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“LA MÚSICA NO ES LO MÁS IMPORTANTE. CONTRADICCIONES DE UN MELÓMANO CON SU PASIÓN” (LIBROS.COM, 2021)

JAVIER BECERRA

 

 

Javier Becerra presenta su nuevo libro “La música no es lo más importante” – Publicación digital

 

«Lo que él hace es muchísimo más difícil y enriquecedor que escribir una crítica de un grupo de culto en una revista especializada. […] La música tal vez pueda volver a ser lo más importante si establecemos una relación más natural con ella»

David Saavedra («Prólogo»)

«Marzo de 2020. Coronavirus, confinamiento y miedo al futuro. Una canción, ‘Resistiré’, del Dúo Dinámico, se erige como un himno al que se abraza todo el país. Pronto surge un rechazo muy particular. Los que saben de música se empeñan en ridiculizar el gusto popular para exhibir el suyo, el correcto. Y todo ello en medio de una pandemia que tiene al mundo en vilo. Ese es el punto de partida de «La Música No Es Lo Más Importante», una mirada crítica a la relación sentimental que los melómanos establecen con ella, que muchas veces deriva en lo patológico, ridículo e infantil. Una reflexión con tintes autobiográficos sobre cómo el conocimiento paradójicamente se puede convertir en el obstáculo para el disfrute«. Este es el punto de partida del nuevo libro de Javier Becerra, autor de libros como «Los Eskizos. Electricidad a Contracorriente» (Ediciones Díscolas, 2015) o «¡Esto Es Pop!» (Mont Ventoux, 2019).

Nos encontramos con una reflexión sobre la música, sobre nuestros gustos, placeres culpables, limitaciones y perjuicios. Es complejo tratar un tema tan personal como nuestra relación con la música, porque muchas veces es algo cambiante, que depende del ambiente y de nuestras relaciones con esas canciones que forman parte de la banda sonora de nuestra vida. Siempre ha habido fundamentalismo musical y lo seguirá habiendo, pero no sólo hay fundamentalismo en la música, lo hay en la vida en general, y en el arte en particular. Es cierto también que madurar, a veces, trae consigo liberarse de cargas y de ciertas cadenas… y fundamentalmente de perjuicios. Aprender, en cierto modo, a disfrutar de las cosas que nos hacen sentir bien sin analizar o intelectualizar ciertos aspectos.

De la misma forma, no creo que tenga que haber unanimidades. Es decir, que haya gente que no pueda ver delante a Mecano, Barón RojoAñade este contenido o Xoel López, no significa un acto de militancia o que sean unos talibanes musicales. Tampoco que no disfruten esos grupos por perjuicios. A veces, simplemente no lo soportan. Creo que el mapa sonoro de nuestras vidas depende de muchas cosas: parejas, familia, perdida de personas cercanas, experiencias vitales, noches de fiesta, nostalgia… esa banda sonora son como cicatrices en la piel de cada persona. Y lo que una persona siente con Mecano a lo mejor otra lo siente con Hombres G, por poner un ejemplo. A veces, en los gustos entran en juego tantas variables que hace que cada persona tenga motivaciones distintas.

 

Hazte mecenas de La música no es lo más importante, de Javier Becerra - Libros.com @retroaliment - Editorial Libros.com

 

El libro es una invitación a la reflexión sobre nuestra actitud ante la música, desarrollando una especie de diario vital sobre esas canciones, grupos y discos que han marcado la vida del autor. Anécdotas y experiencias personales que sirven de análisis una relación con la música que va cambiando con los años y con la experiencia.

Lasaña de setas / Caliza
Lasaña de setas / Caliza

 

¡La Geología no es una ciencia!, clama y proclama Sheldon Cooper con una tirria más intensa que la de cualquier otra de las múltiples fobias de este personaje de la serie Big Bang Theory. Podríamos aventurar que el pensamiento del personaje juega con la disyuntiva de que si una ciencia es la que investiga, experimenta, plantea hipótesis y deduce leyes, la Geología más bien organiza, estructura, clasifica. O sea, que tiene más de taxonomía que de método científico. Pero la Geología igual habla de formaciones, describe la composición y la estructura de la Tierra, indaga en pos de yacimientos y profundiza en términos como remoción de masas, como teoriza, por ejemplo, acerca de cómo las placas tectónicas afectan la diversidad de la fauna. Así que, como casi todo en esta vida, el origen del odio de Sheldon por la Geología es mucho más prosaico: proviene de un desengaño amoroso juvenil.

Lo que nunca se dice de la Geología es que esta disciplina es una de las mayores aportaciones de la humanidad al vivero léxico de la crítica musical. ¿Hay alguien que jure no haberse topado nunca en una reseña con palabras como capas, estratos, sedimentos, manto, erupción, subsuelo, telúrico… para describir un disco? Desde luego, si queremos hablar del debut en solitario de Elisa Pérez, habitual baterista hasta entonces en varios grupos (Cosmen AdelaidaAñade este contenido, Rusos BlancosAñade este contenido), te topas inmediatamente con la tentación de recurrir a ese tipo de metáforas o imágenes geológicas. Y te sientes incitado a ello tanto desde el continente como desde el contenido. Para empezar, su nombre artístico: Caliza. A continuación, la portada del álbum —Medianoche/Mediodía (Discos Walden, 2015)—, que se acompañaba de pegatinas de minerales para que cada cual tunease la tapa a su antojo. Y por último, su composición musical.

La repentina, inesperada y misteriosa aparición (erupción) de Caliza tuvo en vilo a la escena indie. Caliza es Elisa Pérez haciendo pop sintetizado a base de loops superpuestos (capas), restos (sedimentos) de krautrock, insondables (telúricas) cajas de ritmo (¡Ella, una baqueteadora extraordinaria!) y una cobertura (manto) de electrónica fría. Desde el primer corte, Caliza despliega una extraña capacidad para desconcertarnos y poner a prueba nuestra ambivalencia. Es como si sus canciones nos rodearan con una soga y tirasen de ambos lados en direcciones opuestas: mientras nos anima con ritmos sintéticos bailables, nos hiela el alma con unas letras donde vierte su pesimista visión de la existencia, demasiado real como para que no nos afecte. “Verano no”, gélida como una estatua, con un martilleo machacón y una tristeza palpitante que te horada el ánimo, es el mejor ejemplo.

Los suelos calizos son muy fáciles de distinguir, incluso a simple vista. Marrones y con muchas piedras, no son precisamente terreno abonado para que asomen las setas. Para eso está el mercado si no eres de salir con una cesta a buscarlas a parajes más propicios. Compra una buena cantidad, prepara un relleno con ellas e intercala láminas de pasta en una fuente de horno, verás qué estratificación culinaria más suculenta. Y si además se hace mientras suena el disco de Caliza, no quedará geólogo ni hambrólogo que se resista.


 

Twitter: @goghumo

Pita vegetal / Trastos
Pita vegetal / Trastos

 

Para quienes vivimos dentro de esas agitadas siglas que hoy son la UE, la llegada del euro representó el inicio de una nueva era, la toma de conciencia de que estábamos verdaderamente aventurándonos por un nuevo siglo. El euro era la proa segura que nos dirigía hacia un porvenir feliz e idílico. Atrás quedaban los reales de nuestros abuelos, sus posguerras y sus miserias, la transición o lo que fuera aquella travesía en la que nos encontrábamos. Las pérfidas equivalencias monetarias que trajo la moneda común en el fondo nos hacían sentir más ricos que pobres, aunque las subidas de precios, todos redondeados al alza, no se adecuaran a nuestra realidad económica; nuestras ínfulas nos alimentaron durante un tiempo. Qué obsoleta se quedó en ese preciso instante aquella queja del grupo Trastos, de cuando un botellín valía 8 pesetas. Un atraco por aquel entonces, según cantaban en una de las canciones más cerveceras que se han compuesto en español.

En caso de que tras el Brexit y las pandemias todo se vaya al traste (atención al asombrosamente ingenioso juego de palabras usado) y la eurozona termine siendo el nombre de un antiguo territorio —como una Asiria o un reino de los Burgundios—, los españoles podríamos instaurar el botellín como nueva moneda de cambio. Como quizá no sería muy práctico andar con botellines arriba y abajo, volveríamos a recurrir a las monedas pero esta vez cada comunidad autónoma podría poner en la cara trasera de las nuevas acuñaciones el dibujo del logo de la cerveza más popular de su región. Podéis perfectamente imaginar cuál habría en Galicia, en Cataluña, en Andalucía, etc.

Trastos fue una banda que equivocadamente parecía prefabricada para quinceañeras. Siempre conjuntados (de rojo y negro la mayoría de  las veces), con la poderosa CBS detrás, se les veía como un producto (hoy día les promocionaría alguna marca cervecera como hacen en los festivales). Eso hizo que no contaran con el apoyo de la crítica musical. El fenomenal empuje de la discográfica, que a codazos los metieron en el afamado concierto homenaje a Canito en la Escuela de Caminos de Madrid, hizo que grupos de la Movida tenidos por independientes en aquel momento no los aceptaran en la manada.

A favor de Trastos, pocos temas hay en el cancionero ibérico como la exultante “El poli te ve” que haya plasmado con tanta frescura la new wave de entonces. “El botellín” es de un vacile encantador. Y “El loco de la línea 5”, basada en un personaje real que pululaba por el metro, es un tema que le habría gustado firmar a Moris, Mermelada o incluso, a su manera, a Kaka de Luxe. Las tres están incluidas en el único álbum que grabaron (CBS, 1980), aunque al resto de cortes les escuece que el inefable productor metiera unos vientos y unas cuerdas discutibles en los arreglos.

Trastos duraron lo que se tarda en comer una pita con un botellín. En este caso una pita vegetal, que la comida rápida no tiene por qué ser sinónimo de comer mal. Ni Trastos un grupo tan poco considerado.

 

Twitter: @goghumo

 

 

“CONVERSACIONES CON XOEL LÓPEZ” (EFE EME, 2020).

MANOLO TARANCÓN

 

Manolo Tarancón · "Conversaciones con Xoel López"

 

Xoel López lleva toda su vida componiendo y editando discos y hoy es uno de los músicos más reconocidos de la escena nacional. En este volumen de conversaciones, Xoel responde a las preguntas de Manolo Tarancón para repasar su vida, su trayectoria musical y sus inquietudes vitales.

Xoel comienza desde muy joven en el mundo de la música, en distintos grupos amateurs de A Coruña, como The Riddles o Los Nuestros. No sería hasta con Los Covers que grabaría un primer EP, en los laureados estudios de Paco Loco en Gijón, tras el cual incluso realizarían una gira por todo el territorio español. El grupo se disuelve, y Xoel, rondando los dieciocho años, se embarca en una nueva formación: Elephant Band. Es en este grupo donde comienza su faceta como compositor. La banda toca en numerosos festivales e incluso llega a actuar en el extranjero. Es entonces que Xoel comienza a compaginar su tiempo con un proyecto junto a Félix AriasAñade este contenido, formando el dúo Lovely Luna, en donde explora otros ritmos algo más alejados del sonido de la Elephant Band.

Los siguientes pasos de su carrera ya son conocidos por todos, alcanza el éxito superventas con Deluxe y en la resaca de ese éxito comienza su andadura en solitario. El detonante de ello es un viaje al otro lado del Atlántico que le cambia la vida por completo. En enero de 2009 Xoel cruza el charco y se dedica a tocar por pequeñas salas, teatros y festivales, acompañado de su guitarra y de músicos de los diferentes países que visita. Se trata de un proyecto libre y honesto, sin grandes planificaciones. De esta forma Xoel se acerca a San Francisco y Nueva York, Colombia, Uruguay, Chile, Venezuela, Brasil, etc. estableciendo el centro de operaciones en Buenos Aires. En Brasil ofrece su concierto más multitudinario, tocando ante más de un millón de personas la noche de Fin de Año en la playa de Fortaleza, dentro de un homenaje a Legião Urbana.

En octubre del año siguiente vuelve a España y ofrece una intensa gira acompañado de músicos de diferentes nacionalidades, la aventura es bautizada como «Xoel López y La Caravana Americana». Luego llegaría «Atlántico» (Esmerarte, 2012), el disco que lo cambia todo.

Todos estos episodios quedan reflejados en un libro en el que Xoel habla del presente, pasado y futuro; además de aportar muchas anécdotas, curiosidades e inquietudes. Un acercamiento certero tanto al artista como a la persona que hay detrás.

 

“FERNANDO ARBEX. UN MUNDO DIFERENTE” (EDITORIAL MILENIO, 2019).

MANOLO GONZÁLEZ GÓMEZ

 

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Este libro es, antes que nada, necesario. Porque necesaria es una visión a fondo de lo que ha significado Fernando Arbex para la música española, de la que de algún modo es un hilo conductor, al menos en sus primeras décadas.

Lo primero que llama la atención es el nombre de su autor, Manolo González. Nada que ver con el bajista de Los Brincos y compañero de Fernando en mil aventuras musicales. Lo segundo que llama la atención es el subtítulo: “Un Mundo Diferente”, título de la única película que hicieron Juan & Junior y de la que precisamente Fernando quedó fuera.

La figura de Fernando Arbex es apasionante. Estuvo en el primer grupo de rock and roll que se creó en Madrid, Los Estudiantes. Fue el gran impulsor de Los Brincos, seguramente el principal conjunto español de los 60. Fundó y dirigió Barrabás, el grupo  que aún hoy ostenta el récord de ventas de un grupo español en Estados Unidos. Compuso con notable éxito para Barrabás, Micky, Luciana Wolf, Massiel, Middle of the Road, Rayito, Jennifer Lopez y muchos más. Fue el productor de todos ellos y de otros notables artistas españoles y extranjeros. Abordó el trabajo en solitario “El Caballero del Arco Iris” (CBS, 1981). Compuso en sus últimos años obras sinfónicas, alguna de ellas aún pendiente de estreno.

El libro, de fácil lectura y escritura correcta, se estructura en dieciséis capítulos desarrollados en orden cronológico que abarca desde los primeros pasos de Fernando Arbex como baterista de Los Estudiantes hasta su fallecimiento. Una biografía centrada exclusivamente en lo musical y que elude entrar en lo personal: matrimonios, relaciones afectivas, breve tiempo de cárcel, etc. Pero eso sí, todas las aristas de la faceta musical: intérprete, compositor, arreglista, productor, técnico de sonido y últimas obras sinfónicas están ampliamente documentadas. Lo más novedoso está en las colaboraciones de personas relacionadas con Fernando Arbex que aparecen al final de cada uno de los capítulos: Teddy Bautista, Servando Carballar, Ignacio Martín Sequeros, Miguel y Ricky Morales, Maryni Callejo y un largo etcétera comentan algún aspecto de la obra y vida musical de Fernando Arbex.

Entre esas colaboraciones aparece la de nuestro Roberto Macho, que preparó el perfil de Fernando Arbex para Lafonoteca. También aparece citado un servidor varias veces a pie de página y en la bibliografía su libro: Batería, Guitarra y Twist”, editado por Lafonoteca. Así que también nuestra web ha puesto su grano de arena en la documentación del libro.

Un libro tributo que desde aquí recomendamos para los que quieran conocer a uno de los más apasionantes personajes de la historia del pop español y que no defraudará ni al estudioso del pop ni al mero aficionado.

«¡ESTO ES POP!» (MONT VENTOUX, 2019). JAVIER BECERRA

 

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Javier Becerra (A Coruña, 1975) presenta su segundo libro tras «Los Eskizos. Electricidad a Contracorriente» (Ediciones Díscolas, 2015), biografía de la banda coruñesa Los Eskizos, pioneros del garage en Galicia que siguieron la estela iniciada por Los Contentos. En esta ocasión se asocia con Catuxa Alonso (ilustradora) para dar forma a este interesante volumen que tiene un objetivo muy claro: acercar la magia del pop a los más jóvenes.

«¡Esto Es Pop!» recopila veinticinco momentos clave de la historia del pop y los explica para que los más pequeños descubran canciones, bailes y personajes. Aunque los niños pueden leerlo solos, el libro está pensado para que lo hagan acompañados por un adulto, para que este pueda explicarles y contextualizar a los artistas. En cada entrada hay una llamada a un vídeo de internet, para que la experiencia sea completa y puedan escucharse las canciones al mismo tiempo que se lee.

Nos encontramos con acercamientos a clásicos inmortales como Frank Sinatra, Bill Haley, Elvis Presley, James Brown, Aretha Franklin, The Beatles o The Rolling Stones; iconos pop como Bowie o Michael Jackson, mujeres que abrieron camino como Patti Smith o Madonna, emblemas del punk (Sex Pistols), del grunge (Nirvana) y del hip hop (Run DMC) y artistas nacionales como Xoel López. También se acerca a fenómenos más recientes como Adele o Beyoncé.

 

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La idea de libro surge de las charlas que Javier lleva realizando desde hace años en centros culturales, colegios y festivales y que sirven para que padres, madres e hijos compartan el amor por el pop. De hecho, el amor por la música y la pasión, son los motores de este recomendable libro, ideal para que los más pequeños descubran la magia del pop. O mejor dicho, ideal para disfrutar en familia del pop.

Como indicaba el propio Javier recientemente en una entrevista en La Voz de Galicia: «La música pop forma parte de la cultura de muchos de nosotros que ahora tenemos más de 40 años. Ver que los niños se meten en ella y se divierten con ella genera mucha satisfacción. Lo que en otro momento era algo transgresor y juvenil, ahora es familiar. El cambio me gusta y me hace sentir muy feliz«.

«CANCIONERO»

CECILIA

VISOR (2018)

 

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Evangelina Sobredo, Cecilia (1948-1976), fue posiblemente la cantautora más importante de su tiempo. Su prematura muerte frenó una carrera marcada por las grandes canciones. Composiciones cercanas en muchos momentos a la poesía.

Visor recoge en este volumen todas esas composiciones. Jesús Caramés presenta la obra de la siguiente manera: «Hasta la fecha siempre habíamos escuchado a Cecilia (1948-1976) cantar sus poemas que, a lo largo de seis años de carrera, compuso y grabó. Son canciones tan famosas como ‘Dama dama’, ‘Nada de nada’, ‘Fui’, ‘Mi gata Luna’, ‘Andar’, ‘Mi querida España’, ‘Amor de medianoche’ o la archiconocida y versionada ‘Un ramito de violetas’. Son temas que forman parte de la memoria colectiva de todos los españoles que vivieron en aquella primera mitad de los años 70 y que, además hoy en día, son conocidos y reinterpretados por jóvenes artistas que admiran el legado que nos dejó. Si no hubiera sido por aquella fatídica madrugada del 2 de agosto de 1976, seguro que el volumen que ahora nos ocupa pesaría mucho más.

  Invitamos al lector a sumergirse en las letras de Cecilia y descubrirla a través de sus versos. Cecilia nos cantaba sus canciones y Eva (como la llamaban sus allegados) nos relata al oído toda una serie de vivencias a través de personajes de la época, recuerdos de infancia, historias de amor y diversos retratos de la época que le tocó vivir. Son poemas en muchas ocasiones profundos, reivindicativos, modernos e incluso feministas pero sobre todo, son la esencia de una artista que irrumpió en el panorama musical español de aquellos primeros 70 y que a día de hoy sigue vigente en todos sus aspectos«.

Evangelina Sobredo Galanes, siempre conocida artísticamente como Cecilia.

Joaquín Díaz se encarga de realizar el prólogo. Cecilia conoció a Joaquín en la universidad, en Madrid, cuando este era uno de los grandes referentes del folk a nivel nacional. La pone en contacto con otros dos músicos importantes: Nacho Saenz de Tejada y Julio Seijas, que formaban parte de Nuestro Pequeño Mundo y Aguaviva respectivamente. Algo que resulta decisivo para comenzar a entrar en el negocio musical. De hecho, es en un descanso de una actuación en la sala JJ en la que hacía coros para Canarios, cuando Tomás Muñoz (director de CBS) la descubre y la ficha. Cecilia había decidido coger el micrófono y cantar “Portraits and pictures”.

“3 MINUTOS DE MAGIA. UNA HISTORIA DEL POWER POP Y LA NEW WAVE”

CARLOS PÉREZ DE ZIRIZA

EFE EME (2018)

 

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«Melodías imbatibles y riffs vigorosos. Estribillos dulces y guitarras hercúleas. Candor y tenacidad. Y todo condensado en poco más de tres minutos. La historia del power pop y del fértil diálogo que trabó —como si de un juego de espejos se tratara— con la new wave desde finales de los años setenta es un relato de acentuados contrastes. Una historia de éxitos, pero también de injustos fracasos comerciales. Desde el seminal 1972 que acunó los debuts de Big Star, Raspberries y la doble obra magna de Todd Rundgren —ratificando el libro de estilo previo que Badfinger y otras luminarias de finales de los sesenta habían acuñado— hasta Pernice Brothers o Kurt Baker, pasando por Tommy Keene, Matthew Sweet o Teenage Fanclub. Desde aquella eclosión nuevaolera que alumbró a Elvis Costello, Blondie, Nick Lowe o The Cars hasta The New Pornographers o The Strypes, pasando por Weezer o Fountains of Wayne. Sin olvidar todo lo que sucedió también en España. Esta es la historia, por primera vez abordada de forma conjunta y en castellano, de una permanente revolución silenciosa cuyos efectos duran más de cuarenta años. Una saga de canciones capaces de detener el tiempo«. Así es presentado el libro de Carlos Pérez de Ziriza. Un trabajo en el que se analiza el desarrollo del power pop y los grupos más representativos de la new wave.

Carlos dedica los primeros capítulos a hablar de los grupos precursores que establecieron las bases que muchos grupos siguieron a continuación. Hablamos de bandas y artistas como Big Star, Todd Rundgren o The Raspberries. La banda de Cleveland fue la primera catalogada como power por la revista Rolling Stone, mostrando su gusto por las melodías de The Beatles y Hollies, aderezadas con la fuerza rítmica de The Who y Small Faces. También entran dentro del abanico de precursores The Flamin’ Groovies, Cheap Trick y los fundamentales Badfinger.

El esquema del libro es centrarse en la biografía de las bandas tratadas, analizando sus trabajos más representativos. Desde Elvis Costello, Nick Lowe y Graham Parker, a Teenage Fanclub, The Posies, Weezer o Nada Surf. Se analiza también la new wave, tanto la británica (Pretenders, The Police, Boomtown Rats, Squeeze, Adam and the Ants…) como la americana (Blondie, Talking Heads, The Cars, The B-52’s, Devo…), además de heterodoxos como XTC y The Soft Boys.

La parte que nos toca a LaFonoteca es la parte nacional. Carlos dedica tres intensos capítulos a analizar el fenómeno power pop y new wave en nuestro país: «De Nacha Pop a La Granja. Power pop y nueva ola en la España de los ochenta», «De Los Romeos a HankAñade este contenido. El rebrote power pop y el rescate new wave en pleno apogeo del indie hispano» y «Panorámica del power pop y de la new wave españoles en el nuevo siglo«.

Los focos caen sobre Radio Futura, Los Auténticos, Mamá, Los Negativos, Farmacia de Guardia, Los Valendas, Lula, Cooper… y un largo etcétera. Lo cierto es que al no haber una escena propiamente dicha, el análisis obligatoriamente tiene que dar constantes saltos estilísticos y geográficos, lo que dificulta un análisis profundo sobre el desarrollo en nuestro país; por lo que hablamos de bandas muy heterogéneas estilísticamente entre sí (pop, mod, new wave, noise…) que confluyen en determinados puntos. Un buen trabajo en el que se echan en falta entrevistas y declaraciones de los implicados, algo que enriquecería el texto.

«BIKINIS, FÚTBOL Y ROCK & ROLL. CRÓNICA POP BAJO EL FRANQUISMO SOCIOLÓGICO (1950-1977)»

 

ADRIAN VOGEL

FOCA / AKAL (2017)

 

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«Esta es la crónica de aquellos años que cambiaron el mundo demostrando que, como llevan diciendo desde hace siglos los profetas, son las pequeñas personas, con pequeños gestos, quienes generan los cataclismos»

El Gran Wyoming («Dadme un ombligo y moveré el mundo» – Prólogo)

 

Hay muy pocas publicaciones musicales interesantes que se centren en ese periplo 1950-1977 dominado por el franquismo sociológico. La mayoría se centran en los años 80, 90 y en la actualidad. Adrian Vogel cubre ese vacío con «Bikinis, Fútbol y Rock  & Roll» (Foca / Akal, 2017). Hay libros interesantes sobre el tema, como «Almanaque. Franquismo Pop» (Mondadori, 2001), libro colectivo, coordinado por Guillem Martínez, o «Bienvenido Mr. Rock: Los Primeros Grupos Hispanos 1957-1975» (Iberautor, 2002) de Salvador Domínguez,  pero ninguno tan completo que analice un espectro de tiempo tan amplio.

Vogel analiza el desarrollo de la cultura pop y el rock and roll en España desde una triple perspectiva, atendiendo a la música y al arte, al fútbol y a los avances sociales y políticos. Analiza como la cultura pop, el turismo y la música van transformando la sociedad española y abriendo grietas en el opresivo franquismo sociológico.

Se habla de la España de la segunda etapa del franquismo con naturalidad y multitud de datos (películas, fichajes de los equipos de fútbol, conferencias, exposiciones, festivales, artistas de moda,  campeones de liga, listas de éxitos…). Del rock and roll, de la copla y los boleros, de las turistas que se saltaron «las normas de la moral y la decencia» bañándose en bikini en la playa o de los conflictos que generaban los enfrentamientos futbolísticos con la URSS. Porque la luz no llegó de golpe en el 75, sino que fue colándose poco a poco por las rendijas del régimen a partir fundamentalmente de los años 60. Las suecas, los Beatles y grupos como Los Bravos, Lone Star o Los Mustang tuvieron mucho que ver en ello.

Estamos ante un libro necesario y realmente exhaustivo, que entiende la cultura popular como un todo, como un árbol del que crecen las distintas ramas. Destaca lo bien documentado que está y la gran cantidad de anécdotas que recoge.

 

Adrian Vogel

 

De la cosecha del 56, Adrian Vogel dio el salto de la prensa (fue miembro fundador de la revista «Ozono») y la radio musical (las primeras FMs rock de Madrid, 99.5 y Onda 2, y el «Para Vosotros Jóvenes» de Carlos Tena) a la industria discográfica. Desde finales de los setenta ha trabajado en Madrid, Nueva York y París para Gong, Epic/CBS/Sony, Polydor, RCA/Zafiro, Edel, Nuevos Medios y dos compañías propias (Compadres y DMM). También fundó dos editoriales musicales. Ha dirigido los contenidos de diversas webs. Desde 2007 tiene el blog pop «El Mundano», el canal El Mundano TV en youtube e imparte clases, conferencias y participa en seminarios. En 2016 ha empezado a colaborar con la Universidad Carlos III de Madrid.

 

“Wendy y la Bañera de los Agujeros Negros” (Aristas Martínez, 2017)

 

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Julio de la Rosa tiene una amplía trayectoria como músico, con El Hombre Burbuja, Fantasma #3, en solitario, o componiendo bandas sonoras como la de «La Isla Mínima» (Alberto Rodríguez, 2014), ganando el Goya a la mejor música original. Como escritor este no es su primer trabajo, anteriormente había entregado la novela «Peaje» (Tropo, 2013) y los libros de relatos «Tanto Rojo Bajos los Párpados» y «Diez Años Foca en un Circo», editados por Chorrito de Plata.

En 2017 llega su segunda novela: «Wendy y la Bañera de los Agujeros Negros» (Aristas Martínez, 2017). En «Peaje» contaba la historia de un cobrador en la cabina del peaje de una autopista, que ante la cantidad de tiempo que tenía a su disposición se dedicaba acostarse con su supervisora y a inventarse las vidas de los conductores. En este nuevo trabajo se repiten varios de los ingredientes que encontramos en su primera novela, como son la mezcla entre realidad y ficción hasta que resulta complicado separarlas, el análisis de las relaciones humanas y su complejidad, y las reflexiones vitales cargadas de profundidad.

Julio de la Rosa presentaba el 13 de septiembre la novela de la siguiente manera: «He escrito una nueva novela. Se llama Wendy y la bañera de los agujeros negros. Va de un chico que se va de viaje con una chica y les pasan cosas. Les pasan cosas para que yo tenga una excusa que me permita hablar de otras. Esta es la cubierta. La bellísima ilustración es de Alice Wellinger. Estoy muy contento también con lo que hay dentro; lo que se esconde tras esas ramas y esos ojos. Es una novela frondosa. Frondosa y divertida. También trágica. Apocalíptica, incluso. Es romántica. Es política. Es muchas cosas. Pero también solo una. Es Wendy. Wendy y la bañera de los agujeros negros«.

«Llevaba puesta esa camisa mía, blanca y gigante, con la que se paseaba por casa. Se había recogido el pelo y sujetaba en la mano un palito que movía de aquí para allá. Trataba de ejemplificar, una vez más, su teoría definitiva sobre el universo. Pero la cuestión es que había muerto hacía más de diez años. Ella insistía en que no era un fantasma. Yo le decía que explicara eso y entonces cogía el palito y empezaba a remover el agua sucia de una bañera abandonada, inexplicablemente, junto a la orilla». Este es el prólogo, que Julio se encarga de musicar en el single de adelanto de su nuevo disco, «El desvarío de un superviviente» –«Hoy Se Celebra Todo» (Ernie, 2017)Añade este contenido-.

 

Todo comienza con sencillez, Jose viaja con su pareja, Wendy, a Lisboa con la idea de celebrar su cuadragésimo aniversario. Con un ritmo inicial lento, se produce la presentación de los personajes. Wendy se presenta irascible y un con un carácter desesperante, generándose entre ellos constantes discusiones. En ellas Jose termina desconectando,confundiendo realidad y ficción, viendo su yo adolescente en jóvenes que se le acercan… planteándose la duda de si es un espectro o una invención de su cerebro. Los fenómenos imposibles de explicar se suceden, la celebración del cumpleaños resulta agridulce, y la solución pasa por poner rumbo a la playa de Poo (Llanes, Asturias) y posteriormente a Las Hurdes (Cáceres, Extremadura). Es aquí cuando la novela despega y el ritmo se vuelve ágil.

Agujeros negros, las estrellas, la NASA, mensajes encriptados obtenidos por escritura automática, revelaciones casi místicas… La realidad se mezcla perfectamente con la ficción, lo paranormal con lo cotidiano, las ganas de sobrevivir y el amor terminan imponiéndose a la crudeza del día a día. Porque todo está en nuestra mente, el tiempo es relativo y lo que realmente importa es sobrevivir…  y el amor de Wendy.