Suco y Los Escorpiones

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Dos cucharaditas de pop rock

Primero fueron Los Escorpiones, uno de los muchos conjuntos valencianos creados a mediados de los 60, con Andrés Belmonte como guitarra solista, al que se unieron Paco, José y Pepe, nombres a los que no hemos conseguido de momento poner apellido o quehacer musical concreto. Luego llegó Vicente Moya para poner voz e imagen.

Vicente estudió bachillerato en los Dominicos y trabajó como administrativo en una empresa distribuidora de cafés. Pero lo suyo era cantar y era fácil verle subirse a la tarima de las orquestas para marcarse cualquier canción de moda, por lo general twist o rock and roll. Debutó en el Círculo Católico de Burjasot cuando apenas contaba catorce años.

Estuvo un tiempo en otro pequeño grupo de la capital del Turia, Ethel y los Drakers, que años después grabaría un único single, para enseguida unirse a Los Escorpiones. El apodo de Suco tiene su historia y procede del mundo futbolístico, pues así se hacía llamar un extremo cántabro que jugó en el Valencia y de ahí tomó Vicente el sobrenombre.

Con él como cantante pronto destacó su conjunto que, a pesar de su microscópica discografía, actuó por la zona de Levante con asiduidad entre 1966 y 1967. Pero lo que les hizo famosos entre la juventud valenciana fue su omnipresencia en las matinales dominicales del cine Capitol y los teatros Ruzafa y Apolo. Allí alternaron con Los Huracanes, Adam Grup y con el propio Bruno Lomas, del que Suco siempre fue admirador confeso. Ensayaban en la Casa de los Obreros y luego les cedieron un espacio en el cine Español.

En la modesta discográfica Yupy dejarán su único disco, un sencillo con dos temas propios: “La Telefonista / The Boom Lay Boom” (Yupy, 1967)Añade este contenido. Se escucharon bastante en las emisoras valencianas y todo parecía indicar que Suco y Los Escorpiones tendrían continuidad en otro sello más fuerte. Pero en esas, llegó a España el venezolano Henry Stephen, aquel morenito del “Mi limón, mi limonero” . Los Escorpiones se convirtieron en su banda de acompañamiento en la primavera de 1968 y Suco pasó a ser su manager. Después Los Escorpiones acompañarían a otros cantantes, entre los que destacó Juan Camacho.

Cuando Henry salió por patas debido a un asunto de drogas, Suco ya había emprendido otras empresas: escribía artículos periodísticos, presentaba en la radio el programa musical “Sucolandia” y se había metido de lleno en el mundo de la representación artística. Pronto iba a llevar en su agenda a las grandes voces valencianas: Nino Bravo, Juan Camacho, Francisco

De esta manera, Suco volvió a ser Vicente y aparcó el micrófono, aunque ha frecuentado los festivales de viejas glorias. También el buen guitarrista Andrés Belmonte ha reiniciado no hace mucho una nueva juventud con Los Rockeros.

De Suco y Los Escorpiones queda ante todo la memoria de algunos veteranos del rock, que los recuerdan como un grupo espectacular que hacía de cada canción un montaje con modestos efectos especiales, tracas y una puesta en escena que no dejaba frío al auditorio.

 

Álbumes:

La Telefonista / The Boom Lay Boom

1967

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Grupos:

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