Después de contar varias veces con temas de Miguel Gallardo este decide hacer uno expresamente para ellas, con la ayuda de Luis Cabañas . De ahí nace un tema totalmente rompedor en su carrera con una música que engancha al oyente desde la primera nota e invita a bailar sin parar. La letra es todo alarde positivo y buen rollo en solo 3 minutos, añadido al colorido videoclip hace un cóctel veraniego que funciona a las mil maravillas. Ha envejecido bastante bien, pues 24 años después sigue sonando como el primer día y ha quedado en el imaginario popular tan a fuego que incluso la gente que no había nacido todavía es capaz de tararear.