Nada más acabar su contrato con Ariola y de publicar un LP con este sello, Manolo ya está grabando con Hispavox, que lo envuelve en un orquestón para cantarle a la luna, no a una metáfora femenina, sino a la del cielo. El resultado es una canción ingenua y un tanto decepcionante que servirá de anticipo a un nuevo long play que se graba a finales de este año y aparecerá en los primeros días del siguiente año.
La cara B tampoco aporta mucho y nuestro cantante pugna con una flauta omnipresente y hasta se marca un recitado que maldita la falta que hacía.