de “Skalherria Punk” (Discos Suicidas, 1986) o “Condenados a Luchar” (Discos Suicidas, 1986)- servía de escaparate de presentación bandas nuevas, se ha convertido hoy en día en un auténtico clásico. De los vitorianos aparecen las canciones "Escupe", "Cuidado burócratas" y "Aprieta el gatillo", sin duda dentro de lo mejor de la producción de la banda.

El disco se comenzó a grabar en febrero de 1985 y salió a la calle en mayo. Para entonces Cicatriz ya ha compartido escenario con bandas de la talla de La Polla Records, Decibelios y Hertzainak, con los que llegaron a telonear a los ingleses Angelic Upstarts. Su fuerza en directo, comparable a la de otros compañeros de escena, R.I.P., les vale el ser considerados, a juicio de los lectores del periódico Egin, como el segundo mejor grupo en vivo.

Su confirmación como banda fundamental del punk estatal llega, un año más tarde, con la grabación de su primer LP en solitario “Inadaptados” (Oihuka, 1986). Considerado sin lugar a dudas como uno de los discos imprescindibles para entender la rabia contenida en aquellos grupos que surgían por toda la geografía del País Vasco, “Inadaptados” contiene precisamente las señas de identidad de los que veían imposible insertarse a la recién estrenada democracia de los años 80. Lanzan escupitajos de rebeldía antisocial, se autoproclaman “zombies mutantes inadaptados, automarginados seres en un mundo de retrasados”. En palabras del propio Nacho: “somos idiotas, ya sabemos que vamos de culo pero no nos queda otro remedio, estamos felices de ser idiotas y unos desgraciados”.

Si bien en el disco se describía el día a día de la calle en el Euskadi de la época en temas como “Botes de humo”, Cicatriz no deja traslucir cuestiones políticas en su música. “Mis letras son de la calle, no son políticas”, decía el cantante. “Siempre hemos pensado que estábamos mucho mejor drogados que siendo abertzales”, comenta DiegovGaray -El Dieguillo- al describir aquella etapa del grupo formado por sus amigos. Y es que Natxo abandonó pronto la activa participación en las movilizaciones organizadas por la izquierda independentista de su primera juventud: “(…) empecé a fumar porros, empecé a desviarme ya de tanto politiqueo y tanto rollo; me empezó a tirar el rollo del rock and roll, de la calle y de la movida”.

Regrabada la impactante “Cuidado burócratas”, muchas de las canciones suenan a un punk muy cercano al oi!  inglés clásico (veánse los coros al más puro estilo Sham 69 o Cockney Rejects en canciones  como “Desobediencia” o “Esto saldrá bien”). Guiños a otras bandas del punk británico como Angelic Upstarts, toques siniestros ya presentes en la producción anterior y que desapareció después de este disco, conforman uno de los mejores discos del punk en castellano. Dieguillo así lo reconocía: “Fue la mejor producción que se había hecho aquí a nivel de rock and roll, no se había oído antes aquí nunca nada que sonase tan fuerte. Fue el primer disco cañero que se hizo, ningún disco anterior tenía la crudeza ésa, el grano ése que tiene, que suena gordo, eso era lo más güay de ese disco. Nos sorprendió a todos, a ellos mismos también, yo creo”.

Las posibles similitudes con las bandas inglesas arribas mencionadas, la dinámica general en la que transcurrían sus actuaciones y lo rapado de los primeros peinados de Nacho y El Dieguillo les hizo ser considerados por algunos como una banda oi!. Dicha apreciación sin embargo, tal y como comentaba Nacho a la revista Muskaria no resultaba nada acertada: “Todo lo que llevaba el grupo alrededor era una gran gresca (…) Nos metieron en la movida skin porque se llenaba el escenario y cantábamos entre todos, por ser unos broncas y unos borrachos, pero los skins nos la sudan. Nosotros hemos sido y somos un grupo cañero callejero de rock and roll, nada más”.

Aunque parecen ser buenos tiempos para la banda, que llega incluso a grabar un vídeo de una de las canciones del LP: “Esto saldrá bien”, la adicción a la heroína de muchos de sus componentes comienza a hacerse notar. En confesión a la ya mencionada revista Muskaria, Natxo planteaba abiertamente dicha dependencia y concluía que “Todas las bajadas y subidas de Cicatriz han sido a cuentas de ella”. Con semejante lastre, sólo un año después de haber editado su primer disco, y a pesar de que el grupo siguió girando, la sensación general era que se habían tomado un descanso. Fue el momento en el que a la banda se incorpora un nuevo guitarrista, Goar Iñurrieta en sustitución de Pepín.

Según nos relata el propio Goar al preguntarle por su entrada en el grupo, el guitarrista tocaba en un grupo llamado Forjas Alavesas que ensayaba justo enfrente de los propio Cicatriz. "Cuando sacaron su primer LP se dieron cuenta de que necesitaban dos guitarristas para los conciertos (...) Natxo y el Dieguillo venían a verme a mis conciertos y en uno de ellos me entraron para que tocara con ellos".

Un año después, en 1988, las desgracias se empezaron a cebar con ellos. Todo comenzó con la muerte el día 3 de marzo en Ámsterdam del Polvorilla,  hermano de Natxo y colaborador de los primeros tiempos del grupo. El cantante de Cicatriz viajó hasta allí para hacerse cargo de todo y a la vuelta fue detenido en el aeropuerto de Barajas con una importante cantidad de speed. Es encarcelado en la cárcel de Carabanchel a la espera de juicio. Durante su estancia en la institución penitenciaria se llegaron a celebrar dos conciertos para recaudar fondos con los que pagar la fianza. Natxo dijo quedar marcado por aquella etapa: “Fue una experiencia de la hostia, de puta madre, de las mejores que he tenido en mi vida; conocí a una gente increíble, conocí el talego, conocí cómo funcionaba aquello, me quedé muy alucinado, cuando salí de allí escribí la letra de 'La 204'”.

Cuando pudo salir en libertad condicional sufrió un accidente de moto que le produjo múltiples lesiones en la columna vertebral. Como él mismo cuenta en la entrevista a Eguzki Irratia en 1995, el Hospital Universitario de Pamplona del Opus Dei donde estaba ingresado se negó a operarlo por haber padecido hepatitis, transfiriéndolo a uno público en Valencia en una ambulancia. El viaje, que resultó un trayecto interminable en su estado, agravó enormemente sus múltiples lesiones. Todo esto le supuso un año en el hospital, donde estuvo a punto de quedar paralítico, y el no recuperar jamás el 100% su movilidad, quedando relegado al uso bien de muletas o de una silla de ruedas, y sufriendo dolores inhumanos. “Lo único que me quitaba la depresión era que me trajeran caballo”. Precisamente, Natxo destaca, al referirse a estas provisiones llegadas del exterior, que agradecía las visitas de Josu, cantante de Eskorbuto, que visitaba a su madre, también convaleciente en el mismo hospital.

Los períodos de inactividad que fuerza todo este tipo de acontecimientos es aprovechado por alguno de ellos para colaboraciones fuera del grupo. El recién incorporado Goar, comienza su andadura con Korroskada, grupo también de Vitoria que hasta entonces se había centrado en aires de ska. El guitarrista los conoció porque las dos bandas compartían local de ensayo. Con ellos estaría hasta su posterior disolución, siendo determinante en los cambios que experimentaron a registros mucho más rockeros. Por su parte, Pedro comenzó a colaborar años antes, de forma asidua, con Mamen Rodrigo (que antes militase en Las Vulpess). Fue con ella y con Guillermo Sánchez (que estuviera en La UVI) con los que formaría Anticuerpos en el año 1991.

Pero un año antes, se produce la muerte de José Arteaga, Pepín, el guitarrista que precedió a Goar, que nos aclara la cronología de los hechos: "Coincidí con Pepín durante varios ensayos, ya que la idea era que estuviéramos los dos, pero él ya estaba muy mal y empezó a dejar de venir; apareció muerto al poco tiempo".  Desde Bat, Bi Hiru, el suplemento musical del periódico Egin, Pablo Cabeza, periodista y cronista de aquellos convulsos años, se encargaba, como tuviera que hacer desgraciadamente en otras ocasiones con otros músicos de la época, de despedir al que a su juicio “contribuyó notoriamente al perfil del sonido de Cicatriz”, lamentando la mala fortuna del grupo: “El destino, una vez más, juega duro, sucio, y arremete contra un joven, contra un pedazo de historia, y sí, contra Cicatriz”.

A él, a Pepín, fue a quien dedicaron el siguiente larga duración: “4 Años, 2 Meses y 1 Día” (Zika, 1991), cuyo título hacía referencia precisamente a la condena solicitada para Natxo tras su detención. El disco se grabó, produjo y editó con parte del dinero de la indemnización que recibió el cantante tras su accidente. Tal y como nos cuenta Goar, el cantante insistió en hacerlo de ese modo: "nos dijo literalmente que como la culpa del retraso del segundo disco había sido suya, él quería grabarlo a lo grande en Londres". Para ello se puso en marcha el sello Zika Records y el grupo fue a Londres para trabajar con Peter Peck como productor en Von's Recordings. "Nos ofrecieron a varios y elegimos a Pete" continúa Goar, que además aporta detalles sobre aquellas sesiones: "La grabación fue un poco caótica porque teníamos turno de noche. ¡Imagínate que noches! Pero el recuerdo es algo increíble, lo pasamos muy bien".

El disco supone un cambio considerable en el sonido de la banda, fruto sobre todo de las labores de composición de Goar. El peso de las guitarras y sonidos algo más duros que los registrados anteriormente cobran un papel que antes no tenían, y se palpa la influencia de bandas como Motörhead o AC/DC. Es el disco en el que está una de las canciones más populares del grupo, “Lola”, de gran acogida en los directos. Años después, la protagonista, revelaría ante la cámara de Jorge Tur Moltó no haberse sentido nada contenta con semejante dedicatoria: “Yo no tenía nada que ver con ese personaje. Era la imaginación de los demás”. También contiene el tema compuesto por Nacho durante su estancia en la cárcel, “La 204”.

Se trataba del renacimiento de la banda. Natxo desbordaba optimismo y ganas tal y como contaba en entrevista a la radio: “Me entró marcha y me dio por intentar grabar los últimos temas que no habíamos podido grabar a causa del accidente”. A pesar del evidente deterioro físico del cantante, Pablo Cabeza en el Tubo de julio-agosto de 1991, cuenta cómo se había desarrollado el regreso a los escenarios de la banda con tintes próximos al milagro: “(…) Es el reventón, la expresión multicolor de la adrenalina. El corazón sin espacio. Natxo reparte su cuerpo entre un mínimo apoyo en la muleta, algún descanso sobre un viejo taburete de bar, e incluso con pasos y movimientos sin ninguna ayuda externa. La fuerza de gravedad es burlada a bocanadas. Sobre la quinta o sexta canción, la muleta vuela por los aires, de rebote un despistado recibe el impacto de la pasión”.

Pero las secuelas de la enfermedad contraída tras años de adicción comienzan a pasar seria factura a Nacho. Con bajadas continuas de defensas, el cantante, forzado a solventar más conciertos para presentar el álbum, confesaba un tiempo después: “Ya no pensaba en Cicatriz ni en nada”. En ese mal ambiente, y a pesar de la negativa del cantante a participar, el resto del grupo se reúne para grabar un tercer LP. Incluso se pensó en Carlos Mahoma del grupo R.I.P. como sustituto puntual a las voces, aunque no se llegó a concretar nada al respecto. Así narraba Natxo el desenlace de la cuestión de quién cantaría en el nuevo disco: “El caso es que vinieron con la música grabada, me la pusieron en mi casa y, claro, yo no me pude resistir a no cantar ese disco; lo tuve que hacer, tuve que renunciar a todo, agachar la cabeza, me pegó el Pedro una reprimenda de la hostia, igual tuvo razón en todo lo que me dijo; me eché para atrás y bajé la cabeza, fui humilde con el grupo, porque pensé que a lo mejor se me estaba subiendo mucho todo a la cabeza”.

Grabado en los estudios IZ de Kaki Arkarazo en San Sebastián entre agosto y septiembre de 1992, “Colgado por ti” (Área Creativa, 1993) tuvo una edición y distribución rodeada de una enorme polémica. Así hablaba Natxo al respecto: “(…) estuvo colgado el master en IZ, que yo fui tonto: tenía que haberlo comprado yo, haber pagado yo los dos millones de pesetas que se debían y haberme quedado con ese master, y haberlo sacado nosotros, haberlo producido nosotros. Al final, compraron ellos el máster y rápidamente sacaron una edición, recuperaron a todo correr el dinero, cubrieron gastos y el caso es que se han quedado con el master, con el disco, no nos han dado nada, no hemos firmado nada, no sé qué voy a hacer con ellos, demandarles o sacarlo con otra portada”.

Y efectivamente se hizo, pero años después, en el 1998, cuando lo reeditó Zero Records, que lo lanzaron el disco con una portada diferente: si antes mostraba a un obrero del metal, en alusión quizás a la nueva onda sonora adoptada por el grupo, el grupo prefirió una portada con el dibujo de una silla. Incluían además dos temas extras, un instrumental y “Aprieta el gatillo”.

En lo musical, el nuevo trabajo certificaba la evolución al rock duro iniciada con el disco anterior. Algunas de las canciones fueron el resultado de improvisaciones de última hora, como “Vicio en el servicio”, canción que por otro lado, reflejaba perfectamente su día a día en aquella época: “Yo vivía en ese ambiente. Tenía eso en la cabeza”.

En 1994 se empezaron precipitar los acontecimientos. El nuevo disco también incluye el que fue el último tema que compuso Pakito, “Pacto con el diablo”, ya que murió ese año como consecuencia del SIDA. Se organizó en Vitoria un concierto homenaje a las víctimas de esta enfermedad en septiembre. En dicho festival participaron R.I.P., que en homenaje a Eduardo Mendoza -Portu-, su bajista, fallecido también por causas similares, se reunieron para la ocasión tras una de sus separaciones. Los de Arrasate editaron su actuación en el que sería su disco en directo "Hiesari Aurre Egiten!" (Ta Segi Aurrera, 1995). Cicatriz tenía la intención de hacer algo similar, pero ante las acusaciones vertidas sobre Nacho de intentar rentabilizar una ocasión benéfica, tuvieron que desistir.

Decidieron por el contrario organizar un concierto en la sala Matraka de Lakunza (Navarra), en memoria de Pakito, del que se grabó el único disco en directo del grupo “En Directo” (Zika, 1996). Para la ocasión se iba incluso a contar con la presencia de Pedro, que seguía entonces con Anticuerpos. Sin embargo el agravamiento de su enfermad se lo impidió y se le sustituyó por Pedro Fernández Iradier, batería de Rock Dam. Para el bajo, aunque a Natxo se le sugirió el nombre de Mamen, de Vulpess, se decidieron por El Dieguillo, compañero de andanzas desde los primeros días. El Dieguillo, que había estado tocando en Quemando Ruedas, grupo amigo de Cicatriz, ayudado en numerosas ocasiones por su cantante, comentaba haber dicho que sí a la oferta de tocar para ese concierto por ver tan mal a Natxo. Luego lamentaría eso sí su expulsión de la banda una vez que terminó la grabación del que sería último disco de Cicatriz.

Poco después falleció también Pedro. Tanta pérdida de antiguos compañeros hace reflexionar a Natxo sobre cómo había llevado la trayectoria del grupo. Reconocía haberse visto en muy mala forma en grabaciones de actuaciones pasadas, peor de lo que se imaginaba entonces: “No se puede ir a un concierto sin haber dormido durante dos días, como he hecho yo”. Tenía a pesar de ello planes para seguir con la banda, en una nueva etapa, con nueva gente. Y de esa forma encaraba la que iba a ser su actuación en el festival celebrado el 5 de enero de 1996 en el festival en Badalona que reuniría en el escenario a los vitorianos con Animales Muertos, Soziedad Alkoholika, Def Con Dos, Potato, Manolo Kabezabolo… Pero los aficionados que pretendían ver a los vitorianos se encontraron con la suspensión de su concierto por defunción de su cantante.

Era éste el punto y final de una de las mejores, y quizás también de las más malditas, bandas de las que conformaron la historia del punk de estas latitudes. Exponente extremo de la intensidad de aquellos años, de la rotundidad de una forma de vida, Cicatriz han dejado la impronta del grupo irrepetible que fueron.

Goar, además de participar activamente en multitud de bandas (Estopa y Nacha Pop entre otros), ha iniciado una serie de conciertos con un proyecto que ha titulado Goar Cicatriz, con el que pretende dar “tributo al grupo, a mi grupo”. Como indicaba al portal Maneras de Vivir, se siente con todo el derecho del mundo “(…) porque era también mi grupo, la música de algunas de las canciones y las letras son mías. Ellos estarían contentos. Se va a respetar la esencia del grupo”. Con una banda en la que el cantante, Carlos "El Piojo", fue seleccionado por medio de su página de myspace, Armando Soria se encarga del bajo y Juanma García a la batería ha recorrido gran parte de la geografía peninsular en esta secuencia de conciertos-homenaje. Nos aclara que "Como ya he dicho en varias ocasiones, el homenaje sólo dura este año. La respuesta del público ha sido muy buena". Con un único cambio en la batería puso en marcha un grupo nuevo, Malditos Bastardos. En paralelo también mantiene el grupo Sorry Mamma con Piluca Calero. El Dieguillo por su parte, tocó con Extremoduro.

Recientemente Jorge Tur Moltó ha realizado un documental titulado “Si yo Fuera tú me Gustarían Cicatriz” (Krea Expresión Contemporánea, 2010) que gira en torno a la banda y los bares de Vitoria que frecuentaban. Los escasos veintitrés minutos que dura el corto, en el que se prima la estética de imágenes y presentación sobre los contenidos habituales de películas sobre bandas de rock que podrían esperar los seguidores acérrimos del grupo, dan cabida sin embargo al testimonio de personajes próximos a la banda como El Dieguillo y Lola. El realizador, que no consiguió convencer a ésta última para que apareciera abiertamente ante la cámara, transcribe en subtítulos en cambio una bonita descripción que la antigua amiga hizo de la banda: “La ilusión que tenían de jóvenes los hizo despegar de la realidad”. La presumiblemente premeditada ausencia de música del grupo se compensa con las letras, recitadas casi en clave de poemas, de algunas de sus composiciones. El film se presentó en varios festivales durante el año 2010.

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Comentarios

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maik
1 noviembre, 2010 at 00:22

Aupa esos cica!!!

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Rainbow Stormtrooper
29 enero, 2012 at 23:05

Pobre Goar, el chaval que se molestó en hacerle un homenaje a su antigüa banda de una forma honradilla y como se lo agradecen a él que parece que lo quieren linchar por “desprestigiar” la memoria de Natxo y compañía. Haría buenas migas con Pako Eskorbuto.

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nofuturo
30 enero, 2014 at 22:29

Excelente artículo!

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martin
3 septiembre, 2016 at 01:41

Muy bueno!!! Tienes algo de la historia de MCD?

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