Etiqueta: munster

La revista-fanzine Procedimentum es una publicación electrónica anual que se centra en el mundo del arte, la creatividad y la música. Originalmente asociado al colectivo Pop La Cara, en su última entrega, el número tres, sin embargo, se independiza e inicia una andadura nueva. Pedro Pablo Gallardo Montero, editor y director de la misma contactó a LaFonoteca ofreciéndonos la posibilidad de colaborar con algún trabajo que se ajustara a las coordenadas habituales de la revista.

El sello discográfico Alehop! reúne a nuestro juicio las condiciones, por su manera autogestionada, innovadora y experimental de proceder. Nuestra participación con Procedimentum se centró por tanto en un recorrido por la trayectoria de la pequeña discográfica dirigida por Eva García y Murky López. Integrantes, bien por separado o juntos de bandas como Electric Garden, Pretty Fuck Luck, Patrullero Mancuso, Solex, Grimorio, Los Caballos de Dusseldorf… la pareja ha sabido crear con Alehop! el refugio de proyectos que difícilmente hubieran podido tener cabida en otras compañías.

De la mano de Murky, de Olaf Ladousse (Solex, Los Caballos de Dusseldorf) y de Fela Borbone (Los Borbones, Ulan Bator Trio, Felón y Su Mierdofón) nos acercamos a las entrañas del sello y de la manera particular y creativa con la que trabajan estos artistas. Se comentan las referencias de Alehop!, las bandas que editaron discos con ellos, recopilatorios que sacaron, etc. Si bien el texto completo lo encontrarás en la web de Procedimentum, en esta entrada os dejamos como extracto la entrevista precisamente al último de los tres arriba mencionados.

El de Fela Borbone es probablemente otro buen ejemplo con el que profundizar en los entresijos del sello. Empezó su andadura musical militando en Los Borbones y Royal Canín, pero no fue hasta la transmutación en Ulan Bator Trío que empezaron a editar discos. El trío labró su personalísimo estilo a base de una puesta en escena provocadora, con vestimentas de trogloditas, letras explícitas e irreverentes y de elaborar artesanalmente los instrumentos con los que tocaban. Dejaron tras de sí un LP, “Vinilisimo” (Alehop!, 1998), después de dos sencillos editados también en la casa.

Incansable recolector de todo tipo de aparatos con posibilidades para producir sonidos, donde mejor pondría de manifiesto sus habilidades como luthier sería en el proyecto personal que surge tras el acta de defunción de Ulan Bator Trío: Felón y Su Mierdofón, “una especie de tecno-cantautor asqueroso” como él mismo definiría. Aplicando las técnicas expuestas en su manual “rock and roll por el puto morro” se dedicó a la construcción analógica y mecánica de instrumentos musicales. Llevó su propuesta incluso a la candidatura para participar como representante español en el concurso de Eurovisión con la canción titulada “La alegría de cantar”. El ganador en la correspondiente votación popular sería Chikilicuatre.

Entre sus logros destaca especialmente su mierdofón, diseñado a partir de un ordenador personal Amstrad CPC que mediante un programa escrito en BASIC, controla bastoncillos que golpean diferentes elementos de percusión como latas, bidones y bandejas. No desdeña tampoco el uso de guitarras a las que añade dos pastillas de fabricación casera que le proporcionan un sonido especial. Fela dice no haber parado en su producción sino que sigue produciendo nuevos prototipos aunque no todos salgan de su taller.

En nuestra conversación con el artista intentamos remitirnos al principio, a ese primer momento en el que empezó a trabajar en la confección de aparatos con fines musicales. Su respuesta revela una inspiración con la que muchos no contaban.
Pues estábamos Dios y yo cuando la creación, recuerdo que era viernes, y me dice el Señor: ¡Joder, aún me queda por crear a los humanos y a los instrumentos! Y el domingo quería librar… Entonces le respondí: Pues no te preocupes, crea tú a los humanos que los instrumentos ya los hago yo.

Claro, tan privilegiada comunicación no impide que Fela tenga que recurrir a la búsqueda de cualquier elemento susceptible de ser convertido en instrumento.
Pues sí, tengo la casa llena de mierda, para hacer instrumentos o cualquier otra cosa que me apetezca con ella. No es que vaya por ahí buscando basura, pero hay cosas que sencillamente no se pueden dejar ahí tiradas. De hecho, con Ulan Bator Trío empezamos a tocar con basura porque no teníamos otra cosa, pero luego le cogimos gusto y seguimos así.

La concepción de las tripas de estos mecanismos implica el cacharreo con cuestiones de electrónica, por eso indagamos por la preparación académica al respecto.
Me encanta la electrónica, y he estudiado (y sigo estudiando) por mi cuenta, no tengo ningún título. Si lo tuviera es posible que tuviera que trabajar en un despacho haciendo cosas que no me gustan.

Nos intriga saber la conexión final entre este elaborado proceso puramente manual y el tratamiento o utilización del sonido producido una vez terminado el instrumento ¿Responde el diseño de los instrumentos a la búsqueda de un sonido concreto o las canciones y sonidos vienen condicionados por los instrumentos que resultan?
Ambas cosas, dentro de las posibilidades de cada instrumento, escojo aquellas que más me interesan. Creo que le pasa a todo el mundo.

Por alguna razón, la conversación me ha hecho recordar la biografía de Kraftwert, el grupo tecno alemán escrita por Wolfgang Flür, “Kraftwerk: Yo Fui Un Robot” (Editorial Milenio, 2001). Me llamó poderosamente la atención, por pura ignorancia propia sospecho, la importancia que cobraba para el grupo alemán, a la hora de confeccionar sus instrumentos y aparatos para su puesta en escena, cuestiones no sólo musicales sino de logística como eran la comodidad para transportarlos o disponerlos sobre los escenarios en sus actuaciones. Algo me hace pensar que Fela puede ser una de las personas que mejor me pueden responder al respecto de si le ocurre a él lo mismo.
A mí y a todos los músicos, a menos que lleves un equipo de gente que te lo monte y desmonte todo mientras te echas la siesta en el hotel… Normalmente se monta y desmonta con prisa, con poca luz, con grupies, borracho, con música alta y gente que no para de decirte cosas raras a voces. Puedo montar o desmontar en quince minutos, y llevar el mierdofón en taxi y avión. Con su maleta pesa menos de veinte kilos. Además lleva su propia mesa de mezclas, y mezclo yo el sonido. Se lo pongo lo más fácil posible a los técnicos, que, aun con buena voluntad, no tienen por qué saber si algún elemento no está sonando.

No recuerda Fela exactamente el momento preciso en el que conoció a Murky y Eva, pero dado lo mucho que visitaba Madrid para actuar y demás, no descarta que fuera en una conversación en un bar. Reconoce algo especial en Alehop! aunque no olvida tampoco el trabajo que con sus proyectos musicales ha hecho con otros sellos, por lo que sí que ve acomodo en más sitios.
Aparte de en Alehop!, nuestro sello oficial, también hemos grabado canciones sueltas para recopilaciones en otros sellos (sólo en vinilo) como Fancomic, Munster, Tina’s Groove, Subterfuge y no sé si alguno más. Pero En Alehop hay un buen rollo sin parangón.

En el sello, ha sido el autor de portadas y hojas interiores de discos, labor que le gusta pero para la que reconoce no encontrar demasiado tiempo libre. Apuntamos al artista global en nuestras últimas preguntas: ¿Te mueves a gusto en la provocación, con tus dibujos, tus canciones?
Provocar no es fácil hoy en día, ni tampoco es mi intención. Más bien busco un poco de cachondeo, pero sin sentido del humor.

¿Cómo te definirías como artista? ¿Te gustaría haber impactado, influido en quienes han visto algunas de las cosas que has hecho?
Lo que me hubiera gustado de verdad es forrarme, pero hasta que llegue el momento, me alimento con el aplauso de mi público.

Café Molar
Fotografía de Ceci Quet

Tras la celebración del pasado Día de las Tiendas de Discos en el Café Molar, y fruto de la buena relación que iniciamos eligiendo este espacio para desarrollar una serie de actividades, a su finalización ambas partes concluimos en lo beneficioso de una asociación que permitiera abrir el abanico de sellos y estilos actualmente representados en el rincón de vinilos del establecimiento.

Así, en las cubetas de discos pronto se podrán advertir la incorporación de nuestra mano de los siguiente sellos:

Acuarela / Afeite al Perro / Alehop / Aloud / Austrohúngaro / Autoplacer / Bankrobber / B-Core / Blondes Must Die / Boston Pizza / Bowery / Burka for Everybody / Calabaza / Caleiah / Canadá / Chingaste la Confianza! / Delia / Discos Garibaldi / Discos de Paseo / Discos Humeantes / Discos Regresivos / Discos Walden / Domestica / El Genio Equivocado / El Volcán / Elefant / Everlasting / Fikasound / Föehn / Ghost Highway / Gramaciones Grabofónicas / Gran Derby / Gssh! Gssh! / HAO! / Hillside Stranger / Jabalina / La Agonia de Vivir / Limbo Starr / Lovemonk / Maravillosos Ruidos / Monasterio de Cultura / Munster / Musagre / Mushroom Pillow / For Noise’s Sake / Nueva Monarquía / Origami / Rumble / Sello Salvaje / Sólo Para Punks / Sonido Muchacho / Subterfuge / Sunny Day / Yo-Yo

Esperamos que pronto sean muchos más y así convertir este agradable y acogedor espacio en uno de los puntos de encuentro para los amantes de la música y de la música española en particular.

Así de bonita quedó mi cinta

2012 parece ser un año de reconocimientos infinitos para la siempre genuina figura de Daniel Johnston. Descorcharon la botella los chicos de Ondas del Espacio editando desde Granada un cassette pinta-y-colorea (del cual no quedarán muchos ejemplares, si es que aún quedan) en el que un montón de grupos españoles y latinoamericanos versionaban distintas canciones del artista californiano. El lanzamiento, cuya gestación se remontaba a un par de años atrás, no podía llegar en mejor momento: el 51 cumpleaños de Daniel y el 50 aniversario del primer modelo de cinta compacta editado por Philips.

Así, inspirados por el proyecto internacional «Discovered Covered – The Great Late Daniel Johnston» que contó con el apoyo de grupos como Eels o Teenage Fanclub, una importante representación de nuestra escena independiente, desde Odio París (que no se pierden una versión, y mejor que no lo hagan porque son fantásticas) a La Estrella de David, hacen lo propio configurando un artefacto con disparidad de aciertos pero sobresaliente en intenciones.

Alguno de estos grupos, caso de Los Punsetes o los argentinos Valentín y los Volcanes ya contaban con estas versiones de Daniel grabadas con anterioridad. Lamentablemente, los precursores de esta idea no pudieron hacerse con una muestra en condiciones del «Speeding motorcycle» que Penelope Trip representaba en la cinta de un concierto que su amigo Paco de Subterránea Comics – Discos conserva. Hubiera sido un puntazo.

Ya al mes siguiente, y con la rumorología hirviendo con la posibilidad de la visita de Daniel Johnston a la capital, pudimos ver -comprar, todavía no- una pequeña muestra de su obra pictórica en ARCO. Un aperitivo para lo que nos podremos encontrar desde el 20 de este mes en La Casa Encendida, dentro de la exposición «Visiones Simbólicas – Una Mirada al Universo de Daniel Johnston» capitaneada por Íñigo Munster y Estela Aparisi a partir de la colección privada del ex manager de Daniel Jeff Tartakov, quien parece conservar más obras de Daniel que el propio Daniel.

Pero antes de que ello suceda, en concreto hoy mismo, el gran día. El día en el que por fin Daniel Johnston dará un concierto en Madrid. A mí todo esto me recuerda a la escena que Jardiel Poncela evoca en la «La Tourneé de Dios» (1932) del pueblo de Madrid completamente extasiado ante la inminente visita divina, no tanto por el aforo del recinto sino por la premura con que se agotaron las entradas a la venta; algo así como media hora. Y yo, que sin ser ningún fanático tuve la fortuna de ver a Daniel en Londres en el 2009, me debato ante una duda existencial: ¿Debería ir poniendo en riesgo el espectáculo singular e hipnótico que de él conservo en mi retina? Esperemos que todo esto no termine como en la citada novela.