Etiqueta: rock

“LÍNEAS PARALELAS. 50 PORTADAS ESENCIALES DEL ROCK” (EDITORIAL MILENIO, 2019).

XAVIER VALIÑO

 

 Líneas paralelas. 50 portadas esenciales del rock

 

Xavier Valiño lleva años estudiando y escribiendo sobre las portadas de los discos. Ya lo hizo en “Veneno en Dosis Camufladas. La Censura en los Discos de Pop-rock Durante el Franquismo” (Editorial Milenio, 12) y en «La Cara Oculta de la Luna. Las 50 Portadas Esenciales del Rock» (Editorial Milenio, 2016). Precisamente, el libro que nos ocupa viene a ser una continuación de este último. Ambos libros completan un diptico de lo que son las 100 portadas esenciales del rock.

Cuando Xavier en el prólogo del libro, que comenzó a analizar el impacto de las portadas durante la realización de «Venenos en Dosis Camufladas». Además de descubrir las canciones censuradas durante el régimen de Franco y sus motivos, «también saqué a la luz cerca de doscientas cubiertas de discos censuradas, tanto en sus portadas y contraportadas como en las fundas interiores, los libretos, las etiquetas… La idea fue evolucionando en mi cabeza y pasé de centrarme en los discos censurados a aquellas portadas que se podrían calificar como las más relevantes de la historia del rock, las más icónicas, las que mejor han resistido el paso del tiempo y dejaron una profunda huella en la música, y, en ocasiones, también en el mundo del arte -para demostrarlo, la icónica imagen de la banana de Andy Warhol para el debut de The Velvet Underground-«.

Nos encontramos con un trabajo muy minucioso y documentado, con un claro carácter divulgativo, que consigue dar luz sobre cómo se hicieron esas portadas, quién intervino en ellas, qué se pretendía con su realización y ponerle nombre y apellidos a sus protagonistas. Valiño da luz sobre todo ello de una manera amena, consiguiendo que el lector se sumerja por completo en un mundo ampliamente desconocido.

Un viaje cronológico que comienza en los 60 con Bob Dylan, The Beatles, 13th Floor Elevators, The Doors o The Who; y continúa con los 70 (The Nice, Kraftwerk, Buzzcocks, Blondie…), los 80 (U2, New Order, Prince, Talk Talk…), los 90 (Primal Scream, Nirvana, Oasis, Beck, Radiohead…), terminando en el siglo XXI (The Strokes y Arctic Monkeys). Todo ello presentado con un trabajo de maquetación y diseño impecables, encontrándonos entre las más de 300 páginas de las que consta el libro, gran cantidad de fotografías y material gráfico a todo color.

Un libro que se disfruta de principio a final y que hace no volvamos a ver de la misma manera la funda de esos vinilos que tantas veces hemos puesto en el plato. Esperemos que Xavier pronto nos deleite con una nueva entrega de la serie. Sería interesante poner el foco también en los discos nacionales, y llegado el momento, apostar por un volumen dedicado a ello.

 

“HEREDEIROS DA CRUS. CUADRILLA DE PEPA A LOBA”

ANTONIO DÍAZ AGEITOS

XERAIS (2018)

 

71FGqGC4PqL

 

Heredeiros da Crus fueron el grupo de la vida de muchas personas. Un grupo con una trayectoria de más de veinticinco años a sus espaldas que ha ido ganando adeptos para la causa hasta llegar a una legión de fieles seguidores con los que establecen una intensa conexión. «Son seguidores fieles y están pasando a sus hijos esa pasión por HDC, por lo que ya es posible ver en el público a los que empezaron con ellos en los primeros noventa y ahora también su descendencia. Entre HDC y sus seguidores hay un vínculo poderoso, incluso sentimental / nostálgico con los que vivieron los primeros años, la primera generación Xabarín (TVG). Y el largo paréntesis de ocho años en los que parecía que ya no volveríamos a ver a Heredeiros no hizo más que reforzar ese vínculo» apunta el autor de su biografía, Antonio Díaz Ageitos.

Un fenómeno intergeneracional que pronto se convierte a Heredeiros en másivo… «Heredeiros son el primer grupo de rock en gallego de éxito masivo. Fueron un torbellino que arrasaba por donde pasaban, algo de lo que da cuenta la velocidad en que alcanzaron el éxito: pasaron en apenas dos años de nacer a ser considerados por la prensa especializada como mejor grupo del año de Galicia. Para el panorama musical gallego de los 90, fueron la revolución que mejor supo enganchar con el público. Y aún hoy saben mantener esa conexión«. Y es que Heredeiros nacieron a principios de los 90 en Riveira (A Coruña), llegando rápidamente al gran público gracias a sus composiciones para el «Xabarín» de la TVG. Canciones como «¡Qué jallo é!» o «Iscalle lura» atronaban cada tarde en el programa infantil de la televisión gallega para convertirse en auténticos himnos para muchos.

 

Discos como «A Cuadrilla de Pepa a Loba» (Xurelo Roxo / West, 1994), «¡¡Está que te Cajas!!» (BOA, 1996) «Des Minutos» (BOA, 1997) los mantienen en lo más alto del rock gallego. Pero el desgaste, los roces y el cariño hacen que en 2005 la banda se separe, centrándose sus componentes en otros proyectos como Jabón Blue o A Banda de Poi. Volviendo para quedarse en 2012 con motivo de la celebración del 20º aniversario de la banda.

Para Antonio, el secreto de su supervivencia no es otro que «aprender de los muchos errores cometidos a lo largo de todos estos años y saber sacar conclusiones de ellos; aparcar egos y establecer con claridad el papel de cada uno; comprender que lo que tienen entre manos es demasiado importante como para dejarlo morir. Y quererse, entre ellos y al propio grupo«.

Con respecto a la elaboración del libro, el autor afirma que «no fue especialmente difícil al garantizar la participación de todos ellos. Mantuve entrevistas periódicas con Heredeiros a lo largo de siete meses. Y prácticamente toda la gente contactada para entrevistar facilitó el trabajo y se mostró encantada de participar en el proyecto, salvo contadas excepciones, claro está. Mi idea era escapar de una versión oficial y poder ofrecer diferentes perspectivas de la historia también desde fuera del grupo. Lo más tedioso fue el trabajo de hemeroteca, pues apenas hay registros en Internet de la primera etapa del grupo«.

Heredeiros da Crus supusieron un soplo de aire fresco necesario en el rock gallego. Tirando de desinhibición, desenfreno y locura alcanzaron una de las cimas más altas del rock en gallego, por algo son conocidos como os «máis jrandes«. Antonio Díaz Ageitos presenta un análisis completo de los de Ribeira, en una edición muy cuidada en color repleta de fotografías, carteles de conciertos e imágenes que nos ayudan a empaparnos por completo en la historia de la banda. Una banda que hizo su propia interpretación del rock y del grunge, pasándolo por un filtro local que funcionó a la perfección.

 

0004983854_100

 

Piti Sanz lleva toda una vida en los escenarios. Ya desde muy joven muestra inquietudes artísticas y se junta con Javi Teclas (teclado) y Ramón Zapata (voz), para dar forma a un irreverente grupo llamado Sindikato Agrario. Una banda que hacía agro-pop, género que podemos definir como el bravú antes del bravú. Un  proyecto efímero que deja una maqueta: “Sempre na Verza” (1986), con cortes invitando al oyente a abandonar las fábricas, volver al campo e informatizar la ganadería.

Después llegaron Los Contentos, un grupo pionero del garage en Galicia y también a nivel nacional que nos dejaron dos imprescindibles trabajos editados por Sons Galiza: el mini-LP “Los Contentos” (Sons Galiza, 1988) y el LP “Los Contentos 2” (Sons Galiza, 1990). Amantes como eran de los años 60 y 70 encontraron las fuentes originales, recuperaron esa esencia garage, se empaparon de la psicodelia de los 13th Floor Elevators, de la energía y la rabia de los Stooges y MC5, para portar con orgullo esa antorcha y esa llama que iluminó muchos locales y muchos hogares de la geografía española.

Luego vino su exitosa carrera en el audiovisual, trabajando en cine y teatro. Piti es el responsable de bandas sonoras como la de «18 Comidas» (Jorge Coira, 2010) o «Los Fenómenos» (Alfonso Zarauza, 2014), ganando varios premios Mestre Mateo y siendo nominado en 2007 al Goya en la categoría de Mejor Canción Original por el tema «Esa luz«, compuesto junto a Luis Tosar. Junto a Luis pone en marcha el grupo Di Elas, además de tocar con bandas como Os Resentidos.

Ahora decide emprender un nuevo camino y lanzarse al directo y al rock and roll… «Tantos años en el audiovisual, vistiendo imágenes, con actores que ponían letra a mi música… Un día me encontré con un ciento de canciones vertebradas con mi música y mis letras.

El momento de la crisálida era ideal. Dejé Santiago de Compostela y me fui a vivir al mar, a Santa Cristina (Olerios / A Coruña). Tenía tanta ilusión por volver al escenario que no lo dudé. En el escenario me siento vivo, no existen textos encorsetados. La energía fluye con las canciones y se agrandan o achican dependiendo del intérprete.

Llevo tantos años en el escenario haciendo teatro, que el rock and roll resultó ser una liberación. La anécdota llegó cuando un compañero de otra generación, docto en sabidurías musicales, no conocía a Love ni el ‘Alone again or’. Aquel día me di cuenta de que iniciaba un camino conocido. Aquel que había hecho con Los Contentos. Mostrar temas propios y versiones de aquellos incunables que siempre vivirán en nuestro subconsciente colectivo: Love, Chuck Berry, The Doors, Leonard Cohen, Bob Dylan… Cada cierto tiempo parece que hay que recordar a los clásicos, que no se pierdan entre ondas de FM. Programaciones comerciales en las que el receptor escucha música masticada y pierde la ilusión por explorar aquellas maravillas de nuestros pioneros. Rescatar al pionero. Un acto de justicia y un regalo para el buen gusto musical«.

 

Adaptación al castellano del «The crystal ship» de The Doors

Versión en castellano del tema de Neil Young «The Needle and damage done«. El daño que causan las agujas en el consumo de drogas

Versión profana del «Aleluya«

Piti-de-Carpenter

 

Tras participar el sábado en el XVII Desencontro Inimigo en Santiago de Compostela, Piti toca este mes de diciembre en:

 

JUEVES 14 KARMA ( PONTEVEDRA)


VIERNES 22 BA BA BAR (LA CORUÑA).

 

 

6a014e6089cbd5970c01bb0938a9e6970d-800wiLuis Boullosa entregaba hace unos años «El Puño y la Letra: Creación Literaria y Rock & Roll Underground » (66 rpm, 2013), un análisis certero de la relación entre música, literatura y creación artística. Luis estudiaba todo el proceso compositivo: desde la inspiración y el hecho creativo mismo hasta el proceso de exploración interior que culmina con el nacimiento de las canciones. En aquella ocasión se centraba en músicos y bandas extranjeras: The Drones, Strange Boys, Kill Devil Hills, los Swans de Michael Gira o los Enablers de Pete Simonelli.

En «Santos y Francotiradores: Supervivencia, Literatura y Rock & Roll» (66 rpm, 2016) continúa la senda iniciada con su anterior entrega, pero centrándose en artistas nacionales como Rafael Berrio, Josele Santiago (Los Enemigos), Fernando Alfaro (Surfin’ Bichos, Chucho), Javier Colis, Alberto Acinas o Niño de Elche.

Luis afirma que en “El Puño y la Letra” fue el turno “para esos ganadores extranjeros, y poco tuve que contar de sus entornos y sus cuitas domésticas”. Aquí se centra también en la supervivencia, tanto personal como artística de los músicos, a los que nunca podremos llamar perdedores. Porque el arte en la mayoría de los casos es una apuesta arriesgada, pero no podemos recurrir al tópico de vencedores y perdedores. Como dice Boullosa, “atendiendo a la realidad económico/social de los artistas que circulan por este volumen, bastantes de ellos deberían considerarse estoicos supervivientes. Sus victorias existen pero tienden a ser pírricas. Y, exceptuando a casos concretos, sacrifican muchas cosas para poder seguir produciendo un tipo de arte que considero imprescindible”.

Personajes que consagraron su vida al arte que, como diría Burroughs, pelearon a la contra para mantenerse a flote. Nos encontramos con importantes reflexiones acerca del arte en general y de sus obras y de su manera de escribir y componer en particular. También hay tiempo para intimidades y para conocer sus impulsos y razones para dejarlo todo atrás y casarse con la música. Para ello se necesita una fe ciega… “Lo puedes llamar inconsciencia o irresponsabilidad y también lo puedes llamar fe. Es lo mismo, es tirarse de cabeza. Nosotros lo hicimos. Yo tenía un trabajo, y estuve cargando pianos y repartiéndolos por Madrid, porque me saqué el carnet de conducir muy pronto, y… en un momento dado lo dejé porque salían bolos y era mucho más divertido”, se sincera Josele Santiago. Pero el éxito en muchas ocasiones es efímero y luego llega la cruda realidad del día a día… y a veces el éxito vuelve, en una montaña rusa constante… “Antes de juntarnos de nuevo Los Enemigos yo estaba yendo con mi guitarra acústica y mi coche a plantarme donde fuera”. Una apuesta constante por crear, soñar y sobrevivir.

Luis analiza también el concepto de malditismo y todas sus vertientes. Lo hace analizando la figura de Fernando Alfaro, quien reflexiona sobre una palabra con la que se le ha vinculado a lo largo de toda su carrera… “Yo ahora no puedo ir de bendito. Porque mis canciones eran muy oscuras, cosas terminales todo el rato, y yo era muy de extremos, que es un poco lo que me ha gustado siempre”. Como en su anterior libro, Luis dedica un espacio a analizar la inspiración, ese momento difuso situado entre el trabajo y la iluminación; asociándola con la teoría del inconsciente colectivo de Carl Gustav Jung, “la inspiración puede ser considerada como un momento de acceso a ese inconsciente y de canalización de éste hacia formas expresivas”. Ello sirve para analizar todo el imaginario propio de Alfaro: los perros, los aspectos bíblicos y religiosos, la carne, la muerte…

Hay momentos de especial lucidez, como el certero “Indie, Espejismos y Supervivencia”, capítulo en el que se realiza un análisis generacional de lo indie, cuestionándose su base, y de lo hipster –con referencias a la inteligente maniobra comercial de Lenore, el hype: “Indies, Hipsters y Gafapastas (Crónica de Una Dominación Cultural)” (Capitán Swing, 2014)-. También se habla de la supervivencia de los músicos que no se ganan su sustento con sus creaciones… “Para poder vivir de la música tienes que hacer una música que le guste a un número determinado de personas. Así funciona la industria”, afirma Juan Fernández Navazas (Cuchillo de Fuego). Esteban Hernández por su parte, tiene claro que el aspecto económico es la clave del asunto, y que “sin tiempo, sin dinero y sin recursos no logras poner en juego todo tu potencial… Muy pocas carreras pueden desarrollarse cuando casi todo tu tiempo debe dedicarse a otras tareas y el dedicado a la creación son unas horas robadas al sueño”.

Un aspecto importante es que Luis, como ya hiciera en su anterior entrega, reivindica las letras. En todo momento, sus argumentaciones son sostenidas por la inclusión de versos de las canciones que son analizados con minuciosidad. Ello trae consigo un efecto secundario claro: va a hacer que escuches con más atención y de una forma más intensa canciones ya conocidas en unas casos, y en otros te va a descubrir artistas y canciones desconocidas. Particularmente, que un libro invite al descubrimiento de canciones, discos y, en este caso, también libros, es una bendición.

Luis dedica un capítulo a los mesías del nuevo punk: Cuchillo de Fuego y Fabuloso Combo Espectro. Y lo hace desde una interesante perspectiva política. Analizando pasado y presente para hacernos entender la rabia y la necesidad de rebelarse que transmite su música ante una realidad social alienante y sumisa por un lado, y de des manteamiento de la cultura y las clases medias por otro… “Concretamente en Galicia creo que muchos de entre la gran cantidad de retornados que fuimos explotados más cerca o más lejos, de parados con licenciaturas o sin ellas y demás decepcionados, le hemos dado un giro positivo a nuestras vidas y, en vez de hundirnos en la mierda, hemos decidido ponernos en serio con esto de llevar a cabo proyectos a priori imposibles”, comenta Xosé Lois García de Cuchillo de Fuego.

Además del nuevo punk, se analiza también el nuevo folk vía Alberto Acinas, Mursego, Orthodox (doom, metal) y PylarAñade este contenido; y la vanguardia de raíces con el Niño de Elche.

En el tramo final se reflexiona sobre la escena subterránea, las propuestas más arriesgadas y el papel del periodismo a la hora de dar visibilidad a estas propuestas… “Los héroes y sus hazañas los tenemos todos los días, de eso no falta. Lo que falta es el bardo que narre esas hazañas para que no se pierdan el olvido. Y en la escena española la crítica y el periodismo musical no acompañan. Funcionan a base de excepciones”, comenta Xavier Castroviejo. En el aspecto periodístico, sus luces y sombras, sus miserias e intelectualizaciones vacías, se ahonda en profundidad.

Un libro disfrutable, que invita a la reflexión y al descubrimiento, al que seguro que se recurre periódicamente para consultar o para releer algún pasaje. Es cierto que en algunos momentos Luis hace demasiado hincapié en sus obsesiones y en sus experiencias vitales, pero esto también ayuda a darle calor y cercanía a la narrativa.