Gigatrón

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Tus ídolos, los héroes del rock

Los orígenes y la historia de Gigatrón no son muy claros y montones de leyendas corren acerca de esta banda: forjados en el infierno (al que han vuelto y del que han regresado en más de una ocasión) por Satán para derribar los pilares de la sociedad y traernos el Apocalipsis, seres antediluvianos, dioses encarnados en humanos predicando la religión del verdadero metal, etc. Todo ello especulado e incluso, en ocasiones, fomentado por los propios miembros de la banda, para con ello dejar claro que lo que importa es su música y su mensaje.

Hay también otra leyenda, la más prosaica tal vez, que es la que venimos a contar aquí. Gigatrón nace en los 90 en el seno de la banda valenciana Chococrispis; conjunto que, partiendo del death metal, llegó a un sonido único en cuanto a creatividad e histrionismo. Gigatrón se concibe como un proyecto paralelo, un entretenimiento secundario en el que se parodian los clichés del heavy metal pero desde dentro, como demuestran en su primera maqueta, «Huracanes del Metal: Live in Donnington 97» (1997), un falso directo en el que Charli Glamur (voz), Frank el Tachas (guitarra), Mike Ferralla (bajo) y Miki Muñón -en adelante Bestia Indomable– (batería) se presentan como dioses del heavy metal tocando todos los palos de la escena -el hair metal, speed metal, el rock urbano de aquí, etc.- con unas letras cómicas, zafias, irreverentes, punzantes y, lo que es más importante, acertadas en su imaginería. Es un éxito inmediato: las quinientas casetes que se editan se pasan, se prestan, se graban y se re-graban entre colegas a lo largo y ancho del país, por lo que al año siguiente se publica su primer álbum. «Los Dioses Han Llegado» (Brutus, 1998) es, con mucha probabilidad, uno de los discos de más éxito del pequeño sello navarro Brutus, y eso a pesar de que, si la maqueta se grabó un montón, este CD se copió muchísimo más. Lo que menos dudas suscita es que mucho de su éxito se debió a la versión que hicieron del gran éxito de Europe, «The final countdown«. El que parecía el proyecto paralelo prácticamente se come a Chococrispis, que editarán su último disco en 1999. Sin embargo, el final (abrupto) de ambas formaciones es común, pues se debe a motivos personales de sus componentes, que venían a ser los mismos.

Desde entonces y entre tanto, van surgiendo más y más bandas que, en cierto modo, emulan lo que iniciaron Gigatrón, y que deviene en la creación de la etiqueta freak metal. Este freak metal se puede considerar como heavy metal (en un sentido amplio) con letras pretendidamente humorísticas y/o paródicas. Para dar una idea, entre las bandas se puede contar a Mojinos Escozíos si se desea, pero los adeptos del género posiblemente señalarían a El Reno Renardo como la más representativa. Sea como fuere, a mediados de la primera década del siglo XXI se dan las condiciones propicias para el retorno de Gigatrón: nuevos y mejores medios, una escena más amplia, tanto en grupos como en público, y una legión de seguidores que claman por el retorno de sus ídolos. Para complacerlos, el ahora quinteto (se incorpora Mazinger Molina, otrora batería de Chococrispis y de Buey) lanza dos discos simultáneamente: «Mar de Cuernos: The Platinum Years» (Dynamo, 2005) y «Hitthrashhit (El Disco Fantasma)» (2005), siendo este último un lanzamiento gratuito que la banda difunde por Internet y que se compone de versiones de bandas como Bon Jovi, AC/DC, Manowar, etc., pero que, según Gigatrón, se trata realmente de las versiones originales que esos grupos plagiaron. En fin, cuando parecía que la cosa iba a funcionar, los mismos fantasmas del pasado regresan y abortan la reunión, que se salda con la cancelación de la gira promocional de “Mar de Cuernos” y la aparente disolución de la banda.

Pero no iba a ser tan fácil acabar con ellos. Con la formación reestructurada (de nuevo vuelven a ser cuatro, incorporándose Dave Demonio a la guitarra y pasando Mazinger Molina a la batería), Gigatrón regresan en 2012; una época, según ellos, propicia para su retorno, en medio de una sociedad golpeada por la crisis económica. Ahora sí consiguen girar, encabezando incluso el cartel del Festival Mundo Idiota 2012 junto a Siniestro Total.

En 2013, mientras continúan su Metalocracia Tour, a lo largo del año presentan «Apocalipsis molón» como anticipo de su álbum «Atopeosis 666» (Gigatrón, 2014)Heavy hasta la muerte» quedó finalmente fuera de la selección-, financiado y autoproducido a través del crowdfunding con un enorme éxito de recaudación. En dicha microfinanciación se pudo conseguir el álbum en tres formatos: el CD al uso, el piramidilo (vinilo con funda convertible en pirámide) y la casete de gasolinera con temas de relleno (sic).

Álbumes:

Atopeosis 666

2014

Mar de Cuernos: The Platinum Years

2005

Con la entrada del nuevo mileno, la actividad de se detiene abruptamente y todo apuntaba a que iba a ser...

Los Dioses Han Llegado

1998

“Los Dioses Han Llegado” (Brutus, 1998) es el debut de y, desde el mismo momento de su lanzamiento, se convirtió...

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