The Worst is Yet to Come

Para la grabación de su segundo LP Muletrain fueron a los estudios Ultramarinos Costa Brava de Sant Feliú de Guixols (Gerona) en noviembre de 2005. Lo hicieron a sugerencia de su batería, Servan, que ya los conocía de haber trabajado allí con su anterior grupo Milk Fiction. El resultado fue del agrado de todos que, en consenso, consideraron a este «The Worst is Yet to Come» como un paso adelante con respecto a su disco de debut.

También en esta ocasión se encargó del diseño gráfico Mario, cantante y guitarrista, que siguió una fórmula parecida a la adoptada en «Demolition Preaching» (Beat Generation, 2004), con una estética oscura, opresiva y plagada de imágenes y textos subliminales alrededor de las canciones.

Para empezar, el policía antidisturbio de la portada hace las veces de ángel custodio que, eso sí, encara porra en mano a los manifestantes de la contraportada. Dentro, casi abriendo el material escrito, la foto captura el momento en que un demente, o simplemente desesperado, implora algo desde la puerta de su casa.

Decían querer «acción y un poco de volumen en el lado oscuro«, y la manera de afrontarlo es la de una colección de canciones ariscas, a veces a modo de auténticos rodillos como «The cursee» o «Monster«. El arranque mismo del disco con «I’m a pest» es un auténtico ejercicio de violencia, mientras que lo de «Jag Hattar Dig«, cantada en el sueco que habla Ivar, es puro punk abrasivo y desbocado.

Creo que «Operation brainwash» puede estar entre la lista de clásicos de la banda. Atrapa de principio a fin con momentos electrizantes en su letra: «It is like the beat of high voltage on your back«. Canciones de esas que hacen a una banda grande.

«Back door» es otro momento sobresaliente y así lo debieron de percibir ellos cuando se eligió para el sencillo que acompañaría al disco. Cántico al control absoluto sobre el individuo, en lo que en «I’m feeling fine» las letras trabajan la alienación aceptada.

Podría pensarse en que con cortes como «Tower top» o «Uprising howl» se aventuran por modos algo más intimistas en lo musical.

Presidentes de EE.UU. como títeres de grandes corporaciones, esqueletos como representates mudos, Dios dirigiendo la mano de un francotirador… Escenas desoladoras resultado de la insatisfacción y el desaliento. Blancos y negros sin hueco para la esperanza, y con todo, tal y como reza el propio título, lo peor está aún por venir.

Disco dedicado a Thomas «Pig Champion» Roberts (Poison Idea) y a Kike Turmix (The Pleasure Fuckers) con el que empiezan a perfilar un toque personal y distintivo.

Grupo:

Se mantuvieron firmes durante toda su trayectoria...

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Tracklist:

  1. I m a pest
  2. The curse
  3. Operation brainwash
  4. Jag hattar dig
  5. Back door
  6. Monster
  7. Uprising howl
  8. Feelin fine
  9. I am
  10. Time to fall
  11. My time
  12. Tower top
  13. Cops on acid
  14. Next level

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