Miedo al Silencio

Tras la euforia mundialista uno no podía seguir tirando balones fuera y debía, ya por fin, afrontar la reseña de un disco que llevaba ya demasiado tiempo en la mesilla. No por pereza sino por flaqueo de fuerzas, nunca encontraba el momento adecuado para acercarme al mismo. Y es que, reconozcámoslo, escuchar un disco de Espaldamaceta es todo un ejercicio de masoquismo. Porque aunque se intuían cambios estilísticos en este su nuevo trabajo de cara a no mantenerse en el mismo punto de su proceso creativo, si que se iban a repetir, por lógica, los ingredientes de su fórmula: su voz desagarradora, una desnudez intimidante y una profunda melancolía. «Si hay dolor, hay que aguantar», nos replica José Juan.

Un recorrido que comienza por un camino oscuro y estrecho que asusta y aterra, recordando a los momentos de más hondo pesar de su sorprendente y esperado debut, como en «Evitarte para conservarte». Producido por Arnau Vallvé (Manel), José Juan tan sólo cedió a la hora de incorporar cuerdas en «Volveremos a quedar», muy Mecano esta, por cierto.

Lo demás, auténticos gemidos desgarradores y punzantes, como en «Con voz pequeña» o en «Hablar sana», provistas de esa dulce melancolía latina, mezcla imposible de Chavela Vargas y Thom Yorke que tan buenos resultados está ofreciendo; en «Cocina sin comida», el deje grave a lo Sr. Chinarro evoluciona hacia unos coros redentores que ruegan misericordia. Pero la ansiada tregua vitalista tan sólo llega casi al final con «Probando se encuentra», una canción con una guitarra atropellada muy velvetiana.

Tampoco es sorpresa que «Hoy sé que fue mejor» recuerde a Leonard Cohen, vista la buenísima versión de «The partisan» junto a la solemne y dulce María Rodés, en la cual, por cierto, se da una tímida cabida al catalán de forma satisfactoria, tal y como ya había hecho en «Madera y Poca Luz» (Bankrobber, 2008) con «Caço de bressol», y que supone un haz de luz en un disco que exige mucho al oyente, no sólo atención y cuidados, sino un estado de ánimo acorde para no desbaratar su jornada.

La fórmula sigue funcionando a las mil maravillas, pero no está de más quizás recordar que la evolución es necesaria para que esta no se autodestruya, pues canciones como «El silencio cuesta tanto» pueden empezar a cansar. Ejemplo de ello, es la canción que cierra el disco, un flamenco con casiotone en la onda de Los Planetas y su asociación con Enrique Morente, que con el reafirmante nombre de «No os lo he dicho todo» parece querer abrir una puerta y cerrar otra.

Desde luego, cuerda hay para rato, pues de las treinta canciones que tenía listas tan sólo se han tomado once de ellas, y en septiembre se prevé nuevo disco: «Prefiero hacer malas canciones que no hacerlas». Y si encima son buenas…

Grupo:

José Juan González tocaba y componía en...

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Tracklist:

CD 1

  1. El camino es muy oscuro y tan estrecho
  2. Hoy sé que fue mejor
  3. Con voz pequeña
  4. Cocina sin comida
  5. El silencio cuesta tanto
  6. Sangran tus piernas
  7. Volveremos a quedar
  8. Hablar sana
  9. Probando se encuentra
  10. El partisano
  11. No os lo he dicho todo

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