Sencillo que cierra el periplo discográfico de Adriángela en el oscuro sello Sintonía y que no nos ha sido posible conseguir ni escuchar de momento, por lo que cualquier comentario o valoración resultarían injustas. No apareció en las listas de éxitos de la época y supuso casi la despedida de una chica ye yé que ya rozaba la treintena.