foto del grupo Área de Combate
Periodos activos
2000 - 2020
Estado
Inactivo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
07/12/2019
Estilos
No tiene fans

La violencia forma parte del mundo skinhead nos guste o no; a unos más, a otros menos, pero es lo que hay. Cuando éramos jóvenes era parte de la fiesta: beber, drogarte y acabar a ostias con alguien. Por suerte, luego maduras y la testosterona baja” confiesa Víctor –Pollo-, cantante de Área de Combate, cuando se le pregunta por la fama de banda violenta que acompañó a los catalanes durante los años que estuvieron funcionando. Aunque su trayectoria fue breve y apenas dio para un par de grabaciones, sí tuvieron tiempo para vivir con intensidad la convulsión de la escena Oi! sujeta siempre a la exaltación gratuita de la violencia y los posibles posicionamientos políticos (o no) de sus protagonistas. “La verdad es que sí éramos violentos” sostiene el cantante, que no se olvida igualmente de todos los seguidores que fielmente les acompañaban a todos los conciertos y que se mostraban siempre “gustosos de hacer nuevos amigos”. “Éramos jóvenes y nos flipaba La Naranja Mecánica, el Oi! es violencia y todo eso”, concluye.

Área de Combate nace en el año 2000 en la periferia de la Ciudad Condal: “Somos de pueblos del extrarradio, plagados de barrios dormitorio. Todos veníamos de barrios obreros castigados por las drogas y la delincuencia del Baix Llobregat, Corneya, Sant Boi y Vila de Cans”, nos sitúan. Y lo hace a la sombra de Cirroi!sis, donde tocaban tanto David como Pedro –Peter- y a los que Víctor conocía de ir a las casas okupas de Corneya. “Ellos eran algo más pequeños que yo y no se movían por Barna demasiado. Yo paraba con peña de Nou Barris, nos movíamos sobre todo por Marina y de allí como punto de reunión si nos enterábamos de algún bolo fuera donde fuera…”

En los descansos, Víctor, que no se perdía un ensayo de la banda, se ponía junto con Lucas, amigo suyo desde que llegara de Chile a los 14 años, y su hermano Anibal a hacer versiones o, sencillamente, inventarse temas. “Casi siempre tenían que arrancarnos los instrumentos de las manos” recuerda el primero. Así que, una vez disueltos CirrOi!sis, no resulta tan extraño que le proponga a Peter el montar otra banda: “Andábamos un día en mi casa, cómo no, borrachos y algo medicados y decidimos hacer un grupo”. El reparto de instrumentos consistió en asignar la batería a Lucas, a Peter la guitarra, David el bajo y Víctor se encargaría del micro. “En cuanto se lo propusimos dijeron que sí”, recuerda.

Tampoco les llevó mucho tiempo elegir el nombre más adecuado para el nuevo proyecto: “¡Imagínate, 20 años y más garrulos que una boina! Queríamos un nombre que sonara potente, a guerra, destrucción, y la calle estaba abocada por la puta sociedad a ser eso, un área de combate”.

En mente tenían claro además cómo quería sonar: “Queríamos hacer Oi! clásico ochentero, machacón y simple. A Pedro y a mi que éramos los que hacíamos las letras nos molaba el Oi! inglés, alemán y francés de aquella época. Por supuesto que el de aquí también, tanto punk como Oi! Mamábamos mucho punk español, mi hermano era punk cinco años mayor que yo y lo tuve, musicalmente hablando, más fácil. Luego que sonáramos así es otra cosa”, concede. La lista de bandas cuyo sonido atrae al grupo de amigos es amplia, con nombres tanto del panorama internacional como Cockney Rejects, Last Resort, Condemned 84, Blitz, Skinkorps, Snix, Bohse Onkelz; como del estatal: Decibelios, Zakarrak, Pisando Fuerte, Front Pilsen, Ruin Bois o Conemrad.

Inicialmente empiezan ensayando en un local situado en Sant Boi, hasta que les echaron. Luego tuvieron que utilizar varios alquilados por horas en la zona de Hospitalet y Corneyá, aunque terminaban echándoles de todos ellos.

El debut en directo llega con la actuación que dan junto a Kaos Urbano, Suspenders, Círculo AdictoMilicia Urbana en un evento organizado por R.A.S.H. (Red & Anarchist Skin Heads) Toledo en un polígono a las afueras de la ciudad. La experiencia les dejó muy buenos recuerdos: “¡Fue la ostia! La peña se lo pasó de puta madre. Incluso nos felicitaron mucho al bajar. Recuerdo hacer una versión de ‘La Bamba’ y un pogo de la ostia”. El grupo fue desde Barcelona en un autobús lleno de amigos. “Una fiesta brutal. Imagínate, el speed corría de la ostia desde la salida hasta la llegada. A la vuelta recuerdo un jambo que se sentó a mi lado por Guadalajara y le digo ‘Tú ¿de dónde coño eres que no me suenas?’ El notas era de Madrid y se pensaba que íbamos para allí, ja ja ja. Le dejamos en un área de servicio”.

Apenas un año y poco más de ensayos bastaron para darles la confianza suficiente como para meterse en un estudio a grabar. Lo hicieron animados por Ritxard y Didak, los responsables de los sellos Class Pride Records de Santander y Joker Records de Barcelona, respectivamente, que se ofrecieron a pagar los gastos de la sesión. Es así como preparan la maqueta “Sobran las Palabras” (Class Pride Records / Joker Records, 2002) en los estudios Libra.

Barricadas en las calles, el poder es del pueblo y el pueblo es el poder cantaban en “Acción obrera” alentando a la unidad popular radical en contra de la tiranía de una casta dirigente que nunca tuvo consideración alguna para con la clase proletaria. Una juventud obligada a comprobar que no hay solución a sus los problemas, a las mil patadas que ha dado la vida, salvo convertir la calle en un área de combate. Canciones sobre cerveza, hinchas del Barça se completaban con temas como “Degenerados” en contra de los violadores y versiones como la del “Razors in the night” de Blitz, para conformar un potente trabajo de debut.

Los temas los escribíamos Pedro y yo. Luego en el local les dábamos forma, unas veces desde cero y otras ya teníamos la melodía en la cabeza”, cuenta Víctor acerca de la manera en la que trabajaban la composición de las canciones.

Área de Combate tuvo ocasión de compartir escenario con bandas reconocidas del género como los neoyorquinos The Templars. Su participación en el concierto que dieron en Barcelona junto a dos bandas amigas, Último Asalto y Bulldozer, se gestó a partir de coincidir en las gradas del Nou Camp con los organizadores del concierto que eran miembros de Boixos Nois. Igualmente fue la conexión con Jorge, cantante de los valencianos Last Warning y Riot Squad, y los skins del grupo Força Levante, seguidores del equipo de futbol de la ciudad del Turia la que posibilitó que los barceloneses compartieran también cartel con los escoceses On File. Lo que, sin embargo, no resultó tan cordial fue la interacción con los miembros del grupo visitante, y más concretamente con su cantante, que generó una escena violenta con la pareja de Víctor por aquel entonces en el camerino: “Estaba tirándole los trastos a ella y yo intentaba explicarle que era mi novia, pero entre que no hablo inglés y que el 'notas' me estaba vacilando… La navaja automática en su cuello si lo entendió; se quedó blanco”.

Y es que efectivamente Área de Combate tuvo tras de sí una aureola de violencia que le acompañó en muchas de sus actuaciones: “Recuerdo un concierto en Sabadell en la Plaza de España en el que dije en un tema ‘¡Destroy!’ y los colegas se cargaron todo, pero todo todo. Acabó en batalla campal y con los Mossos encañonándonos”.

Puntualizan, eso sí, que no hubo fricciones con otros compañeros de escena: “Que yo recuerde nunca tuvimos ningún problema con bandas en el mismo bolo”. De lo que sin embargo no pudieron o supieron mantenerse al margen es de las cuestiones referentes a la política. “La verdad es que desde hace ya mucho el movimiento skinhead en España está dividido: apolíticos y políticos. Alguna excepción hay, pero es la triste realidad”. Área de Combate también fue objeto de polémica en este aparente callejón sin salida en el que está inmersa la escena del punk más extremo. “La música es música y punto. Cada uno que exprese lo que quiera en su grupo, faltaría más. Casi todo es política, un tema que habla de un barrio obrero jodido por el poder, un chaval que no tiene recursos y tiene que robar o lo paga peleándose con todo Dios, no sé. Todo es consecuencia de estar jodidos por el mandatario de turno, pero eso no quiere decir que tengas que ir con una A de anarquía o una hoz y un martillo por cojones en tus portadas, logos etc..“, manifiestan.

No todo el mundo entendió esta actitud de igual forma, ni seguro verían con buenos ojos la aproximación al entorno de la banda de personajes como el dueño de una tienda de ropa y música de extrema derecha de Molins de Rei a la que habían acudido Pedro y Víctor para distribuir sus discos. “Aquello no duró nada y nunca se nos ocurrió ir con su gente ni ostias parecida. Al contrario, él se venía con nosotros a Sant Boi, por lo que también tuvo problemas con sus colegas por ir con apolíticos de izquierdas. Nos invitó a un concierto de Odal aquí en Barna, invitación que rehusamos sin pensarlo. Luego me enteré de que era una trampa para reconciliarse con sus colegas. Ahí terminó toda nuestra relación ”. A toro pasado, son claros en su análisis de la situación: “No entiendo cómo coño fuimos tan idiotas, no eran de nuestro palo. Por suerte no duró mucho, pero las habladurías y los marujeos hicieron que la cosa pareciera más de lo que realmente fue. De todas maneras, ya nos decían fachas los colectivos más radicales a todos por no declararnos rojos o anarquistas. Nuestra actitud desafiante y destroy no les hacía gracia realmente. Es cómo empezó todo el rollo”. 

Tienen claro cuál es su posicionamiento al respecto: ”Éramos apolíticos porque no nos gustaban los partidos políticos ni las jerarquías ni ostias. Sólo queríamos, como dice el viejo eslogan, divertirnos y pribar. Eso como grupo, luego cada uno tenía sus rollos. Todos éramos y seguimos siendo de izquierdas”. A pesar de todo, la banda quedó señalada y vio cómo muchas de sus actuaciones se tenían que cancelar: “Nos suspendieron muuuuchos conciertos; uno en Italia, en el Vasco alguno también y, sobre todo, por Barna. R.A.S.H y colectivos de esos llamaban a las salas amenazándolas y a tomar por el culo”.

Interrogados acerca de si entonces el punk y el Oi! son o no buenas vías de denuncia y protesta política, responden: “Es una buena herramienta de denuncia en general. También un sitio donde expresar inquietudes o simplemente dar rienda suelta a tu imaginación inventando historias y paranoias. Nos molaba mucho el rollo cachondeo, Siniestro Total, Pabellón Psiquiátrico, Los Nikis, grupos sin política directa pero grandes grupos al fin y al cabo. Un grupo de punk mongolo es igual que uno de punk más serio”.

Con intención de reforzarse incorporan como segunda guitarra a Vaquero: “Era colega, tocaba de puta madre y queríamos un sonido más potente”. Aunque inicialmente vivía en Hospitalet, se mudó a Vila de Cans y conoció a Víctor en el centro social okupado Los Timbres.

La grabación de los que serían los temas para su segunda maqueta se realiza en el local de ensayo que tenían por entonces en Corneyá, situado cerca de la estación de bomberos. Un amigo de Vaquero que era técnico de sonido, Julito, tenía equipo y se encargó de todos los detalles, corriendo luego la producción a cargo del grupo.

Al poco de grabar el disco David deja la banda. De hecho, el bajo que suena en “Let’s start a war”, una de las canciones incluidas en el mismo, ya no es el suyo, sino que lo toca Santi que ocupará su puesto durante casi un año, el tiempo que dura Área de Combate antes de disolverse en 2005.

Santi y Víctor editan más tarde, en 2006, el CD “Carretera Hacia el Infierno” (Ke Te Follen Records, 2006) con un sello que ponen en marcha. David, que trabaja en estas cuestiones de diseño gráfico, se encarga de la maquetación.

El sonido del grupo se diferencia un tanto del trabajo anterior, incluyéndose temas en inglés, versiones de Conemrad y Close Shave y un ska. “Queríamos hacer algo rollo Pisando Fuerte o Skatalá en “Fent d’Aquí” (Sock It / Semaphore, 1987). Un ska calimochero para echar unos bailes haciendo el gamba”.

Víctor, Vaquero y Santi seguirían por su cuenta, una vez certificado el acta de defunción de Área de Combate, bajo el nombre de Acero Condal. El EP de 12” con el que debuta este nuevo proyecto,“El Camí de les Armes” (Ke Te Follen Records, 2007), sería la segunda y última referencia de Ke Te Follen Records.

David, que colabora con Mark, responsable de Runnin’ Riot, en tareas de diseños de la web del sello balear y de portadas de discos editados por el mismo, recibe la oferta de sacar un álbum de grandes éxitos de Área de Combate. Para la selección de los mismos, los componentes de la banda primaron aquellos a los que más cariño tenían. Con los temas elegidos sale a la calle "Volumen Final" (Evil Records, 2019) el disco definitivo para oficializar en un solo volumen la discografía de la banda.

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