foto del grupo Chute de Esperma
Periodos activos
1985 - 1987
Procedencia
Santa Cruz de Tenerife
Estado
Inactivo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
15/05/2021
Estilos
No tiene fans

No había ningún grupo punk sólo de chicas, ni nunca lo hubo”, responden las componentes de Chute de Esperma cuando se les pregunta por precedentes en la escena punk canaria de bandas formadas enteramente por chicas. Aunque efectivamente hubo alguna componente femenina en Tiro en la Nuca, Vado Permanente o Acción directa, lo más parecido a Vulpess en el archipiélago canario fue el grupo formado por Nieves Sánchez como cantante y las hermanas Oramas, Luzan y Elena a la guitarra y el bajo, respectivamente. Amigas de siempre, “desde micos”, ya eran inseparables antes de que se pensara en nada parecido a formar una banda: “Nosotras tres nos conocíamos desde que éramos niñas, siempre estábamos cantando y tocando la guitarra, aunque no tuviéramos grupo”.

Pronto queda claro que lo que les gusta es el punk: los discos que escuchan son de G.B.H. Toy Dolls, UK Subs, recopilaciones de punk ibérico, Tijuana in Blue… No es de extrañar pues que en el instituto al que van, el Teowaldo Power, se junten con los hermanos Carlos y Pepe Pérez y Txetxo Baucells (posteriormente todos ellos componentes de Conemrad). Así contaba este último en el documental realizado por Paolo Cutre y Andrés Gutiérrez “Conemrad Revisited. Una Historia Underground” (2014) el tipo de asociación que hacían entre ellos: “Éramos los tres raros con nuestras pintas: Yo de punkarra, Carlos completamente de skin y Elena de after-punk”.

El empujón definitivo para lanzarse a coger los instrumentos lo da una llamada de Nieves a un programa de radio en otoño del año 1987. La gente llamaba para votar por sus grupos canarios favoritos y ella, en la conversación con el presentador, comenta que formaba parte de un grupo de chicas. “El grupo no era una realidad como tal por entonces. No teníamos instrumentos ni local”, admiten. Sin embargo, se ganan una invitación para ir a la emisora y una vez allí interpretan el “Party in Paris” de UK Subs casi a capela: “A coros y dando golpes en la mesa. Les gustó tanto que nos metieron en una sala y grabaron eso mismo”.

La aparición en las ondas de radio precipita todo y apenas una semana después debutaban en directo en un local que se llamaba Garaje Hermético en La Vuelta de los Pájaros de Santa Cruz de Tenerife. Como carecían de maqueta alguna, la promoción de su concierto sería la grabación rupestre que les habían hecho en la emisora.

Si de lo que se trataba era de irrumpir provocando, rompiendo moldes ante aquellos que se sorprendieran viendo a tres chavalas haciendo punk, lo mejor era empezar por un nombre que no dejara indiferente a nadie: “Chute de Esperma nos pareció el más adecuado”, nos comentan, indicando que otros que quedaron descartados en la lista que fue confeccionando Elena eran Sangre de Conejo o Polipoterra y las Caquécticas.

Para su debut en directo cuentan como batería con, el ya mencionado Carlos Pérez, componente de Conemrad, quienes además les dejarán todos los instrumentos para su bautismo de fuego. La semana previa al mismo la pasarían ensayando en el local de Tiro en la Nuca en La Laguna.

La acogida que recibieron en la primera ocasión que se subieron a un escenario fue buena. Aunque eso sí, tuvieron enfrente a un público que en gran parte reconocía abiertamente tras la actuación había acudido para reírse de ellas. Hubo quien las recibió a su salida con gritos de “¡Punkies de postal!”, ante lo que alguna respondió, continuando con la letra de la canción de La Polla Records, “No me montéis la batallita de ver quién es más punky”, que parece logró aplacar a los más osados.

Tras ese primer concierto incorporan a Luis de manera estable a las baquetas y se trasladan al local de ensayo de Ataúd Vacante en La Cuesta en San Cristobal de La Laguna. Precisamente con un miembro de dicho grupo (inicialmente como guitarrista, pero luego más tarde, como bajista), Manolo –el Máquina-, graban en invierno de 1987 una maqueta. La cinta contenía ocho temas, dos de los cuales correspondían a versiones, una de Vulpess («Yo los mando a la mierda») y otra la ya mencionada «Party in Paris» de UK Subs. Para despejar cualquier duda de sus intenciones y contundencia en su música, Chute de Esperma rompía cualquier estereotipo de género con «No queremos» (que algunos rebautizarían como «Este año no me baño») o los orgasmos fingidos de «Desvirgación». Nihilismo y protesta encontraban por su parte hueco en «Tengo ganas de vomitar», «Legalización» o «No más policía».

La composición de las canciones corría a cargo en la mayoría de los casos de Elena y Luzan, a excepción de contribución de Luis. Ellas eran las que traían la música y letra de los temas nuevos al local de ensayo y luego, entre todos, terminaban de darle forma. Para ello se inspiraban principalmente en las cosas que les molestaban en esos momentos: “La imposición de leyes, de normas, la crítica a la sociedad en general”. En paralelo a la actividad estrictamente musical, las tres chicas se encargaban además de un fanzine al que llamaban Páginas Anarkillas (reeditado mucho tiempo después por Uterzine)

A pesar de lo corto de su trayectoria, llegaron a alquilar un local propio en el mismo barrio de La Cuesta en el que las acogieron sus amigos de Ataúd Vacante, a los que acompañaron como teloneras en dos conciertos que dieron por el Barrio de La Salud en Santa Cruz de Tenerife. También tocarían poco después en San Matías.

Poco disfrutaron en su nuevo campamento base, ya que sufrieron en el mismo el robo de los instrumentos que habían logrado adquirir. Así que para preparar las actuaciones que tenían en su agenda, primero en el Parque Viera y Clavijo, y luego, en la sala Nacional IV de la capital tinerfeña, aceptaron la invitación que les hacen sus amigos de Conemrad quienes, no sólo las acogen, sino que les prestan sus instrumentos para que pudieran ensayar.

En esta nueva ubicación es donde vuelven a dejar grabada otra maqueta en verano de 1988 con los casi 20 temas que componían por entonces su repertorio. La cinta empezaba con un himno del grupo: “Somos un grupo de chicas que hemos venido a incordiar / A tocarles nuestros temas que son puta realidad”, cantaban en «Chute de esperma». Igualmente hacían suya la actitud proto-punk de Pipi Calzaslargas, personaje de una serie de televisión infantil de la época, cuando cantaba aquello de «Voy a gandulear» e incluían una buena tanda de temas compuestos en clave de ska: «Contaminación», «Askeada» o «Katxo kabrón». Asimismo, aumentaban la dosis de versiones de Vulpess, de las que ahora también tenían su personal lectura de «Inkisición» y «Me gusta ser una zorra», que el grupo vasco editase en forma de single en su momento. Las canarias admitían la impronta que tuvieron sobre Chute de Esperma: “Las Vulpess nos gustaban mucho. Eran nuestro referente nacional. Cuando vimos su actuación en la televisión por primera vez, nos sentimos absolutamente identificadas con ellas”.

Combativas en «De princio a fin» o en «Me voy a emborrachar», por ejemplo, se mostraban rabiosamente decididas a no dejarse pisar por convencionalismos sociales de ningún tipo en “No quiero más”, en donde sostienen: “Yo no soy estrecha porque yo no folle con cualquier imbécil que la quiera menear / Búscate una pija que más putas no las hay”.

Un par de meses después, en septiembre de 1988, se ven obligadas a disolver el grupo al tener que irse Luzan a Sevilla a estudiar. La guitarrista aún recuerda cómo tuvo que tocar en el que sería a la postre el último directo de Chute de Esperma con la Gibson Les Paul que le prestó Fafe de Ataúd Vacante.

De recorrido realmente corto por tanto, la de Chute de Esperma fue sin embargo, una existencia intensa que sí que dejó un buen sabor de boca en sus componentes: “Fue increíble. Época de mucha intensidad, creatividad, movimiento. Éramos muy inquietas, creativas y reivindicativas, inconformistas, en general, con todo lo que nos rodeaba. A pesar de que no existían los medios de comunicación de hoy en día, estábamos siempre conectadas con gente de fuera y nos intercambiábamos mucha información y música con otros grupos de la Península”. Preguntadas sobre los posibles problemas que les pudiera haber ocasionado su condición de pioneras, responden tajantes: “Al contrario, nos apoyaba mucho todo el mundo porque éramos mujeres y había pocos grupos de chicas. Nosotras éramos muy firmes y guerreras, nos apoyábamos mucho entre nosotras. Éramos valientes como mujeres, independientemente del grupo. De hecho, tenemos algunos temas muy reivindicativos de asuntos que hoy en día están en vigor, como la violencia de género, la contaminación del mar. Éramos, en definitiva, unas visionarias”.

De las tres, únicamente Nieves siguió involucrada en cuestiones musicales y, de hecho, formó parte de Speedmatiks, grupo que abandonaría en 2016. De Chute de Esperma sólo quedaron las dos maquetas, que circularían por la red, algunos temas incluidos en recopilatorios varios y versiones de su repertorio, como la que hicieron A.S.C.O de su «Legalización de la marihuana». Todo ello cambió con la edición de "Chute de Esperma" (Los 80 Pasan Factura, 2020), en la que se da salida a todo ese material en maquetas.

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