El disco de debut de Parquesvr, el que termina por validar el proyecto que sale casi de rebote volviendo de un Canela Party, el festival en Torremolinos. Lo grabaron en el Fantompower Estudio con Enrique Borrajero – DJ Pollo- como responsable de las cuestiones técnicas, mientras que del máster se encargó Nano Cañamares en Dbeauty Salon.
Lo cierto es que el disco pasará a las crónicas como el que contenía el tema «Lance Armstrong», la canción que prácticamente recita Javi Ferrara, sobre el pelotón ciclista y, en particular, sobre el estadounidense que terminaría descalificado por doping. Y ciertamente lo merece, porque el caso es que lo tiene todo: sorprende, por la manera violenta con la que dramatiza el cantante toda la historia y atrapa en lo musical con convenientes cambios de ritmo.
Pero Talego Quini aporta más argumentos. Dice mucho de la capacidad del grupo de aunar unas letras incisivas y sarcásticas con una buen acompañamiento musical. Muestra los parámetros que definen la propuesta apoyándose en esos dos pilares.
Resulta interesante comprobar la radiografía que hacen en «1992» de lo que ha sido este país en un año tan mediático. Se hace un repaso en el que se dejan poco en el tintero elevando un poco el nivel de seriedad del álbum.
Porque en general, las canciones parecen compuestas con intención clara de divertir. «Manuel Gavancha», en alusión directa a Lolo, el guitarra presente en la formación original y que, sin embargo, dejaría el barco al no sentirse totalmente identificado en el perfil que iba adquiriendo la banda.
También en «Conchi» se adivina cierto tono, si no burlón, sí aceptando el progresivo deterioro de la comunicación con la susodicha.
Pero donde ciertamente dan en la diana es con la sorna que se gastan, tanto en «Tom Petty», donde se mofan del uso de las redes sociales, y en «Puetrap», donde Javi dice autoparodiarse al seguir mantenieno un ritmo vivo de salidas nocturnas. Es de hecho constatación, por otro lado, del perfil de edad en el que se desenvuelve la banda.
Cabe destacar «Ven conmigo (¡que te pires!)» que se desarrolla con aires de oscuridad y cierta psicodelia y que pudiera justificar a aquellos que emparentan a Parquesvr con León BenaventeAñade este contenido o El Pardo.
Un buen disco, prometedor, y que vio truncada su posterior proyección por el confinamiento que trajo la pandemia del covid. Probablemente la solidez del mencionado «Lance Armstrong» dio esa bola extra al grupo para poder demostrar su continuidad en posteriores entregas.