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Vera, inagotable activista y agitador cultural

Responsable de fanzines varios y, junto a Demi (La Stasi), del programa de radio Mundo Subnormal, Vera, inagotable activista y agitador cultural marcha por una temporada indefinida fuera de España. Muchos de sus compañeros y amigos organizaron el pasado viernes 11 de octubre a modo de despedida un concierto en la sala madrileña Rock Palace. El cartel lo abría William Folkners que ejecutaron una preciosista lista de temas de folk-rock, mandolina y banjo incluidos, aderezado con la música apasionada de voz entregada que también practica Guillermo, su cantante, con The Government, otro de sus proyectos.

Siguió La Stasi, que por supuesto habían estado anunciados de otra manera (Los Annales) y que a pesar de los continuos rumores que ellos mismos alimentan acerca de su disolución, siguen activos. Habían tocado una semana antes en Cataluña y hablan incluso de grabaciones en directo. Confirmaron su condición de plato fuerte de la jornada arrancando el júbilo de los allí congregados con repertorio en el que no faltaron algunos de su clásicos de siempre: «Con la Stasi no follamos», «Mi novio es un travelo de Montera», «Cine español» o «Soy apático» de «La Stasi» (Discos Regresivos, 2006); «Insulta y huye», «Movida Madrileña», «A la mierda contigo» de «Llamando al Manzanares» (Discos Regresivos, 2008) y contribuciones de su trabajo más reciente: «La Última Esperanza de la Locurita» (Discos Regresivos, 2012) como «Soy un hombre de sillón», «La casa de Kambo», «Arráncate los pelos» o «No es por ti». Su invitación continua a que se les acompañara en el escenario y sus reiterados insultos hacia Vera no hicieron sino exacerbar las ganas de juerga de gran parte del público.

Ejército de Desertores (con miembros de La Stasi, Rey Muerto y Rumanía) eran los encargados de cerrar el programa oficial. Anunciaban que iba a ser su último concierto, con lo que el del viernes resultó cita casi histórica. Como colofón, la noche terminó con un secreto a voces: la sorpresa de ver a Webelos  tocando casi una decena de temas en una reaparición especial para la ocasión. Digno final para una jornada inolvidable.

Además de la música en directo la reunión sirvió de plataforma de lanzamiento, quizá improvisada, de uno de los proyectos que le quedaban por terminar a Vera antes de irse. Horas antes del comienzo de la primera actuación Jaime (Ejército de Desertores) y él recibían en mano de Pablo López, responsable de Rumble Records, los CD que de forma desinteresada acababan de salir de su factoría con la recopilación que habían pergeñado para acompañar al fanzine «No Queremos Vuestras Playas. 19 Grupos de la Penúltima Ola Madrileña 2012». Tal y como nos cuenta el propio Jaime, tras grabar la maqueta de Ejército de Desertores con un pequeño equipo de grabación que permitía registrar todo en directo, Vera y él conciben la posibilidad de desplazarse a los locales de ensayo de aquellos grupos de Madrid que les gustan para ir recopilando un tema de cada uno de ellos. Así, asistidos en las cuestiones técnicas por Txus (Morroplastia) en un período de tiempo que comprende entre mayo y septiembre de 2012, visitaron el campamento base de Sudor, Ejército de Desertores, Suzio 13, Nueva Autoridad Democrática, X-Prays, Rey Muerto, Robo, Penetrazión Sorpressa, Morroplastia, Gruppo Paralelo, Puerto Banús, Halifax, Los Americanos, Donantes Sanguinarios, Espermatozombies, Vigilante Gitano, Grupo Sub-1, Bit Of y La Stasi.

No Queremos Vuestras Playas. 19 Grupos de la Penúltima Ola Madrileña 2012

El libreto o fanzine que lo acompaña tiene unas treinta y seis páginas con secciones dedicadas a cada uno de los grupos que participan. «Algunos textos son simplemente una biografía del grupo, otros un cómic o un collage, otros un texto que filosofan sobre algo (…) la idea era evitar que se hiciera monótono», nos responde el cantante de Ejército de Desertores. Asimismo los autores de cada apartado variaban, pudiendo ser obra de Vera, de alguien del grupo correspondiente o incluso de alguien externo al mismo pero conocedor de su trayectoria.

Como bien indica la introducción, no se buscaba la exclusividad por parte de los grupos, por lo que no se les pidió temas inéditos que no se pudieran encontrar en ningún otro sitio, aunque algunos sí que los aportaron. Sin embargo, el recopilatorio es único en el momento en el que se trata de tomas en directo del mismo local de ensayo grabadas precisamente para la ocasión. El resultado es simplemente espectacular. Con una calidad de sonido muy superior a la esperable en este tipo de proyectos, el CD permite dar un repaso, no a todos los grupos que hay en Madrid haciendo punk, pero sí a los que gustan a los dos responsables de su elaboración y con los que tienen una mayor relación. Se menciona además la ausencia de algunos combos que por una u otra razón quedaron finalmente fuera.

De hecho da pánico entrar en consideraciones de si el recopilatorio es o no muestra de una posible escena punk en Madrid. Pánico porque para empezar a hablar uno no tiene claro qué es una escena o qué es lo que la define. Sin embargo, y aunque en la foto no salen todos (ya sólo de entre los más próximos a los elegidos se echan en falta para tener una descripción completa a, por ejemplo, Capitán Entresijos, Obediencia, etc) sí que es cierto que la lista es buen reflejo de la dinámica musical en el género estos últimos años. Únase a ella a los sellos que de un modo u otro tienen relación con los grupos participantes, bien por ser el canal habitual en el que publican sus trabajos (Discos Regresivos, Sólo Para Punks, Ghost Highway, Bowery, Rumble, Beat Generation, Producciones Esporádicas, Blondes Must Die…) o porque alguno de los componentes de los grupos sea además responsable de dichos sellos (La Corporación, Hillside Strangler, Discos de Mierda, Big Black Hole, Rojo Sangre Records…); los blogs, webs, fanzines y radios que cubren el día a día del género, los escenarios habituales de los conciertos de estas bandas (el propio Rock Palace, Wurlitzer Ballroom, Jimmy Jazz…) y entonces el panorama descrito empieza a cobrar cuerpo.

Permitáseme además añadir nombres de grupos con acta de defunción en el pasado más o menos reciente, sin tener que retroceder al siglo pasado, por aquello de dotarla de unos previos inminentes como Coprolitos, Rumanía, Asiatics, Silla Eléctrica, La Familia Heenan, Concepcion Glory Boys, Mass Volumen, Isa y los Antihéroes, Von G.R.A.P.P.A., Thee Suckin’ Dicks… Si asimismo se admite la inclusión de bandas del underground más directamente relacionado como Sally Brown, Fabuloso Combo Espectro, Juanita y los Feos, Juventud Juché, The Government, Rivelles, Pussycat Kill, Pantones… las coordenadas de la actividad en Madrid se hacen cada vez más completas.

Sin entrar en mayores consideraciones, bienvenidos sean proyectos como este “No Queremos Vuestras Playas” aunque sólo sea para dejar constancia de las constantes vitales de la música en la capital.

ParalítikosHalloween no existe, es una patraña. La celebración a base de disfraces de zombies, entrañas a flor de piel llamando a la provocación facilona y demás no es sino un invento de highschool estadounidense. Aun así, el metro de Madrid hervía con multitud de jóvenes (y no tan jóvenes) que acudían ataviados de esa guisa a las mil y una fiestas convocadas en la ciudad. Esa misma noche en el Wurlitzer Ballroom Paralítikos ofrecían su celebración particular. Pero ellos no necesitan fechas señaladas en el calendario para acercarse al lado oscuro, para cantarle a la parca: «El enterrador tenia razón / donde esté la motosierra que se quite lo demás«. Este es el tipo de visitas al camposanto que proponen los cántabros, no para depositar flores en la tumba de los familiares precisamente.

Repetía además el Wurli programación en tonos oscuros. Si hace un tiempo emparejó a Gruppo Paralelo con Kante Pinrelico, la pasada Noche de Difuntos fueron Espermatozombies los que oficiaron de anfitriones en el foro abriendo cartel para Paralitikos.

La última vez que había visto a los madrileños fue cuando presentaron su sencillo «Rumble Hits» (Rumble, 2011) en la sala Fax. Ha llovido bastante desde entonces; el grupo ha cambiado la formación, quedándose Nieto como único guitarrista. A mi juicio han consolidado su sonido, con un firme paso hacia registros siniestros, sin llegar a cruzar hacia las profundidades abisales de sus compañeros de cartel. Juegan quizá un poco al borde de este tipo de palos, como hacen por ejemplo los ya mencionados Gruppo Paralelo, banda que es por otro lado prima hermana de Espermatozombies. Pero sobre todo han madurado, y mucho, en su puesta en escena. Rut se mueve felina entre la contundencia física de Arturo y Nieto, mientras, desde atrás, Cecilia, sin concesión alguna en la aparente uniformidad en la presencia estética de la banda, se erige a las baquetas como uno de los valores seguros del sonido del grupo.

Espermatozombies se extendieron en una actuación generosa, que poco o nada tuvo que ver con el que hubiera dado un convidado de circunstancias con poco margen para mostrar sus capacidades. Sufrieron alguno de los problemas de sonido que luego se repetirían después con Paralitikos, pero evidenciaron que están en franca progresión. Gusta escuchar el nuevo material que tienen combinado con los que se están convirtiendo en pequeños clásicos. Me consta que muchos que no los habían escuchado antes disfrutaron de verdad con momentos como «La gente es gilipollas«.

Paralitikos cuenta en su formación con Rafa Balmaseda (Parálisis Permanente, Seres Vacíos, Vidas Ejemplares) desde que el 9 de junio pasado se subiera con ellos al escenario en Leioa a improvisar algún tema de Parálisis Permanente. Es un fichaje de autentico lujo, claro; especialmente para una banda que proclama abiertamente la deuda para con la mítica banda del malogrado Eduardo Benavente. Pero Paralitikos no es un mero grupo tributo, ni mucho menos. Finalizaron, eso sí, en lo que parece también una concesión para con el recién llegado, con versiones de «Adictos a la lujuria«, «Jugando a las cartas» y «Nacidos para dominar«, y durante el concierto no dejaron de tocar la canción que le han dedicado a Ana Curra en su último trabajo, «Diva perdida«. Ésa era además su parte de trato con la gran dama del punk oscuro nacional, ausente esa noche por su presentación de «El Acto» (DRO, 1982) en Murcia, pero que había prometido un viaje astral para acompañar a los Paralitikos.

Lastrados un tanto por los defectos del sonido que aquejaban esa noche a la Wurli (por lo visto se habían estropeado los monitores de la mesa del técnico), se atrincheraron los cántabros en la reverberación para el micro de Rikarditiko y en tratar de lidiar con los momentos en los que mayor divorcio parecía existir entre su guitarra y la línea que trazaban bajo y teclado por otro lado. A pesar de todas las dificultades lograron traspasar las mil y unas tormentas que trae su nuevo disco, «La Senda de los Antihéroes» (Artimaña, 2012), a los asistentes.

Es de largo, a mi juicio, su mejor disco, plagado de temas rotundos que ponen los pelos de punta. «¿Cómo pudieron olvidar la herencia de Nietzsche? ¿Por qué dejaron de creer en causas malditas? ¿Dónde ocultaron la grandeza de los antiheroes?«, cantan en la canción que da título al álbum. A lo largo de su trayectoria han pasado por más de una turbulencia. El disco es la mejor respuesta de madurez posible a todo ello, un zarpazo definitivo en su paranoica cruzada para con el medio hostil al que se enfrentan.

Su presentación en directo conmocionó la otra noche en el Wurli. Al menos a mi; me gusta mucha el afterpunk tal cual lo plantean y practican Paralítikos. No se detienen en exceso en tejer atmósferas planeadoras (salvo en la línea nueva que propone Elizia en los temas que canta ella, todo un acierto como quedó de manifiesto oyendo en directo «Songs of the darkness«), y basan todo en una puesta en escena sobria, fiel a unos parámetros propios de un género que sigue una liturgia y ritual oscuro prescindiendo de cualquier malabarismo o pirueta. Apuestan por contra en la agresividad propia del punk, en el desgarro y coros siniestros.

No olvidaron reservar un hueco para grandes perlas de su patrimonio: «Se murió por el camino«, «La motosierra«, «La ninfómana«… hasta el himno «Paralítikos«, incluido en su «Alas de Cuervo» (Horror Business, 2005).

Paralítikos no admiten medias tintas, no perdonan a un rebaño que se deja dirigir por mediocres, por los ciegos. Ellos cantan a los antihéroes, a los desheredados que creen en Nietzsche, a los que no tienen claro dónde reposarán sus huesos al morir. Ellos confían en los apóstatas, en los suicidas, en los herejes… Esa es la Noche de Difuntos tal y como la entienden Paralítikos.