foto del grupo Orreaga 778
Foto de José Luis López de Zubiria
Periodos activos
2005 - 2010, 2015 - Actualidad
Procedencia
Guipúzcoa/ Guipuzkoa
Estado
Activo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
30/03/2021
Estilos
No tiene fans

Musicalmente hablando, el origen del grupo hay que buscarlo en los escarceos, casi a modo de pruebas, que realizan Jon Ijurko y Ibon Apezetxea –“Pepino”-, cantante y guitarra respectivamente de Afonía, la banda de Hernani (Guipúzcoa), cuando encuentran tiempo libre. Cuando acababan los ensayos, se dedicaban a practicar, con ganas de probar otra cosa, el primero se hacía con las baquetas mientras que el segundo se hacía con el bajo. “Nos compenetrábamos muy bien, nada más empezar”, recuerda Pepino. En aquel primer momento no hay otra intención que desarrollarse cada uno en otro instrumento, disfrutando de lo mucho que les gustaba la música a los dos. “Lo único era que al gustarnos el punk y el Oi! a los dos tanto, a la hora de tocar, en los cambios y las paradas encajábamos de manera super natural” matiza.

Con Alex Eizagirre (guitarra) y Peio Lamarca (voz) completan la formación original del nuevo proyecto que comienza a tomar cuerpo. “Peio y Alex partían de cero” aclara el bajista, con respecto al par de amigos que conocieron en el gazte lokala (casa de los jóvenes) situado en el barrio de Añorga de San Sebastián, donde vivían, cuando y Pepino e Ijurko se desplazaban desde Hernani. Frecuentaban mucho el local en el que desde el 2002-2003 se organizaban muchos eventos y festivales: “Nos fuimos haciendo amigos”.

Ahora bien, probablemente lo que termina de dar cuerpo al grupo es el rumbo que quieren seguir con la banda. Para quien ha tenido un grupo de punk en el que ha plasmado cuestiones personales como (Achtung!) o que las ha mezclado con cuestiones de política (Afonía), involucrarse en un proyecto como Orreaga 778 no puede ser fruto del azar. Se entiende pues la respuesta tajante que da el bajista cuando se le pregunta por la utilización del Oi! para articular contenido político: “Sí, cien por cien, utilizamos la música para colar el mensaje político. Y no es que utilicemos esa música, es la música que nos gusta y con ella decidimos que íbamos a hacer sólo política”, cuenta Pepino.

Como local de ensayo siguen con el que han venido utilizando con los diferentes proyectos musicales en los que han estado involucrados desde el 2001, logrado con la complicidad del equipo municipal del ayuntamiento de Hernani, en manos por entonces de Euskal Herritarrok, “una de esas formaciones de la izquierda abertzale que el gobierno español terminaba ilegalizando”. Conscientes de que en las siguientes elecciones la candidatura que se iba a presentar terminaría efectivamente ilegalizada desde Madrid se apresuraron a presionarles para que les acondicionara un espacio cultural en el que las bandas pudieran tocar antes de que tuvieran que abandonar el ayuntamiento. “Les metimos caña para que hicieran una obra en lo que era entonces Papelera del Norte, que terminaron haciendo: crearon un espacio grande, un pasillo con cuatro o cinco habitaciones y nos dieron el fajo de llaves y nos dijeron ¡Hala, ahí teneis! Vamos que el ayuntamiento dejó en nuestras manos, y cuando digo nuestras me refiero al bajista y al guitarrista de Afonía”, cuenta el primero, relamiéndose aún, sobre el origen de los locales que han venido utilizando primero Afonía, luego Achtung, Vietcong 68, Plan B, y tras un breve paso previo, por el espacio que tenían en Añorga, el barrio de San Sebastián, Orrega 778. Y allí sería donde se establecerían para siempre.

Decididos pues a que el grupo fuera el vehículo con el que instrumentalizar su conciencia política adoptan un nombre de reminiscencias históricas, el que engloba una localidad (Roncesvalles) y una fecha (el año 778) homenajeando que “los vascones se manifestaron por primera vez como sujeto político enfrentándose en forma de ejército a la retaguardia del ejército de Carlomagno, y derrotándolos como venganza por la quema de Pamplona en el retorno de su paso por la Península Ibérica”.

La primera entrega de la banda llega con la edición en vinilo de la maqueta que grabaron en noviembre de 2005. “Orreaga 778” (Puzkarra, 2006) se preparó con la asistencia de Aitor López, batería de los Valium Generation, con el que ya habían trabajado en un par de ocasiones Afonía, para las cuestiones técnicas. Inicialmente vio la luz en forma de CD de la mano de Puzkarra Records, aunque años más tarde, ya en 2016, lo reeditaría en formato de vinilo los sellos Tough Ain´t Enough y Mal-Mai. La portada consistía en una imagen con milicianos con la ikurriña en la manga de su uniforme, mientras que en la parte posterior la banda posaba con la bandera vasca al fondo. Los cuatro temas que componen el disco tienen como denominador común la visión que sostiene Orreaga 778 acerca de la situación en la que ven inmerso al pueblo vasco: la patria arrebatada, policía que irrumpe en casa en mitad de la noche, gudaris y jóvenes que se lanzan al monte fusil en mano.

El perfil ideológico de la banda queda claro desde el principio: “Desde el inicio, la gran mayoría de nuestros temas va sobre nuestro pueblo. Tanto en la actualidad, como en el pasado. Somos una banda de música de Oi! y políticamente, independentistas y nacionalistas vasco-navarros, y socialistas. La línea política de la izquierda abertzale. Ni más ni menos”.

El estreno en directo se produce cuando, aún emplazados en el local de Añorga, organizan una especie de festival entre varias bandas, o una simple quedada en la playa para tomar unas cervezas “y luego por la noche, concierto”. De entre las bandas participantes estaban Doubling Boys, y precisamente uno de los recuerdos que guardan de aquello es precisamente ver a Biru, guitarrista de dicha banda, mirándoles y haciéndoles ver con los gestos de su cara lo mal que habían tocado. Pepino es tajante: “El concierto fue escandalosamente malo, muy malo. Se nos fue a todos de la mano el tema de la tarde”, concluye buscando una posible justificación para la actuación tan pobre.

El debut con un disco de larga duración llega con “Bide Bakarra” (Puzkarra, 2007) que graban al final del 2006 de nuevo con Aitor Valium. La banda no recuerda bien si la sesión de la maqueta Orreaga 778 se realizó en su local de ensayo y la de Bide Bakarra en la empresa de sonido en la que trabajaba éste en Pasajes o viceversa. El caso es que aprovechando que por la tarde noche, el local de dicha empresa se quedaba vacío, el grupo se coló unas cuantas veces de extranjis para grabar sus temas.

Reinciden en la portada con las referencias a imágenes de milicianos tomadas probablemente de la Guerra Civil española, como ya sugirieran Kortatu en “El Estado de las Cosas” (Soñua, 1986). Y es que, entre otras cosas, no pierden la oportunidad, en el tema que lleva precisamente el nombre de la banda, de conectar la historia de la resistencia vasca mediante un hilo que va desde la emboscada en el paso de Roncesvalles en el siglo VIII contra Carlomagno, pasa por la lucha contra Franco en el 36 y llega hasta la insurgencia de la generación actual. Canciones contra las fuerzas de seguridad, la actitud del Partido Nacionalista Vasco, el uso del euskera e incitación a la lucha en repetidas ocasiones y contextos. Todo ello arropado por el que posiblemente sea el acercamiento más claro del grupo al Oi! clásico y canónico. Un disco contundente.

Contando sobre las posibles influencias de la banda en el momento de encarar estas primeras grabaciones, Pepino apuntaba al Oi! británico de los 80. Y más concretamente a uno de los exponentes más problemáticos de aquella escena: Combat 84. “Al margen de su mierda política, su música… por la manera de tocar de Ijurko, y lo básico de la música que hacemos Alex y yo. Esa banda nos marcó musicalmente”. Lo cierto es que el sonido de Bide Bikarra tiene, efectivamente, mucho del punto trepidante y contundente de aquella escena inglesa, aunque los vascos lo llevan a su terreno y su manera personal de interpretarlo. Y, claro, si con Combat 84 existía algún tipo de precaución en lo que al apartado de la simbología política a la que se adscribían, Orreaga 778 no tenían reparo alguno en aplicar un catecismo propio a las letras que escribían.

Muchos de los conciertos que da la banda están arropados por la fuerte carga emocional que lleva el tocar en un entorno directamente implicado en la lucha contra organismos, instituciones y las correspondientes fuerzas del orden de un estado que no entienden como propio. Son numerosas las ocasiones en las que Orreaga 778 participa en festivales de apoyo a los familiares de los presos políticos e incluso ha actuado con alguno de sus miembros ausente por encontrarse detenido. En concreto, su cantante fue arrestado en una de la múltiples operaciones policiales contra colectivos juveniles acusado de pertenecer a la organización ilegalizada Segi y de participar en actos de kale borroka. “Tocar con Peio en la cárcel fue duro de verdad, pero el ambiente ponía la carne de gallina” confiesan afectados.

Cabe preguntarse si el posicionamiento tan claro en el mensaje que transmiten pueda llegar a provocar alguna reacción inesperada en el público. En general coinciden en apuntar el gran ambiente que se encuentran en situaciones en las que realmente no esperaban apenas respuesta alguna. Sobre todo, al principio de su carrera, especialmente cuando tocaban en casa. En sus salidas fuera del ámbito vasco la cosa puede cambiar. Al menos eso parece concluirse de la anécdota que nos cuentan de uno de sus conciertos en Galicia. “Un fin de semana tocábamos en Orense y llevamos impresas las letras del Bide Bikarra en castellano en un folio aparte, y en el concierto nosotros mismos repartíamos entre el público la traducción. Pues hubo gente que leyó las letras y se marchó”.

Orreaga 778 participa igualmente con dos temas, «Inpotentzia» y «Amaiur 1522», en el recopilatorio “Bardulia Sound” (Puzkarra, 2008), una colección gestionada por el propio Pepino, que hacía de escaparate de las bandas que conformaron la que vino a denominarse, precisamente como indicaba el doble vinilo, escena de Bardulia (haciendo referencia a la región prerromana que se extendía por la actual Guipúzcoa). Junto a ellos aparecía una lista de nombres entre los que estaban, por ejemplo, los propios Afonía, Ostiada Oi!, Doubling Boys, Kalekumeak o Hell Beer Boys.. Los temas se grabaron en Ondárroa (Vizcaya) con Peio el cantante aún encarcelado, por lo que entre Pepino e Ijurko se repartieron el micrófono para poner la voz principal.

Una vez reincorporado el cantante a la disciplina del grupo, se encomendaron a la elaboración de una nueva entrega, “Aurrera!” (Puzkarra / Teletetxo / Petruska, 2009), que se graba en los Santos Studios de Ondárroa.

La versión en vinilo incluye dos temas como extras, «Estupa», una canción escrita por Sektor Mierda y que se rescata del recopilatorio “Txarrantxa 2005-2009” (Teletetxo, 2010) confeccionado alrededor de la taberna del mismo nombre situada en Azpeitia y «Dena ilun?», en versión maquetera que grabó Aitor Valium en su local de ensayo.

El trabajo con el que era batería de Valium Generation se realizó aprovechando la reciente adquisición de una máquina de bobinas de la que la E.T.B. se quería deshacer y que el productor había terminado adquiriendo. Como quería probarla, le ofreció a los Orreaga 778 la posibilidad de grabar alguna canción. En esa sesión se dejaron registradas la mencionada «Dena ilun?» y «Sua». De la primera reconocen sin dudar que se trata de una de las mejores grabaciones que haya hecho jamás la banda. “Aquel bicho de bobinas te hacía sonar como un tanque” y de hecho retan a cualquiera a comparar su sonido con la de la toma que se incluyó finalmente en el Aurrera!

Si la cara A empezaba con una sobresaliente «Nafarroa», un canto a los orígenes navarros y la geografía de dicho navarro en los años 1000 y 1500 cuyo comienzo parece aunar un aire a Ramones y luego en sus guitarras a The Clash, para el arranque de la cara B se reservaban «Behartsuen hotelean», todo un escupitajo en la cara a las fuerzas de seguridad, con una intro de 13koak.

El diseño de la portada, en estricto blanco y negro de los que atrapa, traía foto de la banda en plena huida a través del hueco en una puerta corredera que abre Pepino para escapar junto a sus compañeros. Este ademán de huida podría estar relacionado con el propio título y la dedicatoria escrita en la contraportada a los presos políticos vascos.

En 2010, Ijurko deja la batería. Antes de irse definitivamente del grupo participa en la grabación de unos temas que hacen en su local de ensayo asistidos por Aitor Valium. De esa sesión se registran dos versiones de «Non Dira?» y otras dos de «Amaiur 1522».

El último concierto que da Orreaga 778 antes de entrar en un período de inactividad fue el que dieron en mayo de 2010 en Hernani en una jornada de solidaridad con los presos vascos. El cartel incluía a bandas como Never Surrender.

El parón duraría un par de años, hasta que poco a poco se empiezan a sentir de nuevo con ganas. Para los primeros ensayos que tienen, Bolbo, exbatería de Afonía, les echa una mano con las baquetas. “Nos fue picando el gusanillo, la gente nos entraba y retomamos poco a poco los directos”, recuerdan de aquellos momentos. Orreaga 778 se volvería a subir a un escenario en enero de 2012, presionados por The Friday’s Crew que presentaban disco por aquellas fechas y que a fuerza de insistirles para que les acompañara para la ocasión lograron que volvieran a empuñar los instrumentos.

Eso sí, la experiencia en directo tardaría en repetirse porque hasta junio de ese año y con un motivo muy especial, el de presentar el recopilatorio “Nafarroa 1512-2012 Punk-Oi! Doinuak Gure Historia Gogoratzen” (Bardulia Ekoizpenak, 2012) preparado precisamente por Pepino. El proyecto, en el que diferentes bandas vascas se entregaban a una labor de análisis retrospectivo de la historia del reino de Navarra. Participan con los temas «Non Dira?», en la versión que grabaron dos años antes sin saxo, aún con Ijurko a las baquetas, y, como propina, «Amaiur 1522», inspirado en la destrucción en esa fecha del castillo existente en la localidad navarra Maya / Amaiur (Navarra), símbolo desde entonces de la independencia navarra.

La lista de grupos implicados sobrepasa la veintena e incluye a Enboskada, Brutal Calling, Apurtu, Kaleko Urdangak, The Last Strenght, Malos Tiempos, Slevy, Arkada Social, T.D.I.…. El disco se presentó precisamente allí, en aquel enclave con tanta carga histórica y emotiva para la causa vasco-navarra destinándose todo el dinero recaudado en el evento y por venta de material a financiar a una de las organizaciones que se dedica a la excavación y recuperación del entorno del antiguo castillo.

Desvelan sin tapujos el porqué de su insistencia en centrarse en episodios históricos: “En los conflictos políticos e históricos es fundamental quién controla el relato de las cosas”, y como es de suponer, los componentes de Orreaga 778 tienen claro no estar para nada de acuerdo con la forma en la que se ha contado hasta ahora el contencioso iniciado hace siglos entre el Reino de Navarra y la Corona de Castilla. Ponen precisamente un ejemplo relacionado con el recopilatorio mencionado antes: “¿Qué hicieron con todos los castillos navarros? Los destrozaron todos para que no quedara vestigio alguno del Reino de Navarra”. Así que vista la situación toman una decisión clara: “¿Qué hacemos? Recuperamos episodios históricos de nuestro país, cantarlos, que la gente los conozca, dar las versiones fuera de las oficiales dadas por la historiografía francesa y española, desde un punto de vista que es el que nos parece a nosotros el correcto”.

El viernes 12 de diciembre de 2014 participan en el evento que se organiza en el gaztetxe de Ibarra (Guipúzcoa) con otras bandas vascas como Doubling Boys y Madskins alrededor de la visita de Komintern Sect.

El 19 de mayo de 2015 participan en el concierto que dan los canadienses The Prowlers y los ingleses Grade 2 junto a Oldarkor y Smoking Barrels en Durango (Vizcaya).

A modo de certificación de su vuelta, entran ese mismo año a grabar en los estudios Nekrosounds en Arechavaleta (Guipúzcoa), material para un nuevo trabajo: “Aske Izan Arte” (Mi Mai / Nekrosound / Bird Trouble, 2015). El disco contenía además las tres canciones grabadas cinco años antes, cuando aún no se había marchado Ijurko: «Herriaren indarra», «Non dira?» y «Errealitatetik ihesean», que podrían estar perfectamente entre lo mejor de su repertorio de todos los tiempos.

La banda empieza a contar con esta disco con la contribución al saxo de Eneko Sierra, que le daba ciertamente un toque característico a su música. Orreaga 778 ya había considerado la posibilidad de incluir saxo o sección de viento mucho antes, al terminar casi la grabación del Aurrera! pero al final la cosa no se pudo hacer entonces “Algo así como Decibelios, ésa era un poco la idea que teníamos en mente”, aclara Pepino. Así que una vez acabado el trabajo principal con los temas del nuevo disco, decidieron avisar a Sierra para que les echara una mano. “Yo tenía las líneas del saxo en la cabeza y se las silbaba, y al tío con eso le bastaba, las sacaba del tirón. Las hicimos directamente en el estudio, sin ensayar ni nada. Fue todo hecho directamente allí. Nos gustó cómo quedó y así se quedaron los saxos”.

Pero la experiencia no quedó ahí simplemente, sino que el saxofonista se apuntaba a algunos de los conciertos que daba la banda con lo que existía la posibilidad de contar con él en el escenario. De forma que el instrumento se añade de modo natural en la filosofía del grupo. De hecho, empiezan a componer ya temas pensando en la inclusión del saxo. «Bataillon basque Gernika», que saldría incluido en el siguiente disco que sacaron, es el primero de ellos. Otra, también en el mismo disco, «Lastima» se apoyaba en un saxo que les ayudó a estirar el tema sin tener que completar más la letra.

El 2016 empezaría cargado de actividad en directo para la banda. El día 16 participan en el Astra-Gernika, un evento que traía a los británicos The Partisans como cabeza de cartel, además de Crim y Kañería 13. Una semana después, en el Doka Donostia, se emparejaban a los barceloneses Sewer Brigade y siete después se desplazaban a Santiago de Compostela donde Fred & the Perrys oficiaron de anfitriones.

Muestra palpable de que persisten las ganas de seguir tras este nuevo arranque es la nueva entrada en estudio en verano de 2016. Acuden en esta ocasión a grabar con Mikel El Gordo (Vómito, Speed) y dejan preparado un puñado de temas con el que gestionan el compartido con los suecos Grebol: “Orreaga 778 / Grebol” (Mendeku Diskak, 2017). Orreaga vuelve a contar con la contribución del saxo de Sierra para dos temas más y que aparece como un miembro de hecho de la banda en la foto incluida en la hoja interior.

La participación de los vascos consistió en cuatro temas en los que se recordaba la contribución del batallón vasco Gernika en la lucha contra los alemanes en la Segunda Guerra Mundial en los bosques del sur de Francia, se honraba la figura del militar carlista Tomás Zumalacárregui (en un corte especialmente contundente y duro), se lamentaban de que no hubiera habido oportunidad de decapitar a los reyes navarros que perdieron contra la corona castellana y se entonaba una loa a las montañas vascas, y en especial a Los Pirineos como lugar donde disfrutar de la naturaleza y esconderse en los tiempos de lucha y revolución.

La verdad es que no les conocíamos nada”, reconoce abiertamente Pepino cuando se le pregunta por las conexiones con una banda sueca siendo que Orreaga 778 se ha prodigado poco fuera de su circuito local. El origen del contacto con Grebol fue la compra de prácticamente todo el material de los vascos en el catálogo de Mendeku Diskak por parte de uno de sus componentes. En una comunicación posterior supieron de la existencia de su grupo. Por entonces tenían unos temas preparados, aunque no eran suficientes como para completar un LP entero por lo que “después de comprobar de qué tendencia política era para no llevarnos luego ni sustos ni disgustos”, se les ofrece la posibilidad de editar un compartido. El pequeño seísmo que viviría la banda al poco de salir el disco imposibilitaría que se pudiera presentar en directo más que en un par de actuaciones.

Uno de aquellos directos fue el que dan en octubre de 2016, cuando reciben la visita de los parisinos Rixe, a los que acompañan en el gaztetxe de Getaria (Guipúzcoa).

El grupo entra entonces en un proceso de reestructuración profunda. Pepino comenta cómo se inicia todo: “Tras el disco con los suecos vino un punto donde empezamos a hablar dentro de la banda sobre meter un segundo guitarra por primera vez en la banda, y empezar a tener una mayor presencia de las melodías de guitarra en la banda”. Pero a partir de ese momento e iniciado quizás de manera involuntaria a partir de semejantes consideraciones estilísticas sobre el sonido del grupo, se desencadena todo un pequeño maremoto de acontecimientos. Precisamente el guitarrista, Alex, decide parar: “Comunicó que dejaba la banda, que él ya había cumplido un ciclo en la vida con el grupo”.

A cambio, entran en contacto con Txili, un bajista de Hernani que ya había tocado en Eztanda, grupo de su localidad y con Nork Zer!? banda de metal hardcore en la que también militaba Bolbo. “Un chaval más joven, pero ya parte de nuestro mundillo. Un tío perfecto para la banda, trajo composiciones, hacía arreglos, tocaba guay”, comenta Pepino, que con la llegada del nuevo fichaje cambió el bajo por la guitarra para convertirse en el guitarrista rítmico.

La inclusión de esa guitarra extra de la que hablaron en un primer momento llega con Hodei (Last Strenght, Brutal Calling, Hell Beer Boys). “Daba el perfil que queríamos. Un guitarra guay para nosotros, musicólogo, comprometido, componía todas sus líneas de guitarra, incluso algún tema. Y un tío genial, políticamente encajaba, en lo personal y de carácter también”, nos cuentan.

La siguiente pequeña conmoción la provoca esta vez la salida de Bolbo: “Cambio de curro, hijo de por medio, no le quedaba para estar a dos bandas y se quedó con Nork Zer!?”. El reemplazo a las baquetas llega con Urko. “Era de Añorga. Un chavalín de 19 años”, comenta Pepino, que además indica que a pesar de no conocerle demasiado probaron a preguntarle y comprobar si funcionaba tanto en lo musical como personal.

Cuando creen tener ya estabilizada la formación deciden que es el momento de plantearse la grabación de un nuevo trabajo. Pero antes de entrar en el estudio, Txili les comunica su decisión de no seguir en el grupo, alegando motivos personales. Eso sí, igual que BolBo, se ofrece para colaborar en la elaboración del disco cuando la banda entre el estudio. El reemplazo para el bajista que se va viene de donde menos se esperaba: Axio, batería en Last Strenght se ofrece como candidato a cubrir la vacante: “Él no era bajista, era batería, pero se autopropuso para el puesto de bajista. Que se comprometía a darle y aprender. Empezó a venir a todos los ensayos y al final cada día, tocábamos con él algunos temas. ¡Y llegó para la grabación!”, cuenta Pepino todavía con cierta admiración respecto al esfuerzo realizado por el nuevo componente del grupo que efectivamente participó en dos de los temas que dejaron preparados en julio de 2018 en los estudios The Sound of Sirens de Pamplona. En el resto fue Txili el que se encargaría del bajo.

De las cuestiones técnicas en el estudio se hizo cargo su responsable, Julen UrzAIz y Biru, mientras que la producción, mezcla y masterización fue cosa de Maxime Smadja.

Siguen rebuscando en cuestiones históricas y como título de su siguiente trabajo se quedan con la frase atribuida al Príncipe Carlos de Viana para referirse al papel que le tocaba jugar al reino de Navarra en el siglo XVI, codiciado tanto por Castilla como por Francia. “Utrimque Roditur” (Mendeku, 2018) tiene, eso sí, introduce cierta variante en la portada, en la que aparecen efectivamente dos perros, como en el emblema del mencionado príncipe, que, en vez de estar peleando por un inofensivo hueso, en este caso, tratan infructuosamente de atrapar al águila que victoriosa parece elevarse lejos del ataque de los canes. Y precisamente referidas a las batallas libradas por vasco-navarros incluyen en el disco, además la que le da título, las canciones «1516», centrada en la infructuosa campaña llevada a cabo por el mariscal don Pedro de Navarra  en nombre del rey Juan III de Albret para recuperar el territorio navarro peninsular conquistado por el Duque de Alba y «1661», que canta de la revuelta liderada por el cura Matalaz contra el rey francés en Solas / Zuberoa en el departamento francés de los Pirineos Atlánticos. En la contra, foto del castillo de Mauleón, situado en aquella localidad, y que tras ser atacado por los amotinados, terminó siendo donde fue decapitado el sacerdote rebelde. Todo ello tocado a ritmo de Oi! rocoso y potente.

El 15 de febrero de 2019 van a Badalona, a la sala Estraperlo, donde tocan con el grupo de Boston (E.UU.) Slapshoot, los escandinavos Shipwrecked y Asedio.

Ese mismo año Hodei confiesa “que no le apetecía tanto rock” y comunica que deja el grupo y deja a Orreaga 778 en la casilla de salida que desencadenó toda la oleada de cambios. El hueco se cubre con Jonlo, proveniente del barrio del Antiguo de San Sebastián y miembro de los ZL (Zintzo ta Lehialak), colectivo que organiza eventos y conciertos Oi! en la sala Doka.

Orreaga 778 son además unas de las 25 bandas invitadas a participar en el recopilatorio “Kaosa Euskal Herrian” (Zalduntxoen Biltzarra / Tough Ain’t Enough, 2020), concebido y gestionado por el batería de Kaleko Urdangak. El disco da buena muestra de la envidiable salud de la que goza la escena punk Oi! vasco-navarra. Con su inclusión, Orreaga 778 constataba su condición de puente entre la generación del sonido de Bardulia y la nueva remesa en la que figuraban nombres como Blessure, Revertt, Miñoi! Sta Cruz, Cuero, Zirkin, Tatxers, Rotten XIII… Por otro lado, la motivación reivindicativa del Kaosa Euskal Herrian, en el que un manifiesto en su hoja interior advertía de que “los jóvenes de hoy en día utilizamos la música punk y Oi! como herramienta para avivar y dar voz al proceso de liberación nacional”, se ajustaban a las mil maravillas al espíritu y filosofía que defiende Orreaga 778. Su participación vino de la mano del tema «Azken ur tragoa» que grabaron en su local asistidos por Aitor (Apurtu, Kaos Kooperativ, Slevy). Su intención era la de dejar la canción con una tonalidad claramente maquetera, porque una versión más depurada entraría en el que sería su nuevo LP.

Su nueva entrega se dejó lista en los Silver Recording Studios de Bilbao donde trabajaron con Martín (Cápsula) a principios de 2020. Allí grabaron los ocho temas que conformarían el nuevo disco de Orreaga 778, un ejercicio de punk Oi! especialmente acorazado con guitarras poderosas.

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