Fantasía

Como en el caso de “El Trabajo de Odiar” (Munster, 1991), este disco se graba en Telesound en cuatro pistas. Aduce el grupo en la información aportada en el disco, que por falta de dinero. Tele hizo de técnico de mezclas y productor y Murky aparece como responsable del diseño de la carpeta y de la música y/o letra de siete de las trece canciones que componen el trabajo. Covadonga (de Penélope Trip) colabora de una u otra forma en la letra de “Gato de mar” y “21-Cacao”. “Simago” está dedicado a Alejo, el ex-Derribos Arias, que les producirá el siguiente disco “¡Viva Bonito!” (Munster, 1993).

Comienza el álbum con un instrumental, “El marcapasos”, que suena tanto a una composición de los Shadows como al “Velouria” con el que Pixies abría su “Bossanova” (4AD, 1990). Siguen sonando a los de Boston en algunos pasajes de “Simago”, aunque tal y como viene siendo marca de la casa, el tema, lejos de adaptarse a cánones ortodoxos, evoluciona permanentemente por derroteros no apuntados en el principio.

En “Canción de amor” la voz parece remolonear un poco, pareciendo al principio un nuevo tema instrumental. Las guitarras se encargan de mantener una tensión como la que se puede encontrar en “Goo” (DGC, 1990), álbum de otro grupo que bien pudiera ser de cabecera de los de Villaviciosa de Odón, Sonic Youth. Algo de composición noise tiene también “Pienso luego miento”, tema que a la mitad deriva a registros que suenan comunes en Penélope Trip o Parkinson DC. Luego se estabiliza en un tempo más relajado. El timbre de voz, por supuesto, parece huir de la comunión con el ritmo que trata de imponer la música.

Más pausada pero igualmente rasposa en el sonido es “Mentiras”. Nueva incursión de la letra en vericuetos de falsedad: “La mentira es el arma del cobarde”.

Aires sixties pueden ser los de “Gato de mar” y “No estar”. En el arranque de la primera de ellas es difícil no pensar en los Who, aunque luego adquiere un tono decididamente rockero, a lo Rolling Stones. En la segunda, por su parte, en la que la letra gira en torno a la muerte, hay efectos de psicodelia (Beatles quizás), más patentes con los efectos “celestiales” del final.

El tema que da nombre al disco, “Fantasía”, comienza de forma cacharreante, como si de una canción de Mastretta se tratase. Sin embargo, no deja de adquirir un aire siniestro. De hecho resulta un auténtico collage de muchas canciones, con ritmos y melodías diferentes cada una. Es muy buena.

Pero quizás lo mejor del disco sea la secuencia “El chico con ruedas” y “T.V.”, dos auténticos clásicos de la banda. La primera comparte con “Fantasía” ese punto circense, infantil incluso, que mencionábamos arriba. Se oye hasta un organillo de feria a la mitad. Por lo visto, está dedicada a Alfredo, primo de Guillermo, que hizo de chófer en una de sus giras. Y “T.V.” tiene poderosa hasta la letra, que sorprende por lo cruda e inesperada (“Mamá / gran puta, / mal educas / siempre quiero más. / Y ahora busco en la mierda / lo que no me puedas dar”). Parece justificada sólo por el tono siniestro que se empeña en presentar por momentos. Las guitarras chirrían, y aplausos grabados se encargan de abrir y cerrarla.

De postre, y para concluir, un instrumental poderoso, dominado por efectos de  distorsión. De seguro, y a pesar de lo deficiente del sonido, uno de los discos emblemáticos de los grupos de los primeros 90. Así lo entendieron en su momento en la redacción de la revista Rockdelux, que lo incluyó entre los veinte mejores discos de la edad del indie, la de los primeros 90.

Grupo:

Patrullero Mancuso, nombre de uno de los...

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Tracklist:

  1. El marcapasos
  2. Simago
  3. Canción de amor
  4. Mentiras
  5. Fantasía
  6. Gato de mar
  7. Pienso luego miento
  8. El chico con ruedas
  9. T.V.
  10. 21-Cacao
  11. Camino al cielo
  12. No estar
  13. Marcha del duende fumador

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