Cuando a finales de 1987 Brighton 64 sale de EMI -más bien les echan-, los hermanos Albert y Ricardo Gil deciden dar paso a un proyecto que será algo más que la continuación de lo producido por su anterior banda, aunque así fue concebido en un principio. Junto a ellos sigue Jordi Fontich y a su vez se incorporan Pablo Jiménez, Ignacio Romero y Juan Llinares.
La nueva banda se hace llamar Los Brigatones. La gran similitud gráfica con el anterior nombre no es casual: los hermanos Gil han expresado en varias ocasiones la rémora que supuso para ellos el nombre de Brighton 64, ya que no solo les ataba en exceso con una escena o un concepto por su concreción sino que, además, la mayoría de la gente en aquella época no sabía pronunciarlo correctamente.
Únicamente editaron un LP, «20 Días y 20 Noches» (Grind, 1989), junto a dos sencillos extraídos de él, -protagonizados por los temas «20 días y 20 noches» y «La historia del terrible Iván y Tomás el trozo de pan«-, todo ello a través de la casa barcelonesa Grind -cuyo catálogo distaba mucho en su orientación musical con la de Los Brigatones- y que cerrará poco después. Sin embargo, en esa exigua obra ya vemos que este nuevo grupo busca un nuevo sonido, mezclando pop-rock clásico con diversos estilos y tendencias. Por desgracia, el mencionado cierre del sello y la escasa repercusión del álbum producen pronto desavenencias en el seno del grupo.
Tras un período en el que se dedican a las versiones, la breve andadura de Los Brigatones llega a su fin para, en 1991, dar paso a Matamala, el proyecto donde encuentran la estabilidad los hermanos Gil.
Comentarios