El veterano quinteto abraza la canción veraniega con ganas y todos sus elementos distintivos: ritmillo, melodía saltarina y escasas complicaciones técnicas. Ellos, que habían sido precursores de Los Albas y Los Diablos, ahora pugnaban por imitar a sus alumnos con resultados tan mediocres como puede comprobarse en ese “Respóndeme tú” que ilustra este comentario.