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RocanrolHoy traemos al blog la experiencia de Iván Muñiz, autor del documental «Rocanrol» (2013), o lo que es lo mismo, la historia vivida durante el festival del Valle de Tobalina, Burgos, un pequeño evento musical que reunió a bandas como J. Teixi Band, The Imperial Surfers, Los Chicos, Mutagénicos y Sex Museum. El festival, con un par de ediciones a sus espaldas, es el resultado del esfuerzo de unos aficionados a la música rock que consiguen agrupar de forma artesanal, implicando en ello a la mayoría de los vecinos de esta pequeña localidad, a un ramillete de bandas cada año para pasar un par de días en torno a la música en directo. Cámara en mano, Iván, junto a la ayuda de un amigo, registró el espíritu del festival, se coló con los músicos y preguntó, entre otras cosas, a todos los allí congregados ¿Qué es la música para ti?

El documental comparte con el propio evento el marcado carácter de bajo coste. En una estética cercana a la de experiencias televisivas de nuevo cuño que apuestan por realismo e inmediatez, recorre las dos noches de festival de manera entretenida y profundamente humana buscando la motivación de los amantes del rock en vivo y de quienes lo practican. Incluye imágenes de los conciertos de aquellos días y entrevistas con muchos de los artistas, periodistas locales que cubrían el evento, los organizadores y demás participantes. No hace Iván sino arrastrarnos en la euforia por la música en directo, por el trasnoche al que obliga el rock and roll, y por la pasión de quienes lo hacen posible, por muy precarios que puedan ser los medios a su alcance.

Iván es el autor de un largometraje «Carbón Elvis» (2007), un corto «Derechos de Autor Mortales» (2011) y videoclips para grupos, como The Government. «Rocanrol» es su última obra y para su presentación, además de la proyección en el Cine Victoria de Madrid el sábado 11 de mayo a las 11.30h de la mañana, ha organizado un concierto en la sala Fun House a las 20:30h de ese mismo día en el que tocaran los propios The Government, The Down Down Downs y The Reformers, un combo formado por miembros de Los Chicos y Soul Gestapo.

Cuéntanos a qué te dedicas profesionalmente.
Me dedico al rollo audiovisual, llevo más de quince años trabajando de mercenario. Los últimos cuatro años he estado trabajando mucho en la televisión, haciendo realities.

¿Qué tal resultó la experiencia de tu película «Carbón Elvis»? ¿Cómo se te ocurre elaborarla? ¿En qué te inspiraste?
«Carbón Elvis» fue una necesidad. La inevitable consecuencia de tener que hacer una película. Una experiencia bestial y única. Después de malgastar un año buscando financiación para hacer un largometraje de un guión que escribimos un amigo y yo que se llamaba «Declaraciones polémicas de un director de cine porno» decidimos dejar de intentar hacer una peli y hacerla sí o sí, fuesen cuales fuesen los medios que tuviésemos. Como dijo John Casavettes: «¿Quieres hacer una película? Hazla. Nada te lo impide«. Con la perspectiva que otorgan los cinco años que han pasado desde que se hizo, te puedo decir que es mala. Pero infinitamente más interesante que la mayoría de las cagadas que se estrenan. Y tiene una banda sonora buenísima.

¿Y con «Derechos de Autor Mortales»?
Pues un poco lo mismo que «Carbón Elvis», una necesidad de hacer películas, en este caso un cortometraje. Hoy por hoy esta es la obra que mejores resultados ha tenido; la seleccionaron en varios festivales (cosa que jamás me había pasado) incluido uno de los gordos, el Festival de Cine Fantástico de Roma. Un día mientras estaba viendo la obra maestra de Jacques Tourneur «La Noche del Demonio» (1957) se me ocurrió la trama del corto, esa misma noche escribí el guión del tirón. El resto es sencillo: un ímpetu a prueba de tornados y poder rodearte del mejor equipo. Esto es clave, saber tener contigo a un grupo de personas que van a ser tu familia durante un mes. El trabajo en equipo es la clave.

¿Cómo surgió la posibilidad de hacer el videoclip para The Government? ¿Conocías al grupo de antes?
A los Government los conocí en un concierto en el que telonearon a Los Chicos en el Rock Palace. Les envié un mail al día siguiente, diciéndoles que les había visto, que me gustó mucho su música y que podíamos hacer un videoclip. Les pareció buena idea y hasta hoy. El videoclip quedó muy bien pero logré algo mejor, la amistad de tres músicos que cuando se juntan son excepcionales.

¿Fue tu primera experiencia directamente relacionada con la escena musical?
No. En 2004 tuve el privilegio de grabar, montar y realizar el último concierto que dió el grupo madrileño A Room With A View. Se editó «Último Concierto de A Room With A View», un DVD muy chulo con portada de mDonada y grafismo de Joaquín Jordan. Según hablé con Conrado (guitarrista de ARWAV) hace un par de meses, creo que se va a reeditar. Este trabajo marcó para siempre un elemento en común para todos mis trabajos en el mundillo de la música futuros: todos los he hecho por la cara, por amor a la música y puro placer ya que los grupos bastante tienen con poder pagar el local y las deudas contraídas para grabar sus discos. Todas las bandas con las que he trabajado se caracterizan por estar al margen de la industria o por lo menos por tener una actitud de querer jugar al margen de la industria generalista. La industria musical española me da bastante asco.

¿Qué tiene de diferente respecto a lo que ya habías hecho el grabar a un grupo?
La idea del videoclip «Friedmanized» es una idea que llevaba tiempo intentando plasmar. Una estética llena de Moiré, desenfocados, agresiva a la vista. Por lo que sea, aquí se ha conseguido plasmar mientras que los anteriores videoclips tienen una estética mas convencional.

¿De dónde viene tu afición por la música?
Mi madre. Desde pequeño la música forma parte de mi vida, del día a día. Eso y que con siete años me llevó a ver a los Stones. Uno de mis recuerdos más antiguos es estar hablando, hablando de lo que puede hablar un niño de 4-5 años, del solo de John Bonham en Moby Dick.

Preguntas en el documental a las personas que entrevistas por su primer concierto, ¿cuál fue el tuyo?
Los Ramones en Vistalegre en el 1980. Cinco añitos. Sólo recuerdo gente corriendo y alguien que decía «¡vámonos, vámonos!».

¿Y el que mejores recuerdos te trae?
Rolling Stones en Praga en el 97; Azkena del 2007 con Radio Birdman y Mc5; Chuck Berry en Aqualung, 92; Los Enemigos, Plaza del 2 de mayo del 95; Hellacopters en Nueva York en 2002; la primera vez que vi a los Stooges, en Talavera de la Reina; Bad Religion en el Espárrago del 98; Metallica en la gira del album negro en el estadio del Rayo Vallecano; Neil Young con Booker T & The Mgs en Coruña. Ya paro..

¿Cuándo y por qué decides grabar «Rocanrol»? ¿Por qué en un festival pequeño?
El documental «Rocanrol» no es del todo intencionado. Mi amigo Pachi es uno de los organizadores y desde que se celebra, siete años ya, me lleva invitando a ir. Por fin el septiembre pasado pude asistir, en principio me llevaba solo una cámara para hacer fotos pero una vez más ese Alien interno me decía que tenía que grabar más, registrar el evento y contar su historia. No podía evitarlo y tuve que llevarme otra cámara y pedir prestado más material para poder rodarlo todo y complementarlo con entrevistas. Me faltaba un cámara y lié a mi amigo Pedro Toledano, que simplemente venía a ver el Festival, para que hiciese de segundo cámara. Pedro es ingeniero y jamás había cogido una cámara. En el viaje de ida le hice el cursillo express de conceptos básicos de fotografía.

Está claro que a Sex Museum no, pero ¿descubriste a alguna de las bandas que tocaron en la edición a la que fuiste ?
Descubrí a Los Chicos, el mejor directo que hay en España y desde luego uno de los grupos más importantes que han aparecido en los últimos diez años. Hay otros muy buenos pero que lleguen tan, tan al limite como ellos, ninguno.

¿Con qué medios dispusiste para la elaboración del documental?
Dos cámaras, una 60d mía y una 550 prestada. Me dejaron un trípode, un monopié, el 70-200 f4, un grabador digital de audio y un micro de corbata. Como ves, ir de prestado es bastante habitual en estos proyectos. Si no fuese por la ayuda de mucha gente este tipo de proyectos no se podrían hacer. Detrás siempre hay mucho trabajo, esfuerzo y colaboración desinteresada.

¿Tienes planeado presentar el documental en más sitios además del próximo día?
Me gustaría que así fuese. Queremos hacer algo en Burgos. He hablado con Rafa, el cantante de Los Chicos, para ver como podríamos hacer una proyección en Coruña.

¿Vas a rodar más cosas de este estilo?
Ahora mismo estoy liado con un nuevo docu. Se llama «The King Of Rock And Roll» y trata sobre el proceso de grabación de un disco. Estoy grabando todo el proceso de grabación del nuevo disco de Paul Zinnard y estoy entrevistando a gente del mundillo para que nos cuenten sus experiencias al respecto. Hay personas que están colaborando y ayudandome muchísimo, como la gente de Estudio Uno o Folc Records. Otros me han hecho perder mucho tiempo y algo de dinero con falsas promesas.

¿Qué documental de música te hubiera gustado haber hecho?
Sin ninguna duda «El Último Vals» (1978), la película de Scorsese sobre The Band.

¿Puede uno ganarse la vida hoy en día cámara en mano?
Un gran cineasta, genial creador de historias, imprescindible cronista de los males de España de los últimos 20 años, Enrique Urbizu, aseguraba en una entrevista antes del reconocimiento que tuvo en los Goya de hace dos años que para ser director de cine tienes que vivir prácticamente en la mendicidad.