Una vez solventados con nota tanto el debut como la reválida, la incógnita consistía en comprobar el tono del tercer trabajo de Parquesvr, y la verdad es que, quien hubiera disfrutado los anteriores, respirará tranquilo escuchando este Si Molesto, Os Vais.
Repiten con Raúl Pérez en La Mina, el estudio que ahora ha trasladado a Granada, satisfechos con el sonido que habían logrado en su anterior «Si No Fuera Por Estos Momentos, Sería Por Otros» (Raso, 2022).
Han facturado nuevamente temas que se te van a instalar en la cabeza y que te costará eliminar. ¿Cuáles? Prueba con «Todos menos tú» y «Juancarlista», canciones que montan a partir de las bases que les preparan DJ Pollo e I-Ace, respectivamente, dos colaboradores habituales. La primera es un listado de celebridades. Momentos sublimes como los de estar todo el tiempo detrás del de Sonido Muchacho. Y en la segunda puyas directas hacia la monarquía y en concreto al Emérito.
Y es que no les tiembla la mano; en sus letras aparecen, y no para bien, Ayuso, Almeida, Pablo Iglesias…
Pero el momento sublime es el de «Tu nombre es una puerta por cerrar», una auténtica maravilla. Javi Ferrara, el cantante, defiende su parcela más seria, tratando de evitar el colapsar en una imagen demasiado frívola, cuando se trata de escribir canciones. Y lo cierto es que, en prácticamente los tres trabajos que lleva Parquesvr por el momento, ha volcado momentos intimistas, que normalmente giran alrededor de sus relaciones sentimentales. No oculta que, en este caso se trata más bien de anticipar el posible desenlace de su actualidad amorosa. Sea como fuere, el caso es que estamos ante la que probablemente sea la canción que más directamente toca la fibra.
Ojo que es en «The Last of Us» donde realmente toca el tema de la ruptura de pareja. Lo hace con ese toque de ingenio tan personal, abordando la cuestión desde un punto de vista, que aunque inesperado, resulta bien doméstico y pragmático: el de las series en plataformas de televisión y las correspondientes claves de suscripción.
Y luego sí, hay mucha ironía mordaz, contra las frases hechas (como ya hicieran en su trabajo anterior contra las tazas con mensaje), un recitado a base de Alfredo’s populares, que tiene algo del «Almodovor, Amenabor» o la mención a las hombreras de Loquillo.
Dispersión también en lo musical con algo de bolero, los aires de épica de «El faro de Occidente» e intensidad vertiginosa en varios momentos.
Sigue funcionando la fórmula.