portada del disco Manta Ray

En noviembre de 1995 ve la luz el primer LP de Manta Ray, este “Manta Ray” (Subterfuge, 1995) producido por la propia banda y Paco Loco. Cuentan con la colaboración de Ramón Lluis Bande (más adelante en Diariu) en las letras de “Someone else's life” y de la viola de Álvaro García.

El salto cualitativo dado por la banda les coloca en la primera línea del panorama independiente español, en una franja en la que prácticamente se encuentran ellos solos. Ahora sus referentes son más avanzados, entre los que se suelen destacar gente como Come o Afghan Whigs. Sin abandonar ciertas pautas esgrimidas durante su forja, como es, fundamentalmente, la exploración del noise, aquí sí cambian y ofrecen un estilo bien madurado; canciones de cadencias mucho más lentas en las que la intensidad creada a través de contrastes, sin dejar de ser evidentes, se hacen de forma más refinada, rica y meditada. Instrumentalmente demuestran una solvencia sin parangón entre sus coetáneos que, al trasladarse al directo, bien puede calificarse de epatante e hipnótico; más aún al acompañarse de la voz de José Luis, lírica y atormentada a la vez.

“Manta Ray” está plagado de momentos que erizan el vello y que subliman la turbiedad como en una obra de Francis Bacon. De entre las que más a menudo han sido resaltadas del conjunto probablemente en cabeza se encuentre la muy onírica “Tin Pan Alley” -efectivamente precedida por la tormentosa “Adamo”- y cuyo nombre parte de aquel con el que se denominaba al grupo de compositores y productores que dominaron la escena musical estadounidense antes del surgimiento del rock and roll. Por su parte, la versión de “The last crumbs of love” que aquí se ofrece es algo más breve y menos incendiaria que la del sencillo anteriormente publicado. “Four tears in her face”, junto a “25 sycomore” nos revelan vivamente las líneas del bajo de Nacho Álvarez. Y, finalmente, el álbum se cierra con “Canción de cumpleaños para el señor Miseria”, pausada, y misteriosa. Una nueva pérdida de la inocencia.

Ya en su momento “Manta Ray” fue erigido como uno de los mejores discos del año por parte del público y buena parte de la prensa especializada, pero con el tiempo, y a diferencia de otros discos aplaudidos en aquel momento, este ha mantenido su estatus y sigue considerándose uno de los mejores de la década y, en definitiva, de nuestra historia musical.

Este álbum ha sido reeditado hasta la fecha en dos ocasiones. En 2001 Astro lo publica con cuatro temas extra: “The nothing man”, extraído del recopilatorio incluido en el décimo número de la revista Factory; “Wicked game”, la canción de Chris Isaak que grabaron para “Gijón Goes to the Movies” (Waco, 1995), y las dos canciones que componían el sencillo “The Last Crumbs of Love” (Subterfuge, 1995). Posteriormente, en 2004, es Subterfuge quien se encarga de la reedición remasterizada en la que incluye además de las que aportó la reedición de Astro, las cuatro que componen su EP debut más “Inside her mouth”, publicada por primera vez en el recopilatorio “El Papa” (Subterfuge, 1994).

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