portada del disco Tres

Segundo asalto de Las Rodilleras tras su debut,  "Horror Pleni" (Disundead, 2011).

Trabajo grabado en los estudios Millenia de Valencia con Vicente Sabater y Vicente Mezquita encargados de mezclas y cuestiones técnicas en el sonido respectivamente.

Siguen las valencianas trabajando sobre las bases que sentaran para su sonido en su primera entrega: oscuridad, ecos y reverberaciones. Pero en "Tres" completan la receta con acertados detalles como cristalinidad en sus guitarras y coros que arropan la labor solista de Gema, con lo que el trío transita vericuetos que ya explorasen Décima Víctima ("Aprieta", "Yo soy la justicia", "La carta", "Inmanencia", "Picaporte" e incluso en "Amparo", la canción con la que abren el disco) o los primeros Gabinete Caligari ("La incomunicación del abandonado cuerpo", "Mr & Mrs Marmite", "Inmanencia"), aquellos a punto de  metamorfosear tenebrismos por casticismo, los que oscurecían rock and roll clásico en capítulos como "Gasolina con ricino". Inmersión directa pues en una de las facetas más interesantes, a mi juicio, de los 80 nacionales: las atmósferas planeadoras e hipnóticas que se tejían entonces con bajo y guitarra.

Persiste eso sí el punk del latigazo oscuro de Desechables o Parálisis Permanente, como en su "Las queremos lejos"; en "Ansiedad relativa 99.9 %", en los arranques de "Vida social", acelerada con el vértigo mareante al que se refieren en la letra, o en "Mr & Mrs Marmite", puro sonido Tres Cipreses de "Autosuficiencia", que se atemperan en momentos de luminosidad. Un puñado de pequeñas maravillas.

Y es que el disco tiene muchas de esas joyas, sin ir más lejos la siguiente a las arriba mencionadas: "Picaporte". Lo tiene todo para enamorarte, los destellos de tiempos gloriosos ochenteros en esos tañidos lastimeros de la guitarra dando pie a la voz de Gema en su modo más contenido, diletante, relamiéndose en su lentitud.

Vertiginosa como "Vida social" resulta también "Ansiedad relativa 99.9 %", en la que la secuencia de desgracias físicas, malformaciones y disfunciones recuerdan un tanto a aquella retahíla de Eskorbuto en "A pesar de todo". De igual forma que toda la cuestión de atropellos en la autopista que mencionan en "Inmanencia" retrotrae a Ramón, la novia de la canción de Los Burros cuyo cuerpo quedó aplastado y su cráneo roto como un melón.

"Yo soy la justicia", o lo que es lo mismo, el comienzo de la segunda cara del vinilo es también de lo más interesante. Sinuosa, cristalina y metálica, coros hipnóticos como un efecto más a añadir a la cortina reverberante tipo factoría 4AD de Las Rodilleras para una historia de vaqueros, justicia, whisky, calor, colt y sangre corriendo.

Hay más, porque el trío parece tirar de cierto aire como de brisa marina, la que había por ejemplo en los cortes de The Pixies cuando interpretaban surf, cuando construyen los temas con más alegría, los que se alejan algo en sus letras de la vena oscura que gusta a la banda.

Son los casos, por ejemplo, de  "La la la la" o "El moco", parecen concederse, a base de rock-surf canallesco, frat-rock ensuciado, cierta dosis de frivolidad a costa incluso de autoreferencias a la propia banda y de experiencias vividas en festivales rurales de música. Algo de intrahistoria destila también la letra de abducciones extraterrestres de "La verdad está ahí fuera II", en la que finalmente Sonia, la que iba a ser cantante del grupo en una primerísima versión, termina siendo integrante de Las Rodilleras.

Si "Ernesto", mucho antes en la cara A, con su rock and roll clásico con las rugosidades y densidades que añade el psychobilly tiene algo que también la aleja de oscuridades en su letra, la aparente alegría de "Nº 29 pta 37" parece totalmente ficticia ante la historia de suicidio que deja entrever.

Colocado por su riqueza en lo musical unos cuantos cuerpos por delante del anterior disco de Las Rodilleras, destaca incluso por el extra de creatividad gráfica y de diseño. El grupo da la posibilidad a una gran lista de artistas valencianos a aportar su contribución en el libreto interior con las letras de las canciones. Son muchos pues los argumentos, detalles, maneras y atmósferas que hacen de "Tres" un disco casi imprescindible. Si te gustan las oscuridades y los 80 españoles, este disco desde luego lo es.

 

Compartir

Otros Discos

Deja una respuesta

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias para facilitar tu navegaci贸n y una atenci贸n personalizada gracias a la informaci贸n estad铆stica que obtenemos tras analizar h谩bitos de navegaci贸n. Si contin煤as navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuraci贸n u obtener m谩s informaci贸n aqu铆

ACEPTAR
Aviso de cookies