portada del disco Nada Puede Cambiar

“Nada puede cambiar” no es un tema ni bueno, ni malo; sino todo lo contrario. Es decir, se parece en exceso a decenas de canciones cortadas por el mismo patrón e interpretadas con las mismas inflexiones y el mismo desarrollo vocal. Una estructura musical manida que da pie a ser escuchada con agrado y olvidada al minuto siguiente.

“Amor te vi en el sendero” se apunta al recitado romanticón en el inicio, alternado con otros fragmentos cantados con suavidad con el crescendo habitual en este (y en otros) cantante del ramo.

Un disco que quedó muy lejos en todos los aspectos de su predecesor “Palabras” (Philips, 1969).

Compartir

1 2 3

Otros Discos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias para facilitar tu navegación y una atención personalizada gracias a la información estadística que obtenemos tras analizar hábitos de navegación. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies