Inoxidables

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Licenciatura en pop atmosférico en la década del indie

Salmantinos de adopción musicalmente, pues el grupo lo formaron Miguel Ángel San Nicolás–Míkel y Ángel Marío Alonso en lo que cursaban estudios de Filología Alemana y Medicina, respectivamente, en la universidad de dicha ciudad, Inoxidables engrosaron las huestes que en los primeros noventa constituyeron la corriente independiente –indie- que renovó el panorama del momento. El primero, que se encargó de las guitarras y la voz, era de Benavente (Zamora), mientras que el segundo, natural de Algeciras (Cádiz), se hizo cargo del teclado y las programaciones.

Recuerdan haber empezado a trabajar juntos allá por 1991 cuando se encuentran con la tarea de crear la música para la exposición de arte que organizaba una amiga en común. Hasta entonces la única experiencia que tenían ambos al respecto era una banda llamada Playas de Alejandría en la que tocaba Ángel y el grupo Inoxidables del que provenía Míkel de sus tiempos en Benavente, donde también organizó un grupo con amigos del instituto llamado Nosferatu. A las ciertamente prometedoras conversaciones preliminares en la misma cafetería de la Facultad de Filología como toma de contacto, siguieron unos primeros ensayos, ya con los instrumentos en la mano, que bastaron para demostrar que se entendían y complementaban musicalmente a las mil maravillas.

Eso sí, no hay una idea clara inicial de por dónde tirar en lo que respecta a la definición de un sonido para el proyecto. “Nos dejamos llevar”, reconocen. El mapa sonoro de las cosas que les gustan a cada uno es el punto de partida: “A Ángel le influía sobre todo el pop español de los 80 y a Míkel le interesaba más bien el pop inglés. Las influencias directas irían desde Golpes Bajos, Parálisis Permanente o Radio Futura, hasta New Order, The Chameleons o Echo and the Bunnymen”. Tampoco aporta demasiadas pistas el reconocimiento de la que era por entonces la escena en la capital charra. La fotografía que hacen de la misma se reduce al grupo instrumental Belver Yin, que señalan casi como única preferencia.

Los primeros pasos los dan en el seno de los ya mencionados Playa de Alejandría, en el que ingresa Míkel animado por Ángel. Pero tras grabar una primera maqueta ambos lo abandonan para dar comienzo a un nuevo proyecto musical al que deciden llamar Inoxidables, intentando rentabilizar la andadura del anterior grupo de Míkel, con los que grabó también una maqueta y había llegado a aparecer en el programa de televisión Cajón desastre.

Su estreno en directo se produce con la actuación que dan en mayo de 1991 en la sala Bogey de Salamanca.

Ese mismo año graban una maqueta con los temas “La pena negra”, “Fuera de lugar”, “Don’t leave me alone” y “Jugando a ser Dios”. La cinta la amortizarían como tarjeta de presentación ya que la enviaron al programa de Radio 3 Disco Grande, donde Julio Ruiz no dudaría en darles la consabida promoción.

Tan sólo cuatro meses después, repiten y graban una segunda cinta donde aparecían las canciones “Times of war and love”, “Don’t leave me alone”, “Ojos llenos de mar” y “Mi hiena y yo”. La nueva entrega supone un pequeño gran éxito. Los temas gustan y la copia que llega a manos de Virus Records les vale el pase para participar en el recopilatorio que el sello está preparando con RCA con las bandas del bullicioso e incipiente panorama independiente español. En verano de 1992 se acercan al estudio La Fábrica Magnética de Servando Carballar y sus Obreros Especializados, donde, con la asistencia técnica de Mario Gil (Paraíso, La Mode, Aviador Dro) dejan listos “Times of War and Love”, “Ojos llenos de mar” y “Don’t Leave alone”. El disco se llamó “La Única Alternativa. Uno”(Virus, 1992) y emparejó de manera definitiva a Inoxidables con los nombres de Alias Galor, Iluminados, Dirty BootsAñade este contenido, The Faded FlowerAñade este contenido, Flores MuertasAñade este contenido y TexacoAñade este contenido. Salió en otoño de 1992 y en su formato de vinilo incluía dos temas por banda mientras que el CD daba cabida a tres. El trabajo se presentó en una fiesta en la que participaron los mismos Inoxidables celebrada en la sala Siroco. el disco en la sala Siroco.

Participarían en la sexta edición del Villa de Bilbao, una edición que ganarían Lord SicknessAñade este contenido de Getxo, seguidos por Australia Oris de San Sebastián y de los salmantinos John Holmes Underground, y que contó con la participación de otras bandas destacadas del momento como Australian Blonde, 713avo Amor o Big Crunch. Preguntados por aquello, rememoran la ocasión: “Mandamos la maqueta y los papeles, y nos eligieron. Tocamos en la Iglesia de la Merced, una iglesia secularizada el 23 de marzo de 1994, a las 20:00  junto a Ancient Tales. Fue muy divertido”.

En 1994 resultan finalistas junto a otros cinco grupos en la convocatoria salmantina del concurso Imaginarock organizado por la emisora Cadena 100 con la colaboración de alguna institución como la S.G.A.E.

Tal y como recoge Jose Mari Montes en su libro Hubo Noches de Rock and Roll (2008), editado con motivo de la Exposición Salamanca en Directo 1990-2008. Explorafoto, la edición del que sería su primer disco, “Azul” (Efervescente, 1996) fue el resultado, en gran medida, del esfuerzo de José Carlos Marcos, periodista local que se convertiría en su principal mentor. Antes incluso de que estuviera grabado se encargó de buscar financiación entre los propietarios de salas y locales salmantinos e incluso puso en marcha un sello propio, Efervescente (que como el programa de radio que dirigía, tomaba el nombre de un tema de los manchegos Surfin Bichos) para ponerlo en la calle. La grabación del disco se realizó en enero de 1996 en los estudios Sunsetland de Salamanca y, para el bajo, se contó con la participación de varios componentes: Gonzalo Alba lo tocó en “Heavens not so far”, Alberto García en “Angel” y Álvaro Campo en “How long”.

Inoxidables debutan con un disco lleno de atmósferas densas y etéreas, en una onda cercana a la de la factoría 4AD, al modo de por ejemplo Cocteau Twins, que hacían de las envolventes voladoras un elemento fundamental en sus canciones. Recogían la épica de Chameleons o Immaculate Fools, The Church o Psychedelic Furs; la sensibilidad de, por qué no, Esclarecidos, aderezado con un sonido y programaciones que también trabajarían otros proyectos como Silvania, Family o algunos momentos del Sr. Chinarro. “Azul”, el corte que da título al disco, es una pequeña maravilla de 4 minutos y medio con cascadas de guitarras, como cantidad de pinceladas más. Compaginaban para las letras el castellano y el inglés.

El 17 de abril, y con una formación de trío en la que fue Gonzalo Alba el que se encargaba del bajo, presentan el disco en el café Moderno de Salamanca.

A pesar de lo modesto del sello que se encargó de sacar el disco, el caso es que la acogida del mismo fue buena. Eso sí, el grupo tuvo en más de una ocasión la oportunidad de comprobar que no todo el público estaba maduro para la música indie de entonces: “Recuerdo algún concierto en el que alguien del público preguntaba dónde estaba la batería. La gente del incipiente indie, muy guitarrera, no estaba acostumbrada a las cajas de ritmo ni a los sintes. Nos miraban con extrañeza.   Teníamos un sonido muy limpio para lo habitual en aquellos ambientes. Éramos indies, pero no noise”.

Para las composiciones de los temas, se repartían entre los dos la música, quedando la letra a cargo de Míkel. En el apartado musical, Inoxidables contaría con el apoyo puntual de Toli a la batería o de Juan con la guitarra.

Desde la edición de su Lp, la banda vive sus mejores momentos. Participa en eventos y conciertos compartiendo cartel en muchos casos con lo más granado de aquella oleada indie: Los Planetas, El Niño Gusano, Automatics, Penélope Trip… Se les incluye, por ejemplo, en la fiesta de presentación de la revista Spiral en la madrileña sala Maravillas. Aunque inicialmente no figuraban en el cartel, aprovecharon el haber tocado el día antes en Siroco. De igual manera se pudo ver a Inoxidables fuera de Madrid, como cuando participaron en el Oviedo Múltiple o el Felix Rock de Vigo.

De cualquier forma, en 1997, cuando finalizan sus estudios universitarios y con ellos la estancia en Salamanca, Inoxidables deciden parar. Como sostenía Miguel Ángel lo hicieron sin despedirse de nadie porque nunca quisieron dejarlo.

Vinieron luego unos años en los que cada uno se dedicó a sus quehaceres profesionales: Miguel Ángel llegó a vivir en Alemania y a su vuelta se dedicó a la enseñanza, recalando finalmente en Salinas (Asturias). Ángel, tras un año más en Salamanca hizo oposiciones y tras vivir en Baleares se estableció en Córdoba. No sería hasta 2016, que Miguel Ángel vuelve a notar las ganas de hacer música. Comienza a componer y un par de años después, llama a Ángel para retomar la colaboración y reflotar Inoxidables. Viviendo tan lejos uno de otro, el trabajo tiene que ser realizado, necesariamente, a la distancia. Eso sí, la cosa se precipita, porque el material que le llega a Ángel para que meta arreglos es abundante. Para el verano de 2018 se juntaron para mezclar las canciones en Tutu Estudios de Avilés.

A partir de entonces se produce una auténtica reactivación del grupo a pesar de la distancia y se editan casi seguidos sus dos siguientes discos.

Primero sería el turno de “Alas de Plomo” (Autoeditado, 2018) que sale en octubre de 2018. El disco tomaba su título de uno de los versos de la canción «A un pájaro pequeño», la primera que compuso Miguel Ángel en esta nueva etapa y que estaba inspirada en su paso en edad infantil por el seminario. El retorno del dúo se materializa en una colección de canciones que conserva mucho del sabor exquisito y sensibilidad de su época anterior. Dulzura infinita en melodías que parecen sacadas de un hipotético híbrido entre las guitarras cristalinas de The Smiths pasadas por el filtro suave de Durruti Column acompañadas por el punto justo de electrónica. «Tiempo enemigo» o «Dormido» gritan a voces su derecho a engrosar lo más selecto del universo Inoxidables.

El marco de presentación del disco vuelve a ser Disco Grande, oficiando Julio Ruiz como maestro de ceremonias, rememorando además la vez en la que el dúo, junto a Gonzalo Alba acudieron a los estudios de Radio 3 para grabar en acústico parte de su material de entonces.

Justo un año después llega “Alevín de Plata, Alevín de Luz” (Autoeditado, 2019). Aprovechando la inercia del buen sabor de boca que ha dejado el disco con el que han vuelto. La banda se reserva el derecho innegable de cierta evolución, reincidiendo en direccionar la sensibilidad de sus composiciones hacia el mundo animal. Al pájaro del disco anterior parece unirse ahora el pez pequeño del título y, sobre todo, el galgo que sufre el acoso de los niños y al que dedican una canción. Garantizan la cuota de pequeñas joyas de atmósferas densas con momentos como los de «Moriría», el tema con el que abren fuego.

Vuelven al directo en marzo de 2020, dando dos conciertos justo antes del confinamiento de la pandemia Covid. Como apoyo al bajo cuentan con Sergio Hernández.

Ya en 2022, tienen programada una nueva entrega a la que llamarán “Pobre y Puro”  (2022) con un sencillo de adelanto el día 1 de abril: “Como hacen las hojas”.

Álbumes:

Alevín de Plata, Alevín de Luz

2019

Una vez puesta encendida la maquinaria que puso en movimiento de nuevo a , llega un pequeño aluvión de material...

Alas de Plomo

2018

Pensándolo bien tampoco debería sorprender tanto el encontrarse con un disco de retorno de Inoxidables. Nunca se despidieron porque nunca...

Azul

1996

Tras grabar material en maquetas que se hacen un hueco en la radio que en ese momento apuesta decididamente por...

Grupos:

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