Aunque es evidente que en los años de La Movida el pop y la nueva ola fueron los protagonistas también hubo un importante movimiento mod en el que destacaron formaciones como Los Elegantes, Brighton 64 o los propios Escándalos. Un grupo efímero con una corta pero intensa trayectoria que nos dejó un pequeño himno escondido: “¿Dónde se fue la diversión?”.
La banda surge en Madrid en el 82 de la mano de antiguos miembros de Los Flequillos. Aunque los cambios en la formación fueron una constante, el núcleo de la banda lo constituyeron Emilio Vera -guitarra y voz-, Juan Carlos Bonilla -guitarra y voz-, Paco Ortega -batería- y Alfonso Sánchez -bajo-. Tomando el ejemplo de The Jam, Vapors, The Who o los Kinks, Escándalos dan sus primeros pasos llegando a la final de la séptima edición del Concurso de Rock Villa de Madrid en el 84 -el certamen lo ganan La Frontera-. Twins se fija en ellos y les lanza su única referencia, el maxi “Escándalos” (Twins, 1984).
En estas primeros años Escándalos sigue una línea totalmente mod, cuidando mucho su estética -trajes al más puro estilo Paul Weller- y demostrando un gran conocimiento del movimiento modernista y sus influencias principales. Aunque también tenemos que decir que conforme fue pasando el tiempo fueron dejando el purismo a un lado.
La formación continúa hasta el 86 ejecutando unos enérgicos directos en los que siempre aprovecharon para rendir pleitesía a sus bandas predilectas, abundando las versiones como las del “Going underground” de The Jam -adaptada al castellano como “Me voy a marginar”-, el “(Love is like a) heat wave” de Martha & The Vandellas -“Fuego”- o el “Wipe out” de los Surfaris.
En su última época del cuarteto inicial sólo permanece Paco Ortega, quien años después de la disolución se enrolaría en la banda mod de Lleida The Unexpected. Otras formaciones de componentes de la banda fueron El Refugio -en la que nos encontramos de nuevo con Ortega y Emilio Vera- y The Settin Sons.
El problema con el que se toparon formaciones no exentas de calidad como Escándalos fue el de defender una propuesta minoritaria en nuestra escena en unos tiempos en que público y medios generalistas estaban volcados con el pop y la new wave. De hecho el reconocimiento les va llegando aunque de forma tardía.
Comentarios