Etiqueta: vigilante gitano

Vera, inagotable activista y agitador cultural

Responsable de fanzines varios y, junto a Demi (La Stasi), del programa de radio Mundo Subnormal, Vera, inagotable activista y agitador cultural marcha por una temporada indefinida fuera de España. Muchos de sus compañeros y amigos organizaron el pasado viernes 11 de octubre a modo de despedida un concierto en la sala madrileña Rock Palace. El cartel lo abría William Folkners que ejecutaron una preciosista lista de temas de folk-rock, mandolina y banjo incluidos, aderezado con la música apasionada de voz entregada que también practica Guillermo, su cantante, con The Government, otro de sus proyectos.

Siguió La Stasi, que por supuesto habían estado anunciados de otra manera (Los Annales) y que a pesar de los continuos rumores que ellos mismos alimentan acerca de su disolución, siguen activos. Habían tocado una semana antes en Cataluña y hablan incluso de grabaciones en directo. Confirmaron su condición de plato fuerte de la jornada arrancando el júbilo de los allí congregados con repertorio en el que no faltaron algunos de su clásicos de siempre: «Con la Stasi no follamos», «Mi novio es un travelo de Montera», «Cine español» o «Soy apático» de «La Stasi» (Discos Regresivos, 2006); «Insulta y huye», «Movida Madrileña», «A la mierda contigo» de «Llamando al Manzanares» (Discos Regresivos, 2008) y contribuciones de su trabajo más reciente: «La Última Esperanza de la Locurita» (Discos Regresivos, 2012) como «Soy un hombre de sillón», «La casa de Kambo», «Arráncate los pelos» o «No es por ti». Su invitación continua a que se les acompañara en el escenario y sus reiterados insultos hacia Vera no hicieron sino exacerbar las ganas de juerga de gran parte del público.

Ejército de Desertores (con miembros de La Stasi, Rey Muerto y Rumanía) eran los encargados de cerrar el programa oficial. Anunciaban que iba a ser su último concierto, con lo que el del viernes resultó cita casi histórica. Como colofón, la noche terminó con un secreto a voces: la sorpresa de ver a Webelos  tocando casi una decena de temas en una reaparición especial para la ocasión. Digno final para una jornada inolvidable.

Además de la música en directo la reunión sirvió de plataforma de lanzamiento, quizá improvisada, de uno de los proyectos que le quedaban por terminar a Vera antes de irse. Horas antes del comienzo de la primera actuación Jaime (Ejército de Desertores) y él recibían en mano de Pablo López, responsable de Rumble Records, los CD que de forma desinteresada acababan de salir de su factoría con la recopilación que habían pergeñado para acompañar al fanzine «No Queremos Vuestras Playas. 19 Grupos de la Penúltima Ola Madrileña 2012». Tal y como nos cuenta el propio Jaime, tras grabar la maqueta de Ejército de Desertores con un pequeño equipo de grabación que permitía registrar todo en directo, Vera y él conciben la posibilidad de desplazarse a los locales de ensayo de aquellos grupos de Madrid que les gustan para ir recopilando un tema de cada uno de ellos. Así, asistidos en las cuestiones técnicas por Txus (Morroplastia) en un período de tiempo que comprende entre mayo y septiembre de 2012, visitaron el campamento base de Sudor, Ejército de Desertores, Suzio 13, Nueva Autoridad Democrática, X-Prays, Rey Muerto, Robo, Penetrazión Sorpressa, Morroplastia, Gruppo Paralelo, Puerto Banús, Halifax, Los Americanos, Donantes Sanguinarios, Espermatozombies, Vigilante Gitano, Grupo Sub-1, Bit Of y La Stasi.

No Queremos Vuestras Playas. 19 Grupos de la Penúltima Ola Madrileña 2012

El libreto o fanzine que lo acompaña tiene unas treinta y seis páginas con secciones dedicadas a cada uno de los grupos que participan. «Algunos textos son simplemente una biografía del grupo, otros un cómic o un collage, otros un texto que filosofan sobre algo (…) la idea era evitar que se hiciera monótono», nos responde el cantante de Ejército de Desertores. Asimismo los autores de cada apartado variaban, pudiendo ser obra de Vera, de alguien del grupo correspondiente o incluso de alguien externo al mismo pero conocedor de su trayectoria.

Como bien indica la introducción, no se buscaba la exclusividad por parte de los grupos, por lo que no se les pidió temas inéditos que no se pudieran encontrar en ningún otro sitio, aunque algunos sí que los aportaron. Sin embargo, el recopilatorio es único en el momento en el que se trata de tomas en directo del mismo local de ensayo grabadas precisamente para la ocasión. El resultado es simplemente espectacular. Con una calidad de sonido muy superior a la esperable en este tipo de proyectos, el CD permite dar un repaso, no a todos los grupos que hay en Madrid haciendo punk, pero sí a los que gustan a los dos responsables de su elaboración y con los que tienen una mayor relación. Se menciona además la ausencia de algunos combos que por una u otra razón quedaron finalmente fuera.

De hecho da pánico entrar en consideraciones de si el recopilatorio es o no muestra de una posible escena punk en Madrid. Pánico porque para empezar a hablar uno no tiene claro qué es una escena o qué es lo que la define. Sin embargo, y aunque en la foto no salen todos (ya sólo de entre los más próximos a los elegidos se echan en falta para tener una descripción completa a, por ejemplo, Capitán Entresijos, Obediencia, etc) sí que es cierto que la lista es buen reflejo de la dinámica musical en el género estos últimos años. Únase a ella a los sellos que de un modo u otro tienen relación con los grupos participantes, bien por ser el canal habitual en el que publican sus trabajos (Discos Regresivos, Sólo Para Punks, Ghost Highway, Bowery, Rumble, Beat Generation, Producciones Esporádicas, Blondes Must Die…) o porque alguno de los componentes de los grupos sea además responsable de dichos sellos (La Corporación, Hillside Strangler, Discos de Mierda, Big Black Hole, Rojo Sangre Records…); los blogs, webs, fanzines y radios que cubren el día a día del género, los escenarios habituales de los conciertos de estas bandas (el propio Rock Palace, Wurlitzer Ballroom, Jimmy Jazz…) y entonces el panorama descrito empieza a cobrar cuerpo.

Permitáseme además añadir nombres de grupos con acta de defunción en el pasado más o menos reciente, sin tener que retroceder al siglo pasado, por aquello de dotarla de unos previos inminentes como Coprolitos, Rumanía, Asiatics, Silla Eléctrica, La Familia Heenan, Concepcion Glory Boys, Mass Volumen, Isa y los Antihéroes, Von G.R.A.P.P.A., Thee Suckin’ Dicks… Si asimismo se admite la inclusión de bandas del underground más directamente relacionado como Sally Brown, Fabuloso Combo Espectro, Juanita y los Feos, Juventud Juché, The Government, Rivelles, Pussycat Kill, Pantones… las coordenadas de la actividad en Madrid se hacen cada vez más completas.

Sin entrar en mayores consideraciones, bienvenidos sean proyectos como este “No Queremos Vuestras Playas” aunque sólo sea para dejar constancia de las constantes vitales de la música en la capital.

Si ya es difícil plasmar en unas cuantas líneas todo lo acaecido en un año, mucho más lo es en una lista. Quizá por ello no me gusten nada. Me parecen añejas, feas, insensibles e innecesarias en los tiempos que corren, y no deja de suscitarme auténtico estupor el hecho de que alguien sea capaz de hacer un repaso mental tan exhaustivo, o acaso lleve preparándose todo el año para tan señalado día. Si la memoria me falla lo suficiente como para hacer impensable lo primero, el acto premeditado que supone lo segundo nubla por completo uno de los principales parámetros que deberían emplearse a la hora de valorar un disco, que es el poso que este ha dejado en nosotros. Claro que el poso es algo pausado, reñido del todo con el ritmo frenético de Internet. Pero seamos serios: es absolutamente imposible que en un año nos hayan marcado cincuenta discos. Y si lo han hecho -hay quien es muy impresionable-, ¿acaso hay alguna diferencia entre el puesto 19 y el 32? La gente como yo, que lo descubre todo tarde, no puede hacer listas. Tendría que rehacerlas continuamente. Por no hablar de los discos que se mueven en la barrera que separa el año en curso del siguiente, o aquellos que copan los puestos altos incluso antes de haber sido publicados. El disparate llega ya cuando encima y pese a toda la sobreinformación a la que estamos sometidos, van y éstas son ABSOLUTAMENTE IGUALES.

Desde el punto de vista musical, y si de descubrir cosas se refiere, veo mucho más útil echar la vista atrás y preguntarse qué discos hemos escuchado más, qué escenas nos han cautivado, qué lugares hemos frecuentado con mayor asiduidad, cuáles directos nos han sorprendido. Las listas tienden a aislar y por tanto sepultar el contexto, haciendo en realidad flaco favor a la música, que ya de por sí se consume de una manera demasiado voraz. ¿Para quién están hechas? La listas deberían ofender tanto al que crea como al que promociona, y al melómano no le aportan nada. Las listas de fin de año, tal y como están ahora mismo concebidas, deberían desaparecer.

Comenzando como no podía ser de otro modo con aquello que atañe a nuestra propia actividad, está claro que uno de los motivos de más orgullo para nosotros llegaría el 8 de septiembre, con la presentación en Siroco de la que es nuestra tercera referencia, «Madrid Está Helado» (2012). De nuevo y tal y como sucedió con el anterior recopilatorio de bandas emergentes de Madrid que publicamos -el «No Te Apures Mamá» (2011)– la sala quedó abarrotada para ver un puñado de grandes grupos pequeños, demostrando que en ocasiones es verdad eso de que la unión hace la fuerza. Si pasado ya un tiempo más que razonable desde el lanzamiento del primero se puede advertir una clara progresión: la consagración de Los Claveles o Cosmen Adelaida, la expectación por los trabajos en ciernes de Alborotador Gomasio y Hazte Lapón. En menos de un año del segundo percibimos que muchas de las bandas incluidas en él han dado ya un gran paso adelante, bien publicando sus primeros trabajos en largo (caso de Tigres Leones o Cómo Vivir en el Campo), o sencillamente insertándose en el circuito independiente de conciertos de la capital. Nos referimos a grupos que, como Esquimales o Alberto Azul han pasado de dar sus primeros conciertos a hospedar a bandas más asentadas como Franc3s o Blacanova en sus visitas a la capital, además de las numerosas listas en las que se insta a seguir a muchos de ellos, mención especial para Trajano! y Computadora.

En esta línea, es bonito observar los lazos casuales que se crean en directo entre grupos de sobra conocidos, como Juanita y los Feos, con otros más noveles, como Hielo en Varsovia. Como también lo es el entusiasmo con que gente que ha sido un referente en la independencia madrileña están acogiendo las proposiciones de los que llevamos menos tiempo en esto. Me refiero al entorno Gssh! Gssh!, Afeite al Perro, Isa Charades (ahora Aries y con discazo bajo el brazo), Chingaste la Confianza, etc.

Creo que este año no ha habido ningún disco que me haya obsesionado, pero el nivel medio ha sido muy elevado y a cambio he podido disfrutar de grandes directos, hasta el punto que se puede decir en voz alta y sin temor que los grupos españoles han derribado ya por fin del todo el tópico de que suenan mal. Sí, como espectador he podido disfrutar (y como organizador, padecer) un más que bullicioso estado de salud de la independencia en Madrid. Al buen hacer de sellos ya casi veteranos como Gramaciones Grabofónicas o Gran Derby, ejemplos de colectividad, se ha sumado la estruendosa y feliz irrupción de los ya omnipresentes Sonido Muchacho. Y de su fino olfato han venido algunas de las novedades más sorprendentes en este pasado 2012, desde Diego García a Tucán, pasando por Juventud Juché o Terrier. Sin duda, uno de los sellos que más alegrías nos depararán en este 2013, al menos yo espero con inusitada expectación cada uno de sus próximos e imprevisibles lanzamientos. Relevante es al hilo de esta colectividad mencionada el surgimiento de Nueva Monarquía, sello basado en la financiación por crowdfunding, signo de los nuevos tiempos, veremos si modelo válido e imperecedero también.

Mucho sello pequeño, diréis. Sinceramente, poco me interesan las propuestas de los «grandes», salvo contadas excepciones. Sus apuestas son tan conservadoras que tan sólo Limbo Starr me suscita cierto interés periódico. Así, Ornamento y Delito, Franc3s o Cuchillo han sacado muy buenos discos a su abrigo. Plausible es también el paso dado por Acuarela para engancharse de nuevo a la actualidad abanderando un proyecto tan joven como El Faro. O que Jabalina mime cada lanzamiento de ese grupazo que es Klaus & Kinski. Pero no oculto que mis miras cada día se vuelcan más hacia lo minoritario, con el universo Atomizador, Extinción de los Insectos, Prisma en Llamas, Grosgoroth. Con el do-it-yourself heroico en estos tiempos de crisis, con Madrid Radical retomando la senda iniciada por Aplasta Tus Gafas de Pasta, con Palo Alto. Y, sobre todo, con la resistencia de los sellos unipersonales enarbolados por los románticos empedernidos, siendo Manu Bang! (Autoplacer Sindicalistas, Discos Walden y su Club del Single), Hoffa (Discos Calabaza) e Ignacio (Discos Garibaldi, Madrid Popfest) mi troika favorita. Y La Faena II el nuevo lugar de evasión. A decir verdad, uno tan sólo echa en falta un festival en condiciones en la capital. Todo se andará.

Pero esta es mi «no-escena», que si vais y preguntáis a mi compi fonoteco TGL, con lo que más se va a emocionar es con todo lo que sucede alrededor del Rock Palace y grupos como Vigilante Gitano, Obediencia o Sudor. Es cuestión de gustos y mentideros, y a este último respecto no me gustaría pasar por este repaso a la actualidad musical de Madrid sin hacer referencia al Nuevo Anochecer, proyecto que desarrollo junto a Manu Bang! y Láynez Coca (Regiones Devastadas, Futuro), y fruto del cual una vez al mes el Tempo II se entrega al baile, a los sintetizadores, el post-punk, el italo raro y la new wave, y donde aprovecho siempre que puedo para colar ritmos de grupos que encajen en esta fête triste, llámese Futuro, Linda Mirada, Granit, Violeta Vil (uno de los directos del año), Villarroel (lo mismo) o Espanto (a los que deseo que hagan algún otro este mismo año).

Alguno dirá que encuentra demasiados nombres de grupos que hemos programado. Obvio. Si no los encontráramos interesantes no lo haríamos. Y algún otro que hay muchos amigos citados. Lógico también. Cuando uno se pone a hacer balance es normal que tire de lo que tiene más a mano. Al fin y al cabo es lo que hace la Rockdelux sin rubor alguno y muchos aún se rasgan las vestiduras por ello. Pero cambiemos de coordenadas, que no todo sucede -afortunadamente- en Madrid.

Galicia. Desde aquí miramos con expectación lo que sucede en torno al consabido Galician Bizarre, otro exponente de cómo de una manera colaborativa se puede trascender. No todo lo que se engloba bajo esta etiqueta heredera del Zeitgeist encarnado por el buque insigne del undergroundnacional, Triángulo de Amor Bizarro, me resulta igual de interesante, pero no cabe duda que ya son dos años consecutivos generando una cantera más que envidiable, y así lo han demostrado Telephones Rouges, Fantasmage y Tora! Tora! Tora! en este 2012 que ya se esfumó.

Tampoco quitamos ojo a Barcelona, con más admiración que recelo de lo que se nos presupone. Dos conquistas, el llenazo de Doble Pletina dentro de nuestro ciclo de conciertos en El Juglar en colaboración con Grabaciones Azul Alcachofa, con un público absolutamente rendido, y lo mágico de Pegasvs musicando “El Gabinete del Dr. Caligari” (Robert Wiene, 1920) en el Festival SyFy. En general seguimos con mucho detenimiento cada uno de los pasos de Canadá, así como los geniales proyectos efímeros a los que nos tiene acostumbrados la modernidad de la Ciudad Condal, me vienen irremediablemente a la cabeza los ya mencionados Granit.

Preguntando en nuestro foro, Roberto Macho nos señala la confirmación de dos bandas del sello Sones, como son Mujeres y Fred i Son, cuyos segundos largos han cumplido las expectativas depositadas en ellos. Nos apunta que los recientes trabajos de Mishima y Antonia Font los siguen conservando como los dos grandes grupos de la escena local. Y nos señala a Isaac Ulam del sello Bankrobber. «Folk mediterráneo optimista y luminoso que seguramente no aparecerá en casi ninguna lista pero que merece toda nuestra atención». Dicho queda.

En esta senda más desconocida, algo más outsider, Miguel Atienza nos destaca al Colectivo Detakón. Y un humilde servidor se decanta por HAO! y la Cofradía de la Pirueta, cuyos movimientos sigo con atención, especialmente a lo que suceda con Corte Moderno, el enésimo proyecto de El Ortiga (Anticonceptivas, Thelematicos, Pelea!, Cotolengo). Por supuesto es digna de mención la gran labor de El Genio Equivocado, que está ofreciendo la posibilidad de que grupos noveles crezcan bajo su auspicio: los ya citados Cosmen y Blacanova, Odio París, Las Ruinas o Grushenka, así como la incombustibilidad del universo Austrohúngaro, este año a la carga con Hidrogenesse, Espanto y Lidia Damunt. ¡Qué rara avis es Foehn también!

Por último, y desde la distancia, me gustaría señalar la percepción de hervidero de buenos grupos que supone Pamplona en la escena nacional (Tremenda Trementina, Violeta Vil, Kokoshca, Los Ginkas, Reina Republicana), y la gran personalidad de las bandas que nos llegan desde Sevilla (Tannhauser, Blacanova, Pony Bravo, Las Buenas Noches, Fiera, Marina Gallardo); la irreverencia valenciana (Tucán, Rajoy Division) y el movimiento alicantino (recién empezado el año estoy flipando y mucho con el sello Musagre y todito todo lo que está sacando en cassette); el terremoto asturiano que es Discos Humeantes y más que curiosa la actividad en el Baix Llobregat: Gúdar, Primogénito López. Pero todas estas cosas dan para un capítulo aparte, y si no tienen cabida en una entrada así de larga, imaginaos en una lista.

Si bien a los de Nueva York se les ha perdonado desde siempre su despreocupación total por nihilismos y veleidades político-sociales que se le supone al género, los Ramones madrileños, los de Algete, tuvieron en contra a gran parte de la comunidad más ortodoxa para con estas cuestiones. Víctimas directas del enfrentamiento entre escenas musicales, a Los Nikis, al igual que a Siniestro Total, por ejemplo, su aparente frivolidad y su estética les granjearon cierta antipatías desde otras geografías peninsulares en las que se estaba haciendo punk. A pesar de ello quedaron incluidos en recopilatorios míticos de la época, como aquel «Punk Ibérico» que circulaba en cinta de cassette por los mercadillos, reconociéndoles así su papel en esto de las guitarras poderosas. Siempre tuvieron claro que la música era una cuestión secundaria, que estudios al principio y trabajo posteriormente iban primero, por lo que, sobre todo, se propusieron pasarlo bien. Y bien que lo hicieron, además de transmitir algo especial que atrapó a legiones de fans que aún hoy en día, años después de su disolución, siguen venerándolos, como lo demuestra la reacción en su reaparición sorpresa en octubre de 2011 en un concierto de Airbag.

Los Nikis sirvieron igualmente de inspiración a multitud de bandas que hicieron del punk-pop su único credo. Joaquín, que tras la disolución del grupo se embarcaría en labores de producción con Javier Pelayo (ddt, Vigilante Gitano) y en un nuevo proyecto musical, Los Acusicas, responde a nuestras preguntas en un capítulo más de nuestra particular revisión de aquellos años.

¿Cómo descubrís a los Ramones? ¿Es el único grupo punk que os influencia?
Rafa tenía algún disco y ya era fan. El primer disco que me compré en mi vida fue el «Leave Home» (Sirex, 1977) de los Ramones de oferta por 200 pts. en Pan de Azúcar Jumbo. Reconozco que lo compré por la oferta. ¿El único? No. Supongo que nos influyeron todos los de la época.

¿Estarían Los Nikis en el mismo capítulo de la historia de la música que bandas como La Polla Records, Kortatu o Decibelios? ¿Qué os distingue o qué tenéis en común?
No te puedo contestar, porque nunca los he oído. No sé si me gustan o no. Tampoco sé si tenemos algo en común. Sólo podía escuchar lo que sonaba en las radios que yo escuchaba o los discos que me regalaban en DRO. Antes no era tan fácil como ahora escuchar la música de otro grupo y ponerme a escucharlos ahora me da pereza. Realmente todo lo de los 80 suena tan mal que me da mucha pereza escucharlo, empezando por Los Nikis.

¿Tuvisteis algún tipo de relación con bandas del punk que se hacía en el País Vasco o en Cataluña en aquella época?
No. Tuvimos relación con los gallegos y los de Madrid. ¿Loquillo es punk? Con él si tuvimos relación.

¿Qué repercusión llegasteis a alcanzar fuera de Madrid? ¿Gustaban Los Nikis en los primeros conciertos que disteis en otras ciudades? ¿Cómo era la acogida fuera de la capital?
Salimos muy tarde a tocar fuera de Madrid. Sobre el 84, creo. Llevábamos ya cuatro años tocando. La acogida fue buena después del «Marines a Pleno Sol» (DRO / Tres Cipreses, 1984) porque al menos les sonaba el nombre del grupo.

¿Fue fundamental para el punk despreocupado de Los Nikis el haber crecido en el Madrid de La Movida? ¿Hubierais llegado igual de lejos en otros ámbitos?
Realmente nosotros estábamos a 30 km. de La Movida, que entonces no se llamaba Movida ni nada. Y no teníamos coche. Tampoco salíamos por los sitios de moda, porque el último autobús salía a las 22.30h. Vamos, que sólo crecimos en «el Madrid de La Movida» a ratos cortos por las tardes.

¿Qué contactos tuvisteis con el punk dela capital de La UVI, Commando 9mm, Espasmódicos, OX Pow…? ¿Y de la vertiente más oscura, como Parálisis Permanente?
Con Parálisis bastante. Compartíamos a Johnny de batería. Con los demás cero. Yo creo que por lo del autobús que te he contado antes.

¿Por qué crees que se ataca desde posiciones punk ortodoxas a la música que hicisteis vosotros o Siniestro Total? ¿Es posible el punk sin hacer crítica social o política?
Nosotros no hacíamos punk ortodoxo. Era más bien cristiano porque todos habíamos hecho la Comunión. Y, siendo pijos, sería poco consecuente hacer crítica social, ¿no?

Hubo quien vio en vuestras pintas de niños bien, en las referencias a Ultras-Sur y retornos al imperio de la tortilla de patata razones para recelar, mientras que otros para saludar brazo en alto vuestras canciones. ¿Finalmente se politizó vuestra música desde fuera? ¿Como vivisteis toda esta polémica? 
Todo eso fue post-mortem, en los 90. En la época que estuvimos en activo la gente era lo suficientemente inteligente como para darse cuenta de que nuestras letras sólo hablaban de chorradas como la tortilla de patatas, Brutus, el perro de Rafa o Charlton Heston en «El Planeta de los Simios» (Franklin J. Schaffner, 1968). En fin, cualquier tema chorras para evitar hacer canciones de amor.

¿Mereció la pena haber participado de todo lo vivido en aquellos años de La Movida? ¿Fueron tiempos creativos?
Tocar en un grupo es muy divertido en cualquier época. Yo creo que todas las épocas son creativas, lo que pasa es que nosotros somos subjetivos y nos gusta más la nuestra, pero para gustos, los colores.

¿Se han dicho muchas exageraciones o inexactitudes de aquella época pasado el tiempo?
Está todo muy mitificado. El otro día vi un documental en la tele sobre los 80 y mi conclusión fue: Qué gris y qué cutre. De verdad.

¿Por qué terminan Los Nikis? ¿Cansancio?
Bueno, llevábamos ya diez años tocando y yo no me veía con fuerzas para hacer otras doce canciones para un disco. Además, Emilio y Arturo se fueron a vivir a USA.

¿Cual es el secreto de la repercusión de Los Nikis?
Pues reconozco que a esa pregunta le he dado muchas vueltas. Han hecho diez nikifiestas en nuestro honor con gente que viene de toda España. Yo flipo. ¿El secreto? Yo creo que las letras y Emilio, que es insustituible.

Con Los Acusicas se recuperan a mi juicio los mejores momentos de tus letras, ¿En qué te sueles inspirar para escribirlas? ¿Qué diferencia el nuevo grupo con respecto a Los Nikis?
Te agradezco mucho el piropo. Me sienta mal cuando la gente idolatra las letras de Los Nikis y ni se fija en las de Los Acusicas, que son más de lo mismo, pero hechas con mas empeño porque la música no era mía sino de Mauro Canut y me sentía con más responsabilidad. Me ponía a mi mismo un listón muy alto para cada frase. Intento hacerlas de temas originales y que no haya hecho nadie antes. Por ejemplo, una canción de relleno contando su vida en primera persona. El grupo es parecido. Chunta-chun, dos minutos y fuera.

¿Cuándo comienzas a dedicarte a todas las cuestiones técnicas de la producción? ¿Resulta más gratificante que tocar tu propia música?
Empecé en los 90 con el «Mas de lo Mismo» (Hormigonera, 1998). Grabar a otros grupos, si me caen bien, es muy gratificante.

¿Tienes planes de seguir con Acusicas o algún otro proyecto?
Pues no, la verdad.

¿Cual es el balance que te sale después de todos estos años dedicados a la música? ¿Has tenido momentos especialmente malos?
Balance totalmente positivo. Como esto nunca ha sido un trabajo, sólo he hecho exactamente lo que me apetecía hacer en cada momento.

¿Cómo se os ocurrió la reaparición sorpresa en Madrid recientemente? ¿Qué sensaciones tuvisteis en el concierto? ¿Qué tal reaccionó el publico?
Fue idea mía. Yo quería que saliéramos a tocar sólo una canción y por sorpresa total. El que estuviera meando se lo perdía. Luego Johnny y Emilio se empeñaron en hacer seis canciones. Debo ser muy mal negociante porque al final tocamos seis. Yo he ido a casi todos los conciertos que ha dado Airbag en Madrid y sabía lo que iba a pasar conociendo al público de Airbag. A los demás les pilló por sorpresa y alucinaron. Nos aprovechamos de la mitificación de la que hablaba antes. La gente pensó que estaba ante un momento histórico y no se dieron cuenta de la realidad: Cuatro abuelos tocando seis canciones viejas. Punto pelota.