Jordi Pérez

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El fundador de L Ovella Negra canta

Jordi Pérez Vallmajor comienza su andadura musical a mediados de los años 40 siendo guitarrista de jazz en el grupo universitario El Lirio Campestre. Dicha formación es considerada como uno de los primeros conjuntos de bebop catalán y entre sus componentes podemos encontrar a Paco Mañosa que poco tiempo después se trasladaría a Uruguay donde el 2 de marzo de 1950 funda el Hot Club de Montevideo, institución musical con más de 60 años de antigüedad dedicada a desarrollar actividades relacionadas con la difusión y la comprensión del jazz en el país sudamericano.

Con la disolución de El Lirio Campestre, Jordi pasa a formar parte del grupo Quartet Be-Bop junto a Tete Montoliu al piano, que por entonces tenía diecisiete años, Ramón de Larrocha al contrabajo, al que todos llamaban Jerry y era hermano de la pianista Alicia de Larrocha, y Juli Ribera a la batería, que años más tarde se trasladaría a París para dedicarse por entero al dibujo. Sobre la formación de este cuarteto el propio Tete respondía en una entrevista a la revista Quàrtica Jazz de este modo: «Nunca toqué realmente con El Lirio Campestre. Era un grupo de estudiantes pedantes, antipáticos… Sí, sí, esto puedes publicarlo con letras bien grandes: pedantes, antipáticos, presumidos, presuntuosos, ‘paveros’. Cuando los conocí me quedé con el guitarrista, que era tan antipático como ellos, pero tocaba mucho mejor. Se llamaba Jordi Pérez y al final llegamos a ser buenos amigos, porque yo también soy antipático, presuntuoso y todo eso. O al menos lo era, pero tocaba mejor que ellos«.

A mediados de los 60 Jordi se dedica al negocio de la hostelería abriendo el local L’Ovella Negra, sitio emblemático de la noche barcelonesa que todavía está abierto en la actualidad. Para celebrar su apertura decide montar un original concurso de canciones. La idea era sencilla: Jordi interpretaba con la guitarra una melodía propia e invitaba a los asistentes a escribir unos versos idóneos para convertir la partitura propiamente en una canción. Para ello disponían de dos horas y sin otra ayuda que un molde en el que se señalaban el número de sílabas y la administración de los acentos.

La primera convocatoria, en noviembre de 1966, fue muy concurrida. Hasta veintiséis textos se presentaron y según las crónicas de la época de un nivel más que aceptable para el tiempo y la forma que se dispuso el concurso. El jurado estuvo compuesto por Josep Maria Espinàs, Salvador Gratacós, Lluís Serrahima, Tete Montoliu y Raimon. Tras sucesivas eliminatorias llegaron a la final seis textos compuestos por Francesc Pi de la Serra, Joaquim Mora, Eloi-Jaume García, Remei Margarit, Jaume Pons, y Enric Barbat. Tras algunos minutos de deliberación ganó Eloi-Jaume García debido a su gran contenido poético y su estrecha identificación con el clima musical de la partitura. De este modo cada quince días se organizaría del mismo modo el concurso hasta poder disponer de suficientes obras para poder grabar un disco.

Del segundo día poco sabemos salvo que el ganador fue Joaquim Mora de Santos con el tema que finalmente se llamó «Sabessis«. Según cuentan las crónicas, las composiciones del tercer día fueron incluso superiores a los dos días precedentes. Esta vez el jurado estaba compuesto por Joan Oliver, Josep Maria Espinàs, Salvador Gratacós, Lluís Serrahima y Tete Montoliu. Después de unas reñidas eliminatorias el jurado eligió para la final dos composiciones parecidas pero de temática opuesta. Uno se decantaba más por la lírica tradicional, mientras que el otro era más crudo y realista. Finalmente el jurado eligió esta segunda opción resultando ganador el tema que posteriormente se llamaría «Bon nadal» de Joan Mateu. La verdad es que Joan hubiera ganado de todas formas ya que la otra composición también era suya. A esta velada acudieron varios miembros del colectivo de Els Setze Jutges que celebraban su quinto aniversario y el ingreso de un nuevo juez, María del Mar Bonet. Jordi cedió el micrófono a estos invitados que hicieron las delicias de los asistentes al concurso.

El cuarto y última día de concurso se celebró en la primera semana del año 1967. Fue la noche que menos composiciones se presentaron, catorce para ser más exactos, por lo que el jurado aquí compuesto por Josep Maria Espinàs, Salvador Gratacós, Lluis Serrahima, Tete Montoliu y Albert Mallofré parecía a priori tenerlo más sencillo. Pero una vez elegidos los finalistas tuvieron que pedir a Jordi tocar de nuevo la base para ver que texto se adecuaba más a la música. Finalmente la elegida fue el tema titulado «Boira» de Eloi-Jaume García, el que fuera ganador del primer día de concurso.

Los cuatro textos ganadores fueron editados en papel por ediciones Metrónom y, en un principio, en los días posteriores se tenía que hacer otro concurso similar para ver quienes iban a ser los intérpretes de los temas que se grabarían en el vinilo. Finalmente el encargado de cantarlos fue el propio Jordi, que acompañado por una orquesta dirigida por Josep Sala y con arreglos de Francesc Burrull, graba el EP «Com Neix una Cançó a l’Ovella Negra» (Columbia, 1967). Tanto en la funda como en el propio vinilo el nombre de Jordi no aparece por ningún lado, sólo el nombre del local L’Ovella Negra. Pero en los catálogos, tanto de la Biblioteca de Catalunya como el de las Universidades de la Comunidad, el nombre del autor que aparece para esta referencia es Jordi Pérez, por lo que he preferido mantener esta última.

El experimento no va a tener continuación en lo musical, pero sí en otros campos como por ejemplo en la moda con el concurso Operació Disseny Jove organizado un par de años más tarde. Este evento era un concurso destinado para la promoción de los diseños de carácter eminentemente juvenil, referidos en especial a complementos adecuados a la indumentaria o la decoración de la gente joven y sus locales. Además se deseaba promocionar de una forma constante a los jóvenes que se interesaran por estos trabajos de diseño. Una muestra del gran sentido de negocio que tenía Jordi, lástima que con ello perdimos una buena voz y con un gran sentido de la musicalidad.

Álbumes:

Com Neix una Cançó a l'Ovella Negra

1967

Original y curiosa fue la propuesta de para promocionar su nuevo local que dio como fruto este notable EP. Cuatro...

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