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Desde hace mucho tiempo Madrid dejó de ser el foco exclusivo de la música independiente como sí lo fuera de manera innegable a comienzos de los 80, por diversos factores cuya disección no es objeto de estas líneas. A la tradicional Barcelona se han sumado recientemente dos escenas que, en realidad, siempre han estado muy vivas, la valenciana y la gallega, pero que quizá sea en el contexto socioeconómico actual y en el tejido independiente construido a partir de él, que nos sorprendan especialmente por su calidad y lo prolífico. Pasado el aluvión al abrigo de la etiqueta Galician Bizarre, a un ritmo más pausado pero incesante, desde Galicia siguen apareciendo jóvenes e interesantes propuestas. En Valencia la ola de oscuridad y tinieblas no ha parado de alumbrar bandas con la premisa del «háztelo tú mismo» por bandera, con incluso cierta repercusión internacional. Y en Barcelona la escena sigue en ebullición, como a casi toda ciudad grande le debería corresponder.

Es curioso que en las tres ciudades haya surgido la necesidad de canalizar estas energías al margen del circuito establecido. Galicia (aunque ni en Santiago ni en Vigo, sino en Pontevedra), Valencia y Barcelona cuentan desde hace algún tiempo con tres locales alternativos que en poco tiempo se han convertido en espacios de referencia, al menos para los grupos de fuera que deseen tocar en dichas ciudades. Grupos pequeños, no exentos de talento, que se abren paso sin ambages y en la mayoría de casos sin más pretensiones que el reconocimiento dentro de esta independencia que, por otro lado, goza de muy buena salud, creemos que entre otros factores debido a esta permeabilidad entre grupos de diferentes regiones. Desde nuestra perspectiva, para muchos de los grupos más punteros de la cantera madrileña tocar fuera es sinónimo de hacerlo contactando previamente a algunos de estos centros, donde las condiciones, el trato y el compadreo están alejados del circuito profesional: Liceo Mutante, La Residencia y los más recientes pero no menos activos HI-Jauh-USB? son, sin duda, ejemplos de asociacionismo y colaboracionismo, palabras que adquieren mayor peso y valor en el ya citado contexto sociocultural que estamos viviendo.

Cabe mencionar que en Madrid también hay un espacio que, aunque lejos de ser referente, sí que funciona bajo estas mismas premisas y con una actividad encomiable: La Faena II. Hubiera sido interesante contar también con sus impresiones, pues Madrid sigue teniendo un peso notable en cuanto a las nuevas propuestas musicales se refiere, y más aún teniendo en cuenta que gran parte de nuestra actividad se desarrolla en esta ciudad, pero desde su organización prefirieron optar por un discreto silencio y no aparecer bajo los focos, suponemos que la ley del terror que impera en Madrid llega hasta Suanzes.

En todo caso, tras tortuosas y encarnizadas asambleas, desde el Liceo Mutante y La Residencia se explayan bien a gusto sobre sus motivaciones, su funcionamiento interno, sus experiencias… Mientras que en Hi Jauh USB? es Albert Gúdar quien se lía la manta a la cabeza para poner orden a este cuestionario y mostrar su peculiar funcionamiento como colectivo musical.

 

liceo mutante

 

¿Cómo os definís? ¿Quiénes conformáis el proyecto?
Liceo Mutante: Somos una Asociación Cultural con el objetivo de establecer en Pontevedra un espacio que de cabida a propuestas culturales que, por su naturaleza, no tendrían sitio dentro de los canales institucionales y/o consolidados.

La Residencia: Nos definimos como un Centro Social, que en nuestra opinión es un sitio donde se realizan diferentes actividades pero siempre con una organización horizontal y sin ánimo de lucro.

Hi Jauh USB?: Somos un colectivo musical que aglutina ya a varios grupos: Ran Ran Ran, Gúdar, Tirana, Hibernales, Neleonard y Die Katapult. Tenemos un local donde ensayamos y grabamos y es allí donde organizamos conciertos un par de sábados al mes. Para poder hacerlo, nos hemos constituido como Asociación Cultural. Personalmente, me gustaría que se nos viese como un colectivo a lo Elephant Six.

¿Cómo os organizáis? ¿Cómo es la toma de decisiones?
LM: El principal activo del Liceo es su masa social, que ha conseguido que a día de hoy seamos un espacio de referencia gracias a la ilusión, el trabajo desinteresado y el apoyo económico mensual de sus en torno a ochenta socios. Alrededor de un 30% de ellos realizan una colaboración más estrecha respecto a las tareas habituales, que no son pocas: adecentamiento y mantenimiento del centro, jardín y huerta, programación, barra, cocina, sonido, limpieza… Internamente, nos organizamos de forma asamblearia para tomar las principales decisiones relativas a la asociación, la cual está dividida en comisiones (conciertos, artes escénicas, audiovisuales, artes plásticas, jardinería y huerta…) encargadas de gestionar la actividad y programación de sus respectivas áreas. La mayoría de decisiones se toman en la asamblea de socios, las decisiones correspondientes a aspectos concretos de la programación son tomadas por las respectivas comisiones. A mayores, contamos también con una “Junta Directiva” encargada de tomar las decisiones cuando no es posible por motivos de urgencia que sean trasladadas a la asamblea.

LR: Funcionamos de manera asamblearia, reunimos semanalmente las propuestas y organizamos el calendario, hay dos opciones: Nosotros montamos un concierto, hay algún grupo que queremos traer y les preguntamos, organizamos fecha y nos hacemos responsables de todo (suelen ser grupos de fuera de Valencia); o bien alguien externo al colectivo pide una fecha y se encarga de organizar concierto, cena, equipo, sitio para dormir los grupos, limpieza… Entonces lo hablamos en la asamblea y, si hay fechas libres y podemos estar tres personas mínimo para ayudar, se monta, si no, no. Las cosas se deciden por consenso, si en algo no estamos de acuerdo todos no se hace. Hay veces que resulta mas fácil y otras que tenemos que darle muchas vueltas a algún tema hasta que encontramos un punto de convergencia. No hay votaciones ni nada por el estilo. Todos somos amigos, y eso siempre ayuda.

HJU: El colectivo lo formamos siete personas, y somos las mismas que llevamos dando tumbos por la música y locales de ensayo desde hace unos cuantos años. Nos conocemos bien y miramos de hacer lo que queremos y nos apetece, ya que ninguno vivimos de la música. La verdad que nos organizamos fatal: cada cual a la suya y después todos a correr el último día. Y no me refiero sólo a la organización de conciertos. Rara vez llegamos a votar nada, pensándolo mejor creo que aún no hemos votado nada. Hace casi tres meses que no nos reunimos, nos dejamos llevar.

Un día de sol en el Liceo Mutante
Un día de sol en el Liceo Mutante

¿Cuáles son vuestras motivaciones?
LM: Tantas como personas conforman El Liceo. Si intentamos trazar unas líneas maestras, vemos claro que hay una voluntad de dejar de ser actores culturales pasivos para poner en práctica aquello en lo que creemos: Demostrar que la autogestión no sólo es posible sino deseable, estableciendo nuevos procesos culturales no regidos por los marcos tradicionales vinculados a las iniciativas institucionales o privadas. Buscamos también ser el canal de transmisión que pone en contacto a público y artista. Creamos un espacio común entre creadores y consumidores de cultura eliminando las retahílas de intermediarios que encarecen los eventos y limitan el aspecto creativo de los propios artistas. Esta idea de cultura libre, donde el trabajo de un creador es puesto en valor directamente por su audiencia, facilita el acceso a la cultura para todo aquel que desee disfrutarla con total libertad y sin filtros.

LR: Somos gente a la que nos apasiona la música, casi todos los miembros del colectivo tocamos en grupos. Y al mismo tiempo detestamos la situación del «mundillo musical actual», donde sólo se mira por la rentabilidad económica y las modas. Intentamos apoyar propuestas musicales al margen de ese circuito comercial, bandas que de verdad creen en lo que hacen y que igual que nosotros creen en el hazlo tú mismo, eliminando los elementos circundantes ajenos a la propia música en sí (promotores, alquiler de salas) y actitudes caducas asociadas a la música como negocio. Creemos en la autogestión y en una mirada crítica hacia la cultura, la música, el ocio y el tiempo libre. Creemos que hay que fomentar la iniciativa y la implicación en lo colectivo para luchar contra la alienación y el individualismo.

HJU: Tratamos de unificar todos los grupos de los que formamos parte bajo un mismo nombre para dar más fuerza a todos los discos que vamos sacando. No sé si funcionará, pero esa era la idea inicial. Lo único que nos interesa es seguir haciendo canciones.

¿Os compensa? ¿No es demasiado sacrificado?
LM: Es muy sacrificado. A nivel personal no suele compensar, aunque cada miembro vive el Liceo de distinta manera. No podemos saber si a cada uno le compensa hacer lo que hace, lo que creemos es que al Liceo Mutante, a los artistas y a la ciudad de Pontevedra les compensa y eso al final es lo que piensas cuando un domingo de noviembre tienes que ir a limpiar el baño porque es el día que te toca.

LR: Moralmente nos compesa, si no no realizaríamos este proyecto, si bien es verdad que hay mucha gente que empezó en el colectivo y que lo ha ido dejando, pero también ha entrado gente nueva. Es muy sacrificado, si que es así, porque realmente estás ofreciendo tu tiempo libre sin ningún beneficio económico, sólo moral y de concienciación social. Lo hacemos para que esta ciudad tenga otro tipo de propuestas culturales/musicales que si no estuviéramos no tendrían cabida en ella.

HJU: De momento es muy grato, sobre todo por la gente. Aunque apenas hace un año que empezamos a montar fiestas y todo se andará. De momento nos lo pasamos bien haciéndolo y estamos los siete juntos. Luego fregar es un rollazo pero igual que en cualquier sitio.

¿Ganáis algo de dinero con ello? ¿Cómo os subvencionáis?
LM: Por desgracia nadie del Liceo Mutante gana dinero con las actividades y eventos que allí se realizan. El motor económico del Liceo es el propio trabajo de los socios y simpatizantes. Además de su trabajo, los socios mutantes aportan una cuota mensual de 10€. La entrada íntegra de los eventos es para los propios artistas, con lo cual el Liceo Mutante se mantiene con las aportaciones mensuales de los socios mutantes y las aportaciones en forma de donativo que realizan los demás socios. Disponemos de un local bastante espacioso, un piso donde realizamos talleres y alojamos a los artistas que no son de Pontevedra; y todo ello con sus respectivos recibos de luz, agua, reparaciones, proveedores, etc. No hemos solicitado ni recibido nunca ningún tipo de subvención y el Concello de Pontevedra no sólo no ha querido ayudarnos, sino que ha llegado a multarnos con 1.000€ por hacer conciertos en un local que no tiene la licencia pertinente para ello.

LR: Al ser Asociación sin ánimo de lucro no ganamos nada, si existen beneficios van destinados al alquiler y mantenimiento del espacio. Lo que se saca en taquilla va destinado íntegramente a los grupos que han participado en el concierto.

HJU: Pues la verdad es que no. Como músicos lo que gana cada banda es para ella, y de momento va llegando para cubrir los gastos de máster y copias de cada disco. Por lo menos a los que están con Elefant (Neleonard y Die Katapult) les va mejor en ese aspecto. Como “promotores” lo que ganamos en las fiestas no cubre nuestros gastos del local: Desde septiembre decidimos cobrar entrada para poder pagar a los grupos que vienen y lo poco que sacamos de la barra apenas da para cubrir parte de los gastos mensuales, además últimamente lo solemos invertir en reparaciones. Nos subvencionamos con nuestras cuotas, las de los siete miembros. Por suerte ahora en Hi Jauh hay otro grupo ensayando, son de fuera de nuestro colectivo pero amigos, Los Ganglios, buenísimos y nos ha ayudado a bajar nuestras cuotas un poquito.

La Residencia
La Residencia

¿Habéis tenido algún tipo de problemas con los vecinos, con otras salas de conciertos o con la policía?
LM: Hemos tenido problemas con todos ellos y de todos ellos hemos aprendido. Hemos intentado adaptarnos al vecindario, molestar lo menos posible, volar por debajo del radar de las fuerzas del orden y evitar confrontaciones con otras salas, que nos consideran competencia cuando no lo somos en absoluto. El 95% de los grupos que tocan en nuestra casa no tendrían (no tenían) cabida en ninguna otra sala de Pontevedra. Y los horarios tampoco se solapan ya… Actualmente la relación con la mayoría de los vecinos es muy buena, llegando incluso a tomar parte de nuestras actividades muchos de ellos. Hay que tener en cuenta que el Liceo está situado en el barrio de Mollabao, un barrio bastante deprimido y olvidado de Pontevedra, y nuestra aparición supuso una inyección de vida para los vecinos que veían cómo su barrio agonizaba.

LR: En el pasado sí tuvimos algún problema con unos vecinos, pero ya no viven ahí, así que desde entonces nuestra relación con el resto es inmejorable, de hecho participaron en el último aniversario con un grupo de flamenco que tienen, fue el debut de estos gitanillos y les bautizamos como Los Vecinos. Al año de abrir tuvimos un pequeño problema con la policía, pero desde entonces nunca han vuelto a venir al local. Sí que es verdad que se han acercado alguna vez al parking y han interrogado un poco a la gente pero esto sólo se ha dado en contadas ocasiones.

HJU: De momento no, con ninguno de los tres. No somos ni un bar ni una sala de conciertos, no tenemos un día a día de abrir. Supongo que eso hace que no molestemos tanto. Las fiestas, además, son siempre el sábado de 18h a 21:30h, lo que también nos ayuda a no molestar a vecinos ni a otras salas que programan a partir de la 22h. Sí que nos han comentado otros promotores que les gustaría poder saber cuándo vamos a hacer fiesta y lo estamos intentando coordinar, pero es difícil porque nosotros somos más de hacerlo todo en el último momento.

Un momento para la historia. ¿Cuál podría ser el evento organizado al que más cariño guardáis?
LM: Probablemente los certámenes de autoedición, Grapa Grapa en adelante, donde confluyen todas las inquietudes de la gente de por aquí, muchas propuestas increíbles de fanzineo e ilustración, delicias gastronómicas y grandes conciertos como, por ejemplo, el que dieron los Fantasmage hace año y medio. También cabría destacar los aniversarios, que siempre son apoteósicos o el evento internacional de tener con nosotros a Mike Watt, leyenda viva, fetén fulano, o las visitas de directores de cine que nos visitaron con gran generosidad para compartir y comentar sus pelis…

LR: El primer concierto que montamos, Derrota y Muerte a la MuerteAñade este contenido, aún con la mitad de La Residencia sin habilitar. Pero nos habíamos quedado sin dinero para seguir arreglándola y tuvimos que hacerlo para poder seguir. Pensábamos que no iba a venir casi nadie y se petó, aún recordamos la gente sentada encima de los sacos de cemento y arena… Los aniversarios son siempre especiales, sobre todo el primero y este último, donde aprendida la lección supimos manejar el aluvión de gente.

HJU: El concierto de Beef. Por todo lo que supone para nosotros, para los siete. Porque son del Baix y nosotros no sentimos el Baix sin ellos.

¿Habéis tenido alguna experiencia agridulce con algún grupo que os haya hecho replantearos vuestra actividad?
LM: De entre las más de doscientas bandas que han pasado por el Liceo Mutante, sí ha habido algún desencuentro con alguna, algo residual o anecdótico, pues en general se valora muy positivamente nuestro buen trato, que es cercano y humilde pero no por ello menos profesional. Nos molesta mucho la gente que trata al Liceo Mutante como una sala de conciertos o que tratan a los socios mutantes como «sirvientes». En ese sentido aún falta mucha educación de asociacionismo y autogestión en Pontevedra.

LR: Experiencias agridulces ha habido muchas, hay gente que es muy educada y agradecida y otra que como no tiene ni idea de cuál es nuestro funcionamiento te habla con poco respeto o no te hace caso a la hora de sonorizar; e incluso nos ha pasado que nos roben parte del equipo (jirafas para micro y cables, por ejemplo). Por lo general toda la gente que pasa por La Residencia suele ser muy agradecida y enseguida entienden el funcionamiento del sitio, pero mentiríamos si dijéramos que todo ha sido perfecto. Afortunadamente, con el tiempo se ha conseguido transmitir la idea de que la Resi es la casa de todos, y cada vez es más raro ver comportamientos irresponsables o irrespetuosos por parte de grupos o asistentes. Sin duda lo dulce se impone a lo amargo.

HJU: Pues mala tampoco, pero lamentable un poco. Vino un grupo a tocar, venía el cuñao con ellos, de padrino dándoles consejos, no puedo ser más explícito. La cuestión es que acabaron adueñándose del local, los del grupo en la barra poniendo música y el cuñao tocando versiones con la acústica… Hasta que alguno de nosotros se dio cuenta del panorama y nos centró al resto.

Hi Jauh USB?
Hi Jauh USB?

¿Programaríais algo que no os gustase por criterios puramente estilísticos? ¿Qué no tiene cabida?
LM: Programamos muchas cosas que no nos gustan. Hacemos de todo: conciertos, obras de teatro, proyecciones, recitales de poesía, un cineclub, ciclos de cortos, talleres de distinta índole y muchas cosas más. Sería imposible que a todos nos gustase lo mismo, creemos que la variedad y el hecho de que confluyan allí tantos artistas de distinto ámbito es lo que aporta al Liceo Mutante su riqueza cultural.

LR: Normalmente pedimos escuchar al grupo, no nos interesan demasiado las etiquetas, sólo para ponerlas en el cartel. No hay nada que no tenga cabida en La Residencia, se ha programado desde flamenco, pop, rock, hardcore, punk, metal, electrónica… Si es una propuesta interesante y tenemos hueco se suele programar. Hay que tener en cuenta que somos un colectivo formado por gente muy dispar, así que cada uno tiene sus gustos e intentamos que todos tengan cabida.

HJU: No hemos programado nada que no nos guste por lo menos a un mínimo de tres o cuatro de nosotros.

¿Os consideráis necesarios? ¿Hasta cuándo seguiréis?
LM: Nos consideramos necesarios para nosotros mismos, empezando por ahí; luego compartir eso sí que es una necesidad básica para todos. Seguiremos hasta que el cuerpo y la ilusión aguanten, somos conscientes de que para que esto funcione y perviva en el tiempo es fundamental la ayuda y participación de la gente, y que nuestros hermanos pequeños quieran venir y formar parte de ello. Desde aquí os animamos a que vengáis al Liceo Mutante y nos echéis una mano. Bueno, y todo esto supeditado a que los todopoderosos señores del poder, del orden y la ley nos dejen hacer, por supuesto.

LR: No sabemos si somos necesarios, hubo vida antes de La Residencia y la seguirá habiendo después, pero sí que es verdad que ahora resulta mas fácil que ciertas bandas vengan a tocar a la ciudad. Por no hablar del ejército de bandas surgidas gracias a este punto de encuentro… En este espacio seguiremos hasta que nos echen, pero después buscaremos otro, la ubicación en sí no es importante, lo importante son las ganas de seguir.

HJU: Nos sentimos afortunados de ver que viene tanta gente a ver a grupos pequeños un sábado por la tarde y que gustan tanto. O que grupos enormes para nosotros quieran tocar en Hi Jauh. No sé lo que duraremos montando fiestas, pero haciendo canciones espero que mucho.