Etiqueta: fabuloso combo espectro

El fanzine 1 Minuto de Gloria, un espacio definido como «satírico ortodoxo» del que se encargan personajes y protagonistas de la escena punk de Madrid como Demi (La Stasi, La Familia Heenan, Rumanía), Jaime (Ejército de Desertores, Rumanía, A.V.T.), Vera (junto a Demi responsable antes de su destierro por tierras griegas del programa de Radio ELA «Mundo Subnormal») y Alex Encabo (encargado de Ruta 130, programa de la Emisora Radio Utopía) nos dieron hace un tiempo la oportunidad de participar con un artículo de opinión. Encantados de colaborar en un webzine que ha empezado a funcionar hace relativamente poco pero que apunta a convertirse en uno de los referentes más importantes del género, nuestra contribución empezó centrándose en cuestiones como las etiquetas de nuevo pogo utilizadas para describir la actividad en la capital de grupos de pop alternativo, para abordar un posible debate sobre la visibilidad del punk en los medios de prensa convencionales. El texto en su totalidad en la versión original lo podeis leer en el propio fanzine, pero aquí os lo dejamos también como una muestra más de las colaboraciones que hacemos desde LaFonoteca.

Cuando hace ahora casi un año David Saavedra escribía en Metropolis, el suplemento del periódico El Mundo, acerca de las maneras rabiosas desplegadas en la escena de Madrid hubo cierto revuelo ante lo que algunos consideraron como cierto apropiamiento indebido de términos a la hora de identificar géneros o estilos. En su repaso en busca de “focos de resistencia en las alcantarillas del pop independiente” el autor desliza conscientemente o no términos como “neo punk” o descripciones de la irrupción de “imperdibles y crestas” en el Reino Unido del 77. De hecho, temeroso del enfado que pudiera suscitar entre los más puristas recurría al término “nuevo pogo” en su intento por describir el movimiento alrededor de una nutrida lista de grupos provenientes en gran medida de la escena pop-rock independiente.

Si bien es cierto que grupos como Sudor, Accidente o Nueva Autoridad Democrática, que aparecían en dicha relación, probablemente no se sientan nada a gusto identificados bajo dicha denominación, lo cierto es que el artículo acertaba a mi juicio en otros muchos aspectos. Para empezar, colocaba ante los ojos de audiencias más amplias de lo habitual las actividades de sellos (como Discos Walden) y colectivos (como Madrid Radical o la misma LaFonoteca) que, efectivamente, se encargaban de dinamizar una escena musical. Al describir los mecanismos de supervivencia utilizados en períodos de crisis económica y cultural por parte de bandas y pequeñas discográficas se ponía de manifiesto por otro lado la similitud con las maneras y procedimientos desarrollados en el momento de la gestación del punk, al final de la década de los 70.

Sin profundizar más en la conveniencia de términos como punk a la propuesta de bandas como Juventud Juché o Fabuloso Combo Espectro, lo cierto es que la intensidad vivida en las presentaciones en Madrid de sus dos discos más recientes, «Quemadero» (Sonido Muchacho, 2014) o “La Herencia de los Caracteres Adquiridos” (Discos Humeantes, 2014), respectivamente, distaba mucho de la habitual en el estricto circuito de pop alternativo. Tampoco conviene olvidar a la hora de emparentar o no el punk con aquella vertiente, más propia de escuelas o institutos de arte, de composiciones con más vericuetos que el simple exabrupto, y que vino a etiquetarse como post punk, el origen común de todo ello. Que los LP de debut, tanto de Sex Pistols como de The Clash, se editaran el mismo año que el estreno de Wire, probablemente uno de los iconos de este último género, o que tocaran casi simultáneamente en aquellos saraos en el Roxy de Londres, no hace sino poner de manifiesto las cercanías a las que me refiero.

Volviéndonos a restringir a la escena de la capital, ¿por qué no reconocer abiertamente en la militancia extrema a la hora de denunciar y criticar de El Pardo, por ejemplo, signos que trascienden claramente el entorno del indie pop? En las letras de su “El Pardo 2013” (La Resistencia / Nueva Monarquía / Producciones y Punto, 2013) hay argumentos más que suficientes para que cuando se hable de la indignación y protestas que convulsionaron ese año las calles de este país, se piense en la música del grupo como banda sonora perfectamente válida. Aunque es cierto que no hace falta ser punk para tener conciencia social y política en tus canciones (véase el caso de Billy Bragg, por poner un ejemplo), estas maneras de voz de conciencia crítica (recalcitrante incluso) tienen algo del espíritu de denuncia de los Clash o los Crass.

Otros grupos como Los Putos Frimans tienen también su origen primigenio en el ámbito del pop. Esquimales, el grupo previo en el que militaban dos de sus componentes, hacían lo que ellos mismos definían como hard pop. Transformados en el polo opuesto que son Los Putos Frimans, su propuesta ideológica y musical pasa ahora por una radicalidad autocrítica sin parangón. No han tenido reparo alguno además en dedicar uno de sus últimos singles a cantar precisamente al nuevo pogo, en el que no se les incluyó explícitamente, por cierto.

Con todo, a pesar de estirar similitudes y seguir extrapolando algunas de las premisas que emparentaba la escena madrileña independiente con el punk, es evidente que quien busque una fotografía más precisa del estado actual del género en Madrid deberá acudir más bien al recopilatorio “No Queremos Vuestras Playas» (2012). A pesar de las posibles ausencias, la confección misma in situ yendo a grabar en los locales de ensayo de las mismas bandas, la presentación con fanzine interior y demás información acerca de las bandas, hablaba más a las claras de un listado canónico de grupos punk en la capital.

Todas estas cuestiones abren otra reflexión en paralelo referente a la exposición del punk bajo los focos de medios generalistas. Conocido es el caso de quienes fieles a unas máximas de estricta militancia y, por qué no, de consecuencia con los principios mismos del género, rechazan cualquier aparición en los medios de prensa mayoritarios a los que por lo general no respetan o no reconocen más que como instrumento de un orden social y cultural que es contra el que precisamente se rebelan y combaten. No esperan de los mismos más que la atención que se concede al bicho raro, al que llegado el caso y dependiendo de su peligrosidad, convendrá recluir o apartar en sitio seguro. Es por ello por lo que o bien no se colabora o si se hace, no se disimulan lo más mínimo las convicciones personales por el hecho de aparecer ante una cámara.

Me viene a la memoria precisamente la escena de la que fui testigo a cuenta de la grabación de una entrevista a dos componentes de un grupo madrileño con larga experiencia a sus espaldas. La cadena de televisión en cuestión estaba recopilando información acerca de un posible resurgir del punk en esta época de crisis y recortes sociales, para elaborar un mini reportaje que aparecería en uno de sus telediarios. Todo transcurría con normalidad hasta que el periodista les pregunta por la conexión o relación de un grupo de punk como el suyo con la prensa. Los entrevistados entonces no hacen sino sincerarse con toda la calma del mundo, sin acritud alguna delante de la cámara, diciendo que ni les interesaba nada en absoluto la información que se proporcionaba en los medios periodísticos ni esperaban que estos tuvieran en cuenta para algo a un género como el punk; admitían sin grandes problemas la fractura entre ambos mundos, como si de universos paralelos con interacción nula entre ambos se tratara. Por supuesto el resto de la entrevista se desarrolló en un ambiente distendido, más aún tras las sonrisas que provocó la ocurrencia y franqueza en la respuesta, y que se trasladó de forma natural a las cervezas posteriores tras terminar la grabación en un bar cercano. Ahora bien, ni que decir tiene que del reportaje para el telediario nunca más se supo.

¿Conviene pues seguir en la cueva? ¿Debe seguir el punk en las catacumbas de las que ha surgido? ¿Tendría que salir de las cloacas? Hay quienes consideran que el punk merece el mismo tratamiento de rigurosidad que cualquier otra manifestación social y cultural que se quiera documentar, de la que se quiera informar. El carácter insurgente y necesario de rebeldía a lo comunmente aceptado no está reñido con el hecho de ser lo más preciso posible a la hora de contar, de escribir e informar acerca del género. Hace falta que no queden en saco rato las experiencias de quienes en el pasado vieron en el género algo más que un tipo de música. Bienvenidas sean todas las reediciones y recuperaciones de material perdido, bienvenidas sean todas las iniciativas para dar a conocer a las bandas actuales… ¿Punk en Madrid? “Lo Que Hicimos Fue Secreto”, el webdoc que busca financiación estos días parece apuntar precisamente en esta dirección.

Vera, inagotable activista y agitador cultural

Responsable de fanzines varios y, junto a Demi (La Stasi), del programa de radio Mundo Subnormal, Vera, inagotable activista y agitador cultural marcha por una temporada indefinida fuera de España. Muchos de sus compañeros y amigos organizaron el pasado viernes 11 de octubre a modo de despedida un concierto en la sala madrileña Rock Palace. El cartel lo abría William Folkners que ejecutaron una preciosista lista de temas de folk-rock, mandolina y banjo incluidos, aderezado con la música apasionada de voz entregada que también practica Guillermo, su cantante, con The Government, otro de sus proyectos.

Siguió La Stasi, que por supuesto habían estado anunciados de otra manera (Los Annales) y que a pesar de los continuos rumores que ellos mismos alimentan acerca de su disolución, siguen activos. Habían tocado una semana antes en Cataluña y hablan incluso de grabaciones en directo. Confirmaron su condición de plato fuerte de la jornada arrancando el júbilo de los allí congregados con repertorio en el que no faltaron algunos de su clásicos de siempre: «Con la Stasi no follamos», «Mi novio es un travelo de Montera», «Cine español» o «Soy apático» de «La Stasi» (Discos Regresivos, 2006); «Insulta y huye», «Movida Madrileña», «A la mierda contigo» de «Llamando al Manzanares» (Discos Regresivos, 2008) y contribuciones de su trabajo más reciente: «La Última Esperanza de la Locurita» (Discos Regresivos, 2012) como «Soy un hombre de sillón», «La casa de Kambo», «Arráncate los pelos» o «No es por ti». Su invitación continua a que se les acompañara en el escenario y sus reiterados insultos hacia Vera no hicieron sino exacerbar las ganas de juerga de gran parte del público.

Ejército de Desertores (con miembros de La Stasi, Rey Muerto y Rumanía) eran los encargados de cerrar el programa oficial. Anunciaban que iba a ser su último concierto, con lo que el del viernes resultó cita casi histórica. Como colofón, la noche terminó con un secreto a voces: la sorpresa de ver a Webelos  tocando casi una decena de temas en una reaparición especial para la ocasión. Digno final para una jornada inolvidable.

Además de la música en directo la reunión sirvió de plataforma de lanzamiento, quizá improvisada, de uno de los proyectos que le quedaban por terminar a Vera antes de irse. Horas antes del comienzo de la primera actuación Jaime (Ejército de Desertores) y él recibían en mano de Pablo López, responsable de Rumble Records, los CD que de forma desinteresada acababan de salir de su factoría con la recopilación que habían pergeñado para acompañar al fanzine «No Queremos Vuestras Playas. 19 Grupos de la Penúltima Ola Madrileña 2012». Tal y como nos cuenta el propio Jaime, tras grabar la maqueta de Ejército de Desertores con un pequeño equipo de grabación que permitía registrar todo en directo, Vera y él conciben la posibilidad de desplazarse a los locales de ensayo de aquellos grupos de Madrid que les gustan para ir recopilando un tema de cada uno de ellos. Así, asistidos en las cuestiones técnicas por Txus (Morroplastia) en un período de tiempo que comprende entre mayo y septiembre de 2012, visitaron el campamento base de Sudor, Ejército de Desertores, Suzio 13, Nueva Autoridad Democrática, X-Prays, Rey Muerto, Robo, Penetrazión Sorpressa, Morroplastia, Gruppo Paralelo, Puerto Banús, Halifax, Los Americanos, Donantes Sanguinarios, Espermatozombies, Vigilante Gitano, Grupo Sub-1, Bit Of y La Stasi.

No Queremos Vuestras Playas. 19 Grupos de la Penúltima Ola Madrileña 2012

El libreto o fanzine que lo acompaña tiene unas treinta y seis páginas con secciones dedicadas a cada uno de los grupos que participan. «Algunos textos son simplemente una biografía del grupo, otros un cómic o un collage, otros un texto que filosofan sobre algo (…) la idea era evitar que se hiciera monótono», nos responde el cantante de Ejército de Desertores. Asimismo los autores de cada apartado variaban, pudiendo ser obra de Vera, de alguien del grupo correspondiente o incluso de alguien externo al mismo pero conocedor de su trayectoria.

Como bien indica la introducción, no se buscaba la exclusividad por parte de los grupos, por lo que no se les pidió temas inéditos que no se pudieran encontrar en ningún otro sitio, aunque algunos sí que los aportaron. Sin embargo, el recopilatorio es único en el momento en el que se trata de tomas en directo del mismo local de ensayo grabadas precisamente para la ocasión. El resultado es simplemente espectacular. Con una calidad de sonido muy superior a la esperable en este tipo de proyectos, el CD permite dar un repaso, no a todos los grupos que hay en Madrid haciendo punk, pero sí a los que gustan a los dos responsables de su elaboración y con los que tienen una mayor relación. Se menciona además la ausencia de algunos combos que por una u otra razón quedaron finalmente fuera.

De hecho da pánico entrar en consideraciones de si el recopilatorio es o no muestra de una posible escena punk en Madrid. Pánico porque para empezar a hablar uno no tiene claro qué es una escena o qué es lo que la define. Sin embargo, y aunque en la foto no salen todos (ya sólo de entre los más próximos a los elegidos se echan en falta para tener una descripción completa a, por ejemplo, Capitán Entresijos, Obediencia, etc) sí que es cierto que la lista es buen reflejo de la dinámica musical en el género estos últimos años. Únase a ella a los sellos que de un modo u otro tienen relación con los grupos participantes, bien por ser el canal habitual en el que publican sus trabajos (Discos Regresivos, Sólo Para Punks, Ghost Highway, Bowery, Rumble, Beat Generation, Producciones Esporádicas, Blondes Must Die…) o porque alguno de los componentes de los grupos sea además responsable de dichos sellos (La Corporación, Hillside Strangler, Discos de Mierda, Big Black Hole, Rojo Sangre Records…); los blogs, webs, fanzines y radios que cubren el día a día del género, los escenarios habituales de los conciertos de estas bandas (el propio Rock Palace, Wurlitzer Ballroom, Jimmy Jazz…) y entonces el panorama descrito empieza a cobrar cuerpo.

Permitáseme además añadir nombres de grupos con acta de defunción en el pasado más o menos reciente, sin tener que retroceder al siglo pasado, por aquello de dotarla de unos previos inminentes como Coprolitos, Rumanía, Asiatics, Silla Eléctrica, La Familia Heenan, Concepcion Glory Boys, Mass Volumen, Isa y los Antihéroes, Von G.R.A.P.P.A., Thee Suckin’ Dicks… Si asimismo se admite la inclusión de bandas del underground más directamente relacionado como Sally Brown, Fabuloso Combo Espectro, Juanita y los Feos, Juventud Juché, The Government, Rivelles, Pussycat Kill, Pantones… las coordenadas de la actividad en Madrid se hacen cada vez más completas.

Sin entrar en mayores consideraciones, bienvenidos sean proyectos como este “No Queremos Vuestras Playas” aunque sólo sea para dejar constancia de las constantes vitales de la música en la capital.