No abundan los ejemplos de grupos que directamente rompen con un primer trabajo; que tras editar su disco de debut se convierten en el foco de atención de medios, prensa especializada y público en general. Pero si esto no es demasiado frecuente, lo que ya hace el caso totalmente insólito es que el disco exitoso se grabe como revulsivo para evitar la misma disolución de la banda, y que tras la grabación haya que buscar una formación estable. Pues todo esto ocurrió de alguna manera con Álcala Norte, una banda cuyos componentes parecen responder a coordenadas estilísticas muy diferentes y cuyo sonido es igualmente resultado de ingredientes variopintos, pero que han demostrado ser capaces de componer canciones atractivas, con letras inteligentemente escogidas como un collage confeccionado a partir piezas extraídas del universo particular de sobreentendidos de la banda y de lecturas sesudas de su cantante.
Los esfuerzos iniciales de Jaime Barbosa (batería), Juan Pablo Juliá (guitarra) y de Álvaro Rivas (cantante) para poner en marcha un grupo cuando se juntaron en Ciudad Lineal allá por noviembre de 2019 se vieron truncados por el confinamiento que trajo la pandemia del Covid unos meses después. Antes de tener que parar toda actividad se habían juntado unas cuantas veces en el local, una vez que convencieron a Rivas para que se encargara del micro, para hacer un par de versiones. Contaban con el apoyo de Javi al bajo, al que habían localizado en «un foro viejuno de músicos». Habían elegido «por puro descarte» decía Barbosa «Perlas Ensangrentadas» de Alaska y los Pegamoides, y «Boys don’t cry» de The Cure. Esos tonos oscuros fueron el punto intermedio que encontró el trío. El batería venía precisamente de un grupo, Guarrerías Preciados, que se dedicaba a versionar lo más granado del punk patrio. Precisamente uno de los temas que traía Barbosa, «Barbacoa en el cementerio», también fue asimilado por el incipiente proyecto.
Tocaban por entonces en el Metrónomo, unos locales de ensayo gratuitos puestos por la Comunidad de Madrid, pero que no eran nada cómodos: «Eran un truño que te cagas, además con las restricciones del Covid eran un coñazo. Necesitábamos ir a otro lado pero Javi, el bajista, se negaba a pagar por un local», contaba el cantante en un entrevista a El Independiente.
Una vez recuperada la normalidad y acabado el enclaustramiento forzoso, buscaron a un teclista, Jacobo Piñeiro, por internet. Pero pierden entonces al bajista, puesto que ocuparía un amigo de la facultad de Rivas, Pedro García Buisán. Esta primera formación, que empieza a funcionar en julio de 2020, y con la que aguantan casi dos años dejaría composiciones que perdurarían en el repertorio posterior del grupo: «Los chavales» y «No llores. Dr. G». También habría aportaciones de Conrado a la guitarra en esta época inicial.
Puestos a buscar nombre para el proyecto, y dado que todos provenían de dicho distrito, piensan en llamarse precisamente Ciudad Lineal, pero, no ven el sentido de crear equívocos y confusiones con la banda de dark wave de Barcelona disuelta en 2016. Es cuando reconocen en el centro comercial del barrio, Alcalá Norte, un sello de distinción inmejorable. Algo así como Parquesvr de Javi Ferrara y el centro comercial de Leganés. «Siempre hemos querido hacer una cosa conectada con nuestros colegios, nuestros vecinos (…) las calles donde están las carnicerías a las que íbamos de pequeño» contaban en una entrevista. A partir de entonces adoptarían además el monolito situado en la puerta de dicho comercio anunciando su nombre, como el distintivo del grupo.
En octubre de 2020 lanzan una maqueta – EP con cuatro canciones: «Arteligencia intificial», «Codere», «Escate hasta que me mate» y «Barbacoa en el cementerio», de sonido oscuro, que presentan en el concurso de Autoplacer de ese año, llegando a ser finalistas.
La vuelta a la normalidad tras la pandemia la aprovechan para el lanzamiento de un nuevo tema «Dr. Khozev», pero para 2022 la banda sufre una nueva recomposición, prescindiéndose primero de los servicios del teclista y dejándolo poco después el bajista. «Empezábamos a estar calientes, nos metimos a grabar canciones, queríamos sacar un EP de debut, pero no encajábamos humanamente. Íbamos a ensayar sin hablarno», reconocía el batería.
Entran sustitutos para los dos puestos y aguantan de alguna manera hasta la primavera del 2023. Es entonces cuando, asesorados por Carlos Elías, que les seguía la pista y que hará labor de producción musical, deciden que es el momento de grabar algo ante el riesgo de que la banda colapsara y se asfixiase su actividad. Entre Rivas, Pedro (uno de los primeros bajistas), el propio Carlos Elías (que empieza a funcionar regularmente como guitarrista), Pablo Fergus ingeniero de sonido en La Cafetera que trabaja la producción musical de sintetizadores y hará mezclas y masterización, Pablo Prieto -Admin-, otro bajista que contactó a la banda tiempo atrás se ponen manos a la tarea de dejar algo registrado. «No podíamos vivir sólo del pasado, pero tuvimos puta coña y nos salieron nuevos temazos». Rivas se está refiriendo ni más ni menos que a «La vida cañón» y «La calle Elfo», dos títulos que representarían poco después algo así como dos cohetes de propulsión con el que despega la carrera de Alcalá Norte.
Como contaba para La Nueva Crónica, en una de sus contadas apariciones respondiendo a la prensa, Pablo supo de la existencia de la banda en mayo de 2021 cuando alguien les pasa por el chat del programa de música por Twitch que hacía con el youtuber de Music Radar Clan un enlace de Alcalá Norte. Desde entonces se convierte en aficionado a su sonido, llegando incluso a hacer de bajista suyo una vez que estando por Madrid, el grupo andaba sin nadie al bajo. Tras aquella sustitución y tras terminar el contrato que le retenía en Barcelona, se llega a trasladar a la capital madrileña con el objetivo de llegar el Twitter de la banda, y tras la salida al mercado del disco, convertirse en su bajista permanente.
Carlos Elías, resulta fundamental para materializar el disco con el que debutaría la banda. No sólo pone el estudio, La Cafetera: «La producción de Carlos es vital en el sentido empresarial de la palabra: si no se mete a adelantarnos la pasta de grabar en su estudio, si no se pone él a grabarlo todo, incluyendo la recreación informática de las baterías de Barbosa, no habría disco. El disco fue su idea, el impulso de grabarlo fue suyo, y yo sencillamente me dejé hacer. Barbosa apenas participó».
En las sesiones de grabación cuentan con el apoyo a los teclados de Suneo (Chil Mafia) que participa activamente en la composición de dos canciones. En labores de producción junto a Carlos y Fergus, para el tema «Supermán» y «420N». Igualmente entra en la producción de «El guerrero marroquí», Adrián Bremner (V.V.V. [Trippin’ you]).
En el primer trimestre de 2023 dejaron listos «420N» y «Dr G» y durante el verano terminaron el resto de canciones que conformaron «Alcalá Norte» (Balaunka, 2024). El disco de debut, que vio la luz en abril de 2024, superó todas las expectativas posibles que hubiera podido tener la banda. Porque de hecho, uno de los primeros escollos que tuvieron que superar fue el de encontrar el sello que lo editara. «Nosotros como banda lo intentamos con Humo y Sonido Muchacho, pero no hubo suerte», nos cuenta Rivas, además de relatar alguna mala experiencia con una compañía maña. «En el otoño del 23, con el disco ya grabado, y habiendo comenzado a trabajar con quien ahora es nuestro mánager, todos los sellos que se te vengan a la cabeza escucharon nuestro álbum. A José Gerpe, nuestro apoderado, le decían despectivamente: “¿y qué quieres que haga con esto? Jaja”. Balaunka fueron los únicos que acudieron al rescate. El capó del sello es colega de José desde hace lustros».
«Primero tuvimos el disco y luego incorporamos al resto de la banda» contaba Rivas de la inusual secuencia que siguió Alcalá Norte. Por ejemplo, Laura de Diego, se incorpora como teclista, cuando se están realizando las mezclas del disco.
Incluidos, quizás in extremis, en el libro No Sonamos Mal. Crónica Oral del Nuevo Indie (Muzikalia, 2025) de Dani Vega, Enrique Zamorano y Víctor Terrazas, uno pensaría en algún tipo de emparejamiento con algunas de las bandas que aparecen en el texto conformando una escena que tendría en Carolina DuranteAñade este contenido una especie de punta de lanza: Biznaga, HindsAñade este contenido, La Élite, La La Love You, Parquesvr, V.V.V. [Trippin’ You], Viva BelgradoAñade este contenido, YawnersAñade este contenido, La PalomaAñade este contenido, La Plata, Aiko El GrupoAñade este contenido, Futuro TerrorAñade este contenido etc…, pero Rivas se encarga de puntualizar y geolocalizar a la banda: «No me siento muy conectado a esas bandas que aparecen en el libro. Carolina Durante me gusta porque abren una senda de éxito para bandas de mi generación. Pero nosotros venimos de otro lado, de los hijos de la ola postpunk que Depressive Marcos -Markusiano- cogió en primer lugar. Existía una escena darketa que nosotros denominamos cucaracheo, con muchas bandas y muchos fans que hacían circuito por las salas para vernos a nosotros, a los Jol, a La Profecía, a los New Wave Kill, a Azote Mental, etc. Ese era nuestro sitio, hasta que yo compuse «No llores, Dr G», y nuestra primera formación se hizo añicos por la irrupción de mi pop ingenuo».
Pero el caso es que esas pequeñas gemas de pop son las que probablemente han asegurado a Alcalá Norte una mayor profundidad en el público al que ha llegado. «La vida cañón» por ejemplo, el tema compuesto a partir de un artículo que encontró Barbosa en una revista del 1935, Mundo Gráfico, en el que un habitante de una corrala de Lavapiés indicaba todo lo que haría en caso de que le tocase la lotería: «lo que haría es darme una vida cañón» decía. Inclusión de mención a la temporada 2 de Georgina y demás imaginería de la banda terminó convirtiéndola en la canción que movió a Rosalía y otros muchos famosos a mencionarles.
Tienen poco problema en ilustrar la génesis de sus canciones. Con «Los chavales» se puede comprobar cómo funcionan. Decía Rivas haber cogido la primera estrofa de «Time for Heroes» de The Libertines, con una traducción «de aquella manera». Como al resto le parece bien, el cantante se anima y para hacer un puente con lo que venía después le «tira» una versión de «La Marsellesa» de Gainsbourg que estaba escuchando por entonces. Y para el estribillo final construyen un híbrido entre Cristiano Ronaldo y una criatura de apariencia similar al Balrog de Tolkien.
La riqueza de las letras queda además de manifiesto con las veladas alusiones al novelista francés León Bloy, los diarios de Goebbels, el escritor alemán Ernst Jünger y su hermano, al periodista español Cahves Nogales, al calvinismo, los dioses… todo ello mezclado con un batiburrillo de juegos de palabras con la pasta de hachís BHO, Ronaldo, el mundial de Qatar o los power rangers. Y como pudieron comprobar, la fórmula resultó.
Y es que poco a poco Alcalá Norte empieza a aparecer en todas partes: en programas de Radio 3 contando sobre la elaboración de los temas, en prensa musical y periódicos generalistas. En sus actuaciones la reacción del público les hace ver del recorrido de sus temas: «En octubre de 2023, con el disco ya grabado, interpretamos por primera vez «La Vida Cañón» en el formato que se ha publicado, en un concierto a las 12:00 del mediodía en la sala Clamores de Madrid. La gente vitoreó el final, y los CamellosAñade este contenido, allí presentes, quisieron que fuésemos sus teloneros en el Teatro Eslava poco después«. Toda una ascensión sin freno: «Lo primero que llegó fue la atención de la prensa especializada, a medida que comenzamos a publicar nuestros adelantos y se acercaba la fecha de publicación del disco. Después, la extraordinaria acogida de nuestra presentación del álbum con un doblete en la sala El Sótano, de Madrid. De ahí a conocer a Los Planetas y tocar en Primavera Sound y BBK pasaron solo unas semanas».
Curiosamente los caminos de Alcalá Norte y Los Planetas se cruzaron en el Festival Tomavistas celebrado en mayo de 2024. Quienes optaron por la banda novel frente al concierto especial de retorno que daban los granadinos en otro escenario a la misma hora se encontraron con un sexteto (en esa ocasión les acompañaba Juanpi) que desarrollaba una puesta de escena peculiar a partir de estéticas bien dispares: Barbosa no oculta su pasión por el heavy, Carlos adopta un porte trascendente propio de Héroes del Silencio, Rivas parece hacer suya la chulería que destilaban los Gallagher de sus admirados Oasis, Admin deja claro igualmente lo que disfruta sobre el escenario, Laura se muestra elegante y con desenfado a los teclados y Juanpi tiene la pinta de chico de barrio en una banda. Y a pesar de lo heterogéneo la mezcla final atrapa de forma irremediable. Algo similar a lo ocurrido con el sonido de la banda, resultado de la disparidad de influencias musicales que aporta cada uno y que ha dado lugar,»por casualidad» como no tiene problema en reconocer el batería, a un tono característico de Alcalá Norte.
Porque efectivamente pasa poco tiempo antes de que Alcalá Norte cruce su camino con los granadinos. Reciben una oferta para hacer una versión del repertorio de Los Planetas: «Nos llega a través de la oficina, pero lo pactamos en persona con Jota y Florent, en unos camerinos en Galicia y Bilbao. Nos dan dos canciones a elegir y la banda escoge «10.000». Se me ocurrieron varias temáticas para la letra y las consensué con Jota. Luego pasamos una tarde en casa de Carlos para armar el tema, y otra tarde en el estudio para cerrarla. Todo sucedió en apenas quince días de julio de 2024, porque a priori había prisa en entregárselo».
La versión, «10.000», es un buen ejemplo de la capacidad de los madrileños para llevarse a su territorio material ajeno. Algo que ya habían demostrado con «El rey de los judíos (un cosquilleo)», adaptada de «Cosquilleo» del repertorio de La Paloma. «Cuando presentaron su último disco en El Sol, nos asignaron una canción a diferentes bandas colegas para que la interpretáramos en directo. Nos dieron libertad absoluta, así que cambiamos la letra. Por aquella época me había dado por el Evangelio según San Juan», comenta Rivas. Toda la cuestión al calvario les animó además a meter unos efectos como de látigos que encantaban a Barbosa.
Constituye además dicha versión de los granadinos, muy probablemente el puente con el que será la siguiente entrega, un disco que sin duda esperarán muchos de los que han quedado impactados con tan fulgurante estreno. Mientras tanto el grupo se ha visto embarcado en una apretadísima agenda de conciertos que han tenido en La Gira Cañón en la que alternaban actuaciones en salas como la Wurlitzer Ballroom de Madrid donde acompañaron a Carolina Durante el día 26 de mayo de 2024 con participación en festivales como el Primavera Sound (1 de junio); festival Tonal (Valladolid 15 de junio); Festival Come y Calle (León 23 de junio); Festival Espai Vapor (Tarrasa -Barcelona-, 29 de junio); el Bilbao BBK Live (13 de julio); el Atlantic Fest (Vilagarcía de Arousa -Pontevedra-, el 19 de julio); el Centolo Weekender (Cónchar -Granada- al día siguiente); el festival CETin (Cetina -Zaragoza-, el 27 de julio); el Festival Alhautor (Alhaurín -Málaga-, el 3 de agosto); en Lugo el 17 de agosto; en Granada en la plaza de toros junto a Los Planetas y Depresión SonoraAñade este contenido el 28 de agosto; en el Río Verbena Fest (Pontevedra, el 24 de agosto); en el SAM Festival (Pedreguer -Alicante-, 21 de septiembre) y una larga lista de actuaciones en octubre y noviembre en grandes capitales estatales (incluyendo el Aguere Cultural de Tenerife), el Teatro Eslava en Madrid y la sala Razzmatazz de Barcelona.
Pero en 2025 la actividad no aflojaba nada, y la banda visitaba todas las esquinas de la geografía peninsular, de festival en festival con citas destacadas como el Sansan Festival de Benicassim (19 de abril), el Interestelar de Sevilla (16 de mayo) o el MadCool en Madrid (11 de julio).
Para quienes albergaran dudas de si realmente encuentran la calma para la elaboración y diseño de ese nuevo trabajo tienen un mensaje esperanzador: «Llevamos aproximadamente la mitad del trabajo compositivo para un segundo álbum. Durante el resto del verano vamos a meter un buen acelerón. En diciembre en La Riviera despedimos nuestro primer álbum, así que eso quiere decir forzosamente que después viene el segundo», informa Rivas, quien aprovecha para indicar el doble concierto que darán en la madrileña sala para terminar la presentación de Alcalá Norte.
Igualmente se mantiene optimista ante la posible presión sobre sus hombros tan deslumbrante debut: «La presión nos la hemos marcado nosotros y nuestro equipo. Hemos armado un calendario y vamos a tratar de cumplirlo. Aunque no publicaremos nada con prisas. Mandará la obra». Porque si una cosa tienen clara desde el principio es, como contaba Carlos: «Al final si pones todas las cosas en común, y eso es lo que hace una banda, manda la canción. Y cobra vida propia y si resulta que no sale pues a hacer otra, pero no hay que torturarla».
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