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Muchos son quienes han descubierto recientemente al veterano Julio Bustamante, pero lo cierto es que este músico valenciano lleva más de treinta años componiendo canciones. Tras varios conciertos homenaje tanto en Barcelona como en su Valencia natal, este fin de semana visita Madrid para presentar su último disco “Viento Desatado” (Comboi, 2012) teloneados por La Ruleta China, actual proyecto de Fernando Márquez (Paraíso, La Mode) y Charlie Mysterio (Los Caramelos).

Fotografía de David Sagasta

¿Qué puedes contarnos de tus comienzos en el mundo de la música? ¿Cómo era el ambiente musical en el que te movías en los 70?
Comencé a escribir canciones en los 60, poco después empecé a actuar en solitario o en dúo, con mi hermano Tico o con otros músicos, formando parte a veces de grupos esporádicos. El ambiente de Valencia era muy underground y casi todos nos conocíamos, tanto aficionados como músicos y solíamos encontrarnos por garitos del barrio del Carmen donde sonaban discos que nos gustaban.

¿Qué recuerdas de esas primeras grabaciones con Remigi Palmero i Bon Matí? Como los discos de Pep Laguarda y otros contemporáneos, son grabaciones envueltas en una extraña magia, una fantástica mezcla de inocencia, calidez e imaginación que compensa con creces cualquier posible deficiencia técnica…
En aquella época, como ya he dicho, éramos todos amigos y de alguna manera compartíamos las mismas referencias y gustos musicales, interactuábamos entre nosotros y hacíamos lo mejor que sabíamos hacer, por el puro placer de tocar música. No teníamos ínfulas de ninguna clase y la creación fluía sin tener que rendir cuentas a nadie.

Si estamos en lo cierto, los temas de «Cambrers», tu primer disco en solitario, se comenzaron a gestar a la vez que «Humitat Relativa» (Zafiro, 1979). Sin embargo, el disco no se publicó hasta 1981, cuando ya tenías treinta años ¿Te costaba dar el paso de interpretar tus propios temas? ¿Te sentías más cómodo componiendo para otros?
En el 78, Tico (que venía de grabar baterías y flautas en «Brossa d’Ahir» (Ocre, 1977) de Pep Laguarda) y yo conocimos a Remigi en Altea, preparaba su primer disco solo tras su salida del grupo Els 5 Xics y me pidió algunas canciones… A partir de ahí empezó nuestra colaboración que siguió en «Cambrers» e In Fraganti. Entonces yo me proponía ser compositor, había hecho un par de singles para Epic, y mi idea era que otros grabaran mis canciones en catalán o castellano. Pero la gente de Tabalet Estudis, Remigi, etc., me decidieron a que cantara mis temas yo mismo. Después de tantos discos aún me siento, sobre todo, compositor de canciones, más que de discos. A la hora de hacerlos me como mucho el coco con el repertorio, porque siempre se van acumulando temas, así que me ayuda mucho el consejo de la gente más próxima, la banda, etc.

Valencia ha estado siempre presente en tu obra, desde tus composiciones para «Humitat Relativa», como «Radio Alger», hasta tu último disco «Viento Desatado», con temas como “Malvarrosa” o esa delicia titulada “València no s’acaba mai”. ¿Cómo te inspira tu ciudad?
Valencia es una fuente permanente de inspiración, también de preocupación y vergüenza. En mi faceta de columnista en el Diario de Levante he escrito bastante sobre todo esto a menudo, porque ya viene de lejos. De todos modos conviene desligar la imagen que da la derecha de la realidad cultural que siempre ha sido muy positiva, animada y fértil. Como ejemplo ahí está la respuesta de la unión de artistas y músicos en el festival y actividades de Primavera Valenciana de hace un par de meses, entre muchas otras.

Y culturalmente, ¿en qué momento crees que se encuentra la ciudad? ¿Hay algún nuevo grupo o propuesta musical que te interese?
Valencia está viviendo un gran momento efervescente a nivel cultural (diseño, literatura, pintura…) que choca contra la posición política cultural obsoleta y extremadamente conservadora que gobierna la ciudad y la Comunidad Autónoma. En los dos últimos años se han abierto muchos nuevos locales de exposiciones, librerías-cafeterías que programan presentaciones y showcases de músicos… En cuanto a grupos también hay una gran oferta de savia nueva muy interesante, bandas como Senior i El Cor Brutal, Tórtel, Maronda, Arthur Caravan, Limbotheque, Emma Get Wild, La Gran Alianza, Son los Grillos

Hablando un poco de la triste realidad que nos rodea, tú que comenzaste a hacer música en tiempos convulsos, ¿cómo vives la actual dictadura de los mercados? ¿Es de alguna manera comparable a aquellos años?
Debemos deshacernos de esta dictadura como lo hicimos, bien que mal, en los 70. Hay que unir todo este gran descontento en una fuerza frontal, para que no se disperse.

En “Viento desatado”, la canción que da título a tu nuevo disco, hablas con cierta esperanza de un nuevo tiempo en el que la gente recupera su dignidad…
En mi último disco hablo de esto en «Viento desatado» y en «Abril», que habla de lo que hizo posible en su día la República. Así están las cosas hoy, de nuevo.

“Hubo una vez un país que vio la luz en Abril / y aquella luz tan blanca quemaba en las gargantas /con un clamor tan grande que aún llega hasta aquí.” ¿Qué es y dónde está «Abril»?
«Abril» es un canto a los valores sociales y políticos que promovió la República y que ahora debíamos reclamar de nuevo. «Abril» late en el interior de todos nosotros.

Todo el mundo comenta que tu música destila madurez, serenidad, equilibrio. ¿Algo que decir en tu defensa?
Si mis canciones o mis textos destilan madurez o serenidad sin duda es porque es lo que busco cada día para mí y los demás.

Es cierto que este nuevo disco tiene un aire más melancólico, como de sentarse a mirar, tomar distancia, recapitular. ¿Se nota quizá el paso de los años?
Cumplir años no sirve de nada si no vas dejando atrás el lastre de lo que ya no sirve, lo que no te deja vivir en paz contigo y con el mundo.

Franco Battiato dice en su último disco algo así como “viva la juventud, que afortunadamente pasa”
En ese sentido estoy de acuerdo con la opinión de que ser joven es algo que lleva toda la vida aprender, o puedes quemar tu vida en tonterías de corto alcance. Batiatto por otro lado me gusta mucho, es un referente y en mi próximo disco le tributaré con una versión de “La estación de los amores”.

¿Cómo te sientes cuando chavales de veinte años te homenajean tocando tus canciones o haciendo documentales sobre tu figura?
Profundamente emocionado y agradecido.

¿Sabes si hay intención de plasmar ese homenaje en un disco tributo?
De hecho, se está preparando un disco que reúne versiones de mis canciones de bastantes de los músicos que intervinieron en los homenajes de Barcelona y Valencia. Si todo va como está previsto, aparecerá con la Rockdelux próximamente.

Estas nuevas generaciones reivindican sobre todo tus primeros trabajos, especialmente «Cambrers» y «Cargo de Mí» (Discos Medicinales, 1986). ¿Crees que son tus mejores obras o simplemente cuentan con un sonido más reconocible, más fruto de su época y, por tanto quizá son más fáciles de escuchar con cierto afán revivalista?
En los conciertos que comparto en festivales o salas con mis amigos Fred i Son, hacemos un repertorio basado en «Cambrers», «Cargo de Mí» o «Entusiastas» (Chewaka, 1998); tal vez de ahí también salga una recopilación en directo, pero en solitario no la pienso hacer: siempre estoy por grabar cosas nuevas. Evidentemente Cambrers es el disco del que más se ha escrito y ahora que hay muchos grupos interesados en el folk y los sonidos acústicos era fácil que les llegara a interesar.

Ahora se llevan mucho estos conciertos en los que un artista interpreta en exclusiva las canciones de su álbum más emblemático. ¿Te ves en el Primavera Sound tocando el «Cambrers»? ¿Qué opinión te merecen este tipo de macrofestivales?
Hace pocos años Remigi Palmero y yo montamos unos acústicos en los que interpretábamos temas de «Cambrers» y «Humitat Relativa». Lo pasamos muy bien, así que no es descartable vuestra idea sobre «Cambrers» en un futuro no lejano. No soy mucho de ir a festivales como espectador, pero cuando coincido en alguno me encanta el feeling que se crea entre los diferentes artistas en el backstage, el escenario y también con el público. Cuando se dan estas circunstancias, es mágico.

¿Cómo ha sido y cómo es actualmente tu relación con eso que llaman la industria de la música? Llevas unos años publicando tus discos en Comboi. ¿Qué tal con ellos? ¿Cómo funcionáis?
Estoy muy a gusto en Comboi, con mis discos en solitario. Somos amigos desde mucho antes que montarán el sello y nos entendemos más a nivel familiar que profesional.

Tus viejos LP se venden en Internet por 75€. ¿Eres coleccionista? ¿Qué opinas de la vuelta del vinilo como formato físico definitivo?
No soy coleccionista, soy minimalista, huyo de lo superfluo: amo a la gente y la cultura, no a los objetos ni nada que interfiera.

Dado lo inaccesible y disperso de gran parte de tu discografía, ¿te has planteado reeditar alguno de tus álbumes?
Tal vez, si hay una buena oferta, es posible alguna reedición de «Cambrers».

¿Puedes presentarnos a Paisanoas, la banda que te acompaña en directo? ¿Cómo es eso de compartir escenario con un hijo?
Compartiendo el grupo con Carlos Carrasco, Montse Azorín estoy muy cómodo, trabajamos y grabamos juntos desde hace años. Que finalmente Lucas, mi hijo, se decidiera a apoyarnos con su bajo ha traído solidez a la banda. Sus ideas siempre han estado ahí, como las del resto.

Por último, ¿puedes adelantarnos algo de tu próximo concierto en Madrid junto a La Ruleta China?
Hace tiempo que no actuamos en Madrid y La Boca del Lobo es un local que hemos pisado varias veces y me gusta. Tenemos la ocasión de presentar todas las nuevas canciones de «Viento Desatado» además de otros temas conocidos de mi discografía. Estoy seguro que va a ser un día especial y estoy encantando de compartir escenario con La Ruleta China, a los que no conozco como banda, pero si sus referencias que son altamente interesantes. Estoy expectante por verlos actuar.

Si ya es difícil plasmar en unas cuantas líneas todo lo acaecido en un año, mucho más lo es en una lista. Quizá por ello no me gusten nada. Me parecen añejas, feas, insensibles e innecesarias en los tiempos que corren, y no deja de suscitarme auténtico estupor el hecho de que alguien sea capaz de hacer un repaso mental tan exhaustivo, o acaso lleve preparándose todo el año para tan señalado día. Si la memoria me falla lo suficiente como para hacer impensable lo primero, el acto premeditado que supone lo segundo nubla por completo uno de los principales parámetros que deberían emplearse a la hora de valorar un disco, que es el poso que este ha dejado en nosotros. Claro que el poso es algo pausado, reñido del todo con el ritmo frenético de Internet. Pero seamos serios: es absolutamente imposible que en un año nos hayan marcado cincuenta discos. Y si lo han hecho -hay quien es muy impresionable-, ¿acaso hay alguna diferencia entre el puesto 19 y el 32? La gente como yo, que lo descubre todo tarde, no puede hacer listas. Tendría que rehacerlas continuamente. Por no hablar de los discos que se mueven en la barrera que separa el año en curso del siguiente, o aquellos que copan los puestos altos incluso antes de haber sido publicados. El disparate llega ya cuando encima y pese a toda la sobreinformación a la que estamos sometidos, van y éstas son ABSOLUTAMENTE IGUALES.

Desde el punto de vista musical, y si de descubrir cosas se refiere, veo mucho más útil echar la vista atrás y preguntarse qué discos hemos escuchado más, qué escenas nos han cautivado, qué lugares hemos frecuentado con mayor asiduidad, cuáles directos nos han sorprendido. Las listas tienden a aislar y por tanto sepultar el contexto, haciendo en realidad flaco favor a la música, que ya de por sí se consume de una manera demasiado voraz. ¿Para quién están hechas? La listas deberían ofender tanto al que crea como al que promociona, y al melómano no le aportan nada. Las listas de fin de año, tal y como están ahora mismo concebidas, deberían desaparecer.

Comenzando como no podía ser de otro modo con aquello que atañe a nuestra propia actividad, está claro que uno de los motivos de más orgullo para nosotros llegaría el 8 de septiembre, con la presentación en Siroco de la que es nuestra tercera referencia, «Madrid Está Helado» (2012). De nuevo y tal y como sucedió con el anterior recopilatorio de bandas emergentes de Madrid que publicamos -el «No Te Apures Mamá» (2011)– la sala quedó abarrotada para ver un puñado de grandes grupos pequeños, demostrando que en ocasiones es verdad eso de que la unión hace la fuerza. Si pasado ya un tiempo más que razonable desde el lanzamiento del primero se puede advertir una clara progresión: la consagración de Los Claveles o Cosmen Adelaida, la expectación por los trabajos en ciernes de Alborotador Gomasio y Hazte Lapón. En menos de un año del segundo percibimos que muchas de las bandas incluidas en él han dado ya un gran paso adelante, bien publicando sus primeros trabajos en largo (caso de Tigres Leones o Cómo Vivir en el Campo), o sencillamente insertándose en el circuito independiente de conciertos de la capital. Nos referimos a grupos que, como Esquimales o Alberto Azul han pasado de dar sus primeros conciertos a hospedar a bandas más asentadas como Franc3s o Blacanova en sus visitas a la capital, además de las numerosas listas en las que se insta a seguir a muchos de ellos, mención especial para Trajano! y Computadora.

En esta línea, es bonito observar los lazos casuales que se crean en directo entre grupos de sobra conocidos, como Juanita y los Feos, con otros más noveles, como Hielo en Varsovia. Como también lo es el entusiasmo con que gente que ha sido un referente en la independencia madrileña están acogiendo las proposiciones de los que llevamos menos tiempo en esto. Me refiero al entorno Gssh! Gssh!, Afeite al Perro, Isa Charades (ahora Aries y con discazo bajo el brazo), Chingaste la Confianza, etc.

Creo que este año no ha habido ningún disco que me haya obsesionado, pero el nivel medio ha sido muy elevado y a cambio he podido disfrutar de grandes directos, hasta el punto que se puede decir en voz alta y sin temor que los grupos españoles han derribado ya por fin del todo el tópico de que suenan mal. Sí, como espectador he podido disfrutar (y como organizador, padecer) un más que bullicioso estado de salud de la independencia en Madrid. Al buen hacer de sellos ya casi veteranos como Gramaciones Grabofónicas o Gran Derby, ejemplos de colectividad, se ha sumado la estruendosa y feliz irrupción de los ya omnipresentes Sonido Muchacho. Y de su fino olfato han venido algunas de las novedades más sorprendentes en este pasado 2012, desde Diego García a Tucán, pasando por Juventud Juché o Terrier. Sin duda, uno de los sellos que más alegrías nos depararán en este 2013, al menos yo espero con inusitada expectación cada uno de sus próximos e imprevisibles lanzamientos. Relevante es al hilo de esta colectividad mencionada el surgimiento de Nueva Monarquía, sello basado en la financiación por crowdfunding, signo de los nuevos tiempos, veremos si modelo válido e imperecedero también.

Mucho sello pequeño, diréis. Sinceramente, poco me interesan las propuestas de los «grandes», salvo contadas excepciones. Sus apuestas son tan conservadoras que tan sólo Limbo Starr me suscita cierto interés periódico. Así, Ornamento y Delito, Franc3s o Cuchillo han sacado muy buenos discos a su abrigo. Plausible es también el paso dado por Acuarela para engancharse de nuevo a la actualidad abanderando un proyecto tan joven como El Faro. O que Jabalina mime cada lanzamiento de ese grupazo que es Klaus & Kinski. Pero no oculto que mis miras cada día se vuelcan más hacia lo minoritario, con el universo Atomizador, Extinción de los Insectos, Prisma en Llamas, Grosgoroth. Con el do-it-yourself heroico en estos tiempos de crisis, con Madrid Radical retomando la senda iniciada por Aplasta Tus Gafas de Pasta, con Palo Alto. Y, sobre todo, con la resistencia de los sellos unipersonales enarbolados por los románticos empedernidos, siendo Manu Bang! (Autoplacer Sindicalistas, Discos Walden y su Club del Single), Hoffa (Discos Calabaza) e Ignacio (Discos Garibaldi, Madrid Popfest) mi troika favorita. Y La Faena II el nuevo lugar de evasión. A decir verdad, uno tan sólo echa en falta un festival en condiciones en la capital. Todo se andará.

Pero esta es mi «no-escena», que si vais y preguntáis a mi compi fonoteco TGL, con lo que más se va a emocionar es con todo lo que sucede alrededor del Rock Palace y grupos como Vigilante Gitano, Obediencia o Sudor. Es cuestión de gustos y mentideros, y a este último respecto no me gustaría pasar por este repaso a la actualidad musical de Madrid sin hacer referencia al Nuevo Anochecer, proyecto que desarrollo junto a Manu Bang! y Láynez Coca (Regiones Devastadas, Futuro), y fruto del cual una vez al mes el Tempo II se entrega al baile, a los sintetizadores, el post-punk, el italo raro y la new wave, y donde aprovecho siempre que puedo para colar ritmos de grupos que encajen en esta fête triste, llámese Futuro, Linda Mirada, Granit, Violeta Vil (uno de los directos del año), Villarroel (lo mismo) o Espanto (a los que deseo que hagan algún otro este mismo año).

Alguno dirá que encuentra demasiados nombres de grupos que hemos programado. Obvio. Si no los encontráramos interesantes no lo haríamos. Y algún otro que hay muchos amigos citados. Lógico también. Cuando uno se pone a hacer balance es normal que tire de lo que tiene más a mano. Al fin y al cabo es lo que hace la Rockdelux sin rubor alguno y muchos aún se rasgan las vestiduras por ello. Pero cambiemos de coordenadas, que no todo sucede -afortunadamente- en Madrid.

Galicia. Desde aquí miramos con expectación lo que sucede en torno al consabido Galician Bizarre, otro exponente de cómo de una manera colaborativa se puede trascender. No todo lo que se engloba bajo esta etiqueta heredera del Zeitgeist encarnado por el buque insigne del undergroundnacional, Triángulo de Amor Bizarro, me resulta igual de interesante, pero no cabe duda que ya son dos años consecutivos generando una cantera más que envidiable, y así lo han demostrado Telephones Rouges, Fantasmage y Tora! Tora! Tora! en este 2012 que ya se esfumó.

Tampoco quitamos ojo a Barcelona, con más admiración que recelo de lo que se nos presupone. Dos conquistas, el llenazo de Doble Pletina dentro de nuestro ciclo de conciertos en El Juglar en colaboración con Grabaciones Azul Alcachofa, con un público absolutamente rendido, y lo mágico de Pegasvs musicando “El Gabinete del Dr. Caligari” (Robert Wiene, 1920) en el Festival SyFy. En general seguimos con mucho detenimiento cada uno de los pasos de Canadá, así como los geniales proyectos efímeros a los que nos tiene acostumbrados la modernidad de la Ciudad Condal, me vienen irremediablemente a la cabeza los ya mencionados Granit.

Preguntando en nuestro foro, Roberto Macho nos señala la confirmación de dos bandas del sello Sones, como son Mujeres y Fred i Son, cuyos segundos largos han cumplido las expectativas depositadas en ellos. Nos apunta que los recientes trabajos de Mishima y Antonia Font los siguen conservando como los dos grandes grupos de la escena local. Y nos señala a Isaac Ulam del sello Bankrobber. «Folk mediterráneo optimista y luminoso que seguramente no aparecerá en casi ninguna lista pero que merece toda nuestra atención». Dicho queda.

En esta senda más desconocida, algo más outsider, Miguel Atienza nos destaca al Colectivo Detakón. Y un humilde servidor se decanta por HAO! y la Cofradía de la Pirueta, cuyos movimientos sigo con atención, especialmente a lo que suceda con Corte Moderno, el enésimo proyecto de El Ortiga (Anticonceptivas, Thelematicos, Pelea!, Cotolengo). Por supuesto es digna de mención la gran labor de El Genio Equivocado, que está ofreciendo la posibilidad de que grupos noveles crezcan bajo su auspicio: los ya citados Cosmen y Blacanova, Odio París, Las Ruinas o Grushenka, así como la incombustibilidad del universo Austrohúngaro, este año a la carga con Hidrogenesse, Espanto y Lidia Damunt. ¡Qué rara avis es Foehn también!

Por último, y desde la distancia, me gustaría señalar la percepción de hervidero de buenos grupos que supone Pamplona en la escena nacional (Tremenda Trementina, Violeta Vil, Kokoshca, Los Ginkas, Reina Republicana), y la gran personalidad de las bandas que nos llegan desde Sevilla (Tannhauser, Blacanova, Pony Bravo, Las Buenas Noches, Fiera, Marina Gallardo); la irreverencia valenciana (Tucán, Rajoy Division) y el movimiento alicantino (recién empezado el año estoy flipando y mucho con el sello Musagre y todito todo lo que está sacando en cassette); el terremoto asturiano que es Discos Humeantes y más que curiosa la actividad en el Baix Llobregat: Gúdar, Primogénito López. Pero todas estas cosas dan para un capítulo aparte, y si no tienen cabida en una entrada así de larga, imaginaos en una lista.

Sindicalistas es uno de esos colectivos formado por gente inquieta que no para de hacer cosas relacionadas con la música desde su gestación allá por el 2008. Compuesto por Manuel Moreno (Bang!, Gramaciones Grabofónicas, Discos Walden), Adolfo Párraga (batería de Juanita y los Feos, al frente de Cuervo Estudio), Roberto Salas (promotor artístico independiente en la galería de arte itinerante Fast Gallery), y el pintor José Díaz, en estos cuatro años de actividad tan pronto han convertido en estrellas del rock por un día a los niños en el Festival Centrèmatic de Mallorca, como han montado un festival online de descargas gratuitas que contó con los trabajos de más de cuarenta bandas, entre las cuales se encontraban tres de las cuatro de nuestro disco «Espectros» (2012): Arponera, Viva Ben-Hur y Villarroel. Todas estas actividades vienen orquestadas bajo el apelativo de Autoplacer, proyecto mediante el cual pretenden promover la música autoeditada, independiente o marginal, así como a los grupos y sellos pequeños que consideran merecen mayor repercusión.

El año pasado pusieron en marcha, amparados por el Centro de Arte 2 de Mayo de Móstoles, la primera edición de un interesante concurso de maquetas que sirvió, entre otras cosas, para dar a conocer a Lorena Álvarez y Su Banda Municipal, ganadores del mismo. Como colofón, una fiesta en la terraza del CA2M junto a los irlandeses No Monster Club, Juanita y Los Feos y Dolores.

Este año, afortunadamente, se repite la fórmula. Y desde aquí, no puedo sino animar a los grupos a que participen enviando sus maquetas. En juego, una actuación remunerada en la fiesta Autoplacer que tendrá lugar el jueves 28 de junio en el CA2M junto a otras tres bandas seleccionadas por la propia organización, la edición de un single y cobertura especial por parte de RNE3. Nos comentan que a los primeros asistentes al evento se les obsequiará con un single conformado por canciones de las bandas participantes en la fiesta del año anterior, con lo que con ello se redondea más aún el atractivo del evento.

A título personal, decir que es todo un honor haber sido seleccionado como miembro del jurado junto a nombres con tanta solera como los de Julio Ruiz o Joan Vich.

Para conocer todos los detalles del concurso, sus bases y forma de inscribirse (¡tenéis hasta el 3 de junio!), tan sólo pinchar en el cartel de abajo, obra de Luis Vassallo para la ocasión.

Diseño de Helga Juárez
Diseño de Helga Juárez

Discos Walden, La Fonoteca y Maravillosos Ruidos se alían para tomarle el pulso a la escena independiente barcelonesa mediante un split que reúne a Arponera, Capitán, Villarroel y Viva Ben-Hur: cuatro de los grupos de pop más punteros de la Ciudad Condal. El disco, titulado “Espectros” y editado en vinilo de 12″ en tirada limitada a 300 copias, está masterizado por Cristian Pallejà. El artwork corre a cargo de Helga Juárez.

Sobre los grupos:

Capitán nace de la confluencia de Cacho Salvador (Extraperlo), Adrián de Alfonso (Veracruz, Bèstia Ferida, etc.) y Pau Riutort (Beach Beach, Extraperlo) en el verano de 2010. Su sonido trata de alcanzar el mundo de lo inconsciente y de lo oculto a través de letras psicológicas y una instrumentación que imprime al sonido de la banda un sello cercano al darkpop en sus variadas facetas.

Viva Ben-Hur se definen como “un combo fantasma dedicado al pop de atmósfera oscura”. Sus directos son escasos y fugaces. Sus canciones, rápidas y cortas, se caracterizan por melodías lánguidas, colchones de ruido, sintetizadores, baterías primitivas y un bajo punzante. Además de un cassette con Discos Walden y Maravillosos Ruidos, lanzarán en enero un split con Capitán editado por La Fonográfica.

Arponera dicen que suena a “historias de miedo nocturno en una buhardilla tétrica; a la utilización perversa de una tonadilla infantil en una película de terror psicológico; e incluso a cuchicheos atropellados entre adolescentes fascinados por los engranajes más podridos del funcionamiento de la naturaleza y lo invisible. El trío barcelonés le arranca la piel a la melancolía a trizas y dejar al descubierto unas canciones que no recurren a la crudeza ni a la rudeza, sino a una oscuridad dulce, con unas letras capaces de suscitar una fascinación atávica, primitiva y casi inexplicable.»

Villarroel es un cuarteto de Barcelona que edita aquí sus primeras canciones. Su sonido evoca tanto la crudeza intensa de Thalia Zedek, como la excentricidad de Ciudad Jardín o la ensoñación de Montgolfier Brothers. Una base rítmica delicada, armonías confusas de guitarra y sintetizador, y una voz inusual se unen en un todo en el que priman las canciones de melodías esencialmente pop.

Sobre los sellos:

Discos Walden nace en 2009 como subsello de Gramaciones Grabofónicas para dar salida a propuestas de formato más inusuales que las del “sello madre”. Así ha editado CD-r y cassettes de grupos como Los Claveles, Garrapataces, ¡Pelea!, Óscar Barras, Tubular Balls y Viva Ben-Hur. “Espectros” es su primera referencia en vinilo, aunque no será la última, ya que planea un Club del Single para 2012.

LaFonoteca somos un colectivo de apasionados por la música española cuyo principal objetivo es constituir una plataforma para el apoyo y la difusión de la música de nuestro país dentro y fuera de nuestras fronteras. Lo que comenzó a mediados del 2007 como una página web colaborativa a modo de archivo histórico compuesto por biografías y discografías de elaboración propia, fue diversificando sus actividades en torno a la organización de conciertos en Londres, Oporto, Madrid y Barcelona y, desde mayo de 2011, como sello discográfico al editar su primera referencia, el recopilatorio en vinilo “No Te Apures Mamá, Es Sólo Música Pop» (2011).

Maravillosos Ruidos nace en 2004 de la mano de los hermanos Abel y Sergi Puyol para, en un principio, dar salida autoeditada a los trabajos de su propio grupo, Le Pianc. Con el tiempo, se animan a editar a otros grupos, como Internet 2, ¡Pelea! o Thelemáticos y a organizar un pequeño festival anual con el mismo nombre.

Fiestas de Presentación

“Espectros” se presentará en directo el 4 de febrero en Madrid y el 10 de marzo en Barcelona.