foto del grupo El Ángel y los Volcánicos
No tiene fans

¡Grupo en proceso de creación!

El Ángel y los Volcánicos, es una banda formada por un veterano que, tras varios años de luchar al frente de una banda sin mucha suerte, Los Escaparates, lo intentaba de nuevo. Con él llegó en 1993 un disco doble de quince canciones, Polvo de ángel (Nuevos Medios), y un libro de poesía en los que rastrear, debidamente resumidas, casi todas las vivencias de treinta y dos años de vida en el filo y de devoción por el rock'n'roll. Tan honesto como directo, El Ángel parece el heredero patrio más directo del Lou Reed poeta urbano. Ahí están la versión del clásico "Sister Ray" y una banda -parte de Los Mercenarios con la colaboración de Ana Curra- que sabe sacar a sus guitarras el sonido más sucio de los barrios de la gran ciudad.

Con Polvo de Angel, álbum doble editado por Nuevos Medios, producido por Muerte y con el respaldo de La Tripulación, El Angel se reafirma a sí mismo.

Con él, risueña, Ana Curra, teclista por excelencia de la añorada movida madrileña, musa amable de multitud de artistas inquietos, presencia humilde pero mítica de tanta y tanta música. El Angel escribe poesía -Ana Curra aporta el prólogo- y la publica: Los planos de la demolición (El Canto de la Tripulación, colección El Cuervo).

Pero El Angel sigue componiendo después de este trabajo grabado y mezclado en Sevilla, y evalúa el pasado y el presente. Diríase que el futuro quiere escribirlo.

«Comencé con Los Escaparates hace muchos años, pero por las vueltas que da la vida nunca llegué a grabar nada. La idea ha sido hacer un doble que fuera resumen de mi carrera en el aspecto musical y que me liberase para seguir trabajando»- afirma. «En los últimos diez años me he dedicado a superar mis vivencias, como todo el tema de mi adicción a las drogas que, aunque no me ha limitado, me lo ha hecho todo mucho más difícil. Ahora vuelvo a estar bien y siento que vuelvo a empezar».

Tiende a remontar dificultades. Recomponer la banda es uno de sus objetivos inmediatos, ya que las diversas procedencias de sus integrantes dificultan el emprender con continuidad nuevos proyectos.

«Musicalmente, creo que es un disco muy clásico pero también muy espontáneo»- observa Ana Curra. Su colaboración en teclados, voces y arreglos es perceptible, pese a lo expuesto por cierto sector de la crítica. Los dos están satisfechos de los frutos de su colaboración. «Desde que nos conocimos en Sevilla, apreciamos nuestras conexiones musicales. Nos entendemos con una mirada»- indica Ana Curra. Ello contrasta con los ámbitos sombríos recreados en el álbum, duros temas urbanos, soledades y amores extremos, personajes malditos de cuero, noches rojas, adioses y puñales.

«Es que yo no creo que en el pop las cosas sean de colores. Digamos que todas mis raíces son un tanto sombrías. Es también lo que me ha fascinado en algunos artistas pop, como Lou Reed, imágenes y sentimientos personales y muy fuertes. Tal vez yo no descubra nada nuevo, pero es que tampoco creo que la música sea simplemente diversión. Lo que he intentado siempre es ser supersincero. Creo que hay que ser duro cuando hay que serlo. Y supertierno»- afirma El Angel. Su estado de ánimo le pide tranquilidad aunque su simbología remita a su mundo poético. El Angel, guitarra y líder de una banda pop, El Angel poeta. ¿Se producen tensiones entre ambos?

«Para nada. El poeta y el músico son muy amigos. La relación es muy coherente, escribo a mi bola, no tengo condicionantes. Lo que une ambas cosas es que escribo sobre experiencias muy vividas. Pero los tiempos de los agobios ya han pasado», cuenta El Angel.

Al profundizar sobre este trabajo conjunto, puntualiza: «Creo que pertenecemos a una generación que si se caracterizó por algo, fue por jugársela y ahora no encontramos mucha gente como nosotros. También hemos pagado un precio por ello. De quince años para acá, hay mucha gente que falta, y los que hemos quedado estamos... ¿cómo lo diría?».

«Tocaítos», replica Ana Curra, con otra sonrisa.

Apoyo: Renacimiento caliente

La mitología de la noche y de la ciudad, en sus facetas más oscuras, sin embargo, persisten en sus escritos. Temas como La ley de la calle o Sucia canción de amor le retratan con una precisión no libre de distintos ecos amargos.

«Hay que apechugar con el pasado que llevas. Creo que en Madrid se está produciendo una especie de resurgimiento. La calle se está calentando mucho, otra vez, después de dos años vacíos. Estas historias de la gente acaban reflejándose en la música. Yonquis, bandas de punkis, que hace mucho tiempo no se veían, gente más joven...».

 

Compartir

Discografía del grupo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias para facilitar tu navegación y una atención personalizada gracias a la información estadística que obtenemos tras analizar hábitos de navegación. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies