portada del disco Lamparetes

Cinco años hemos tenido que esperar para escuchar nuevo material inédito de Antònia Font. Cinco años para que el quinteto mallorquín se decidiese a darle continuidad a su carrera después del introspectivo “Batiskafo Katiuskas” (Discmedi, 2006) y del directo con la orquesta sinfónica de Bratislava “Coser i Cantar” (Discmedi, 2007) cuya gira agotó al grupo. Para ello crean su propio sello discográfico, Robot Innocent, desde el cual, por el momento, sólo lanzarán material del grupo para tener absoluta independencia.

En la portada del disco nos encontramos con una fotografía del polémico edificio de GESA, obra faraónica construida en los años 70 e imagen emblemática de la ciudad de Palma de Mallorca. Dentro nos encontramos a unos Antónia Font algo diferentes pero iguales. Abandonan los viajes estelares de “Taxi” (Discmedi, 2004) o las profundidades marinas de “Batiskafo Katiuskas” (Discmedi, 2006). En este “Lamparetes” (Robot Innocent, 2011) el grupo nos habla del progreso y sobre todo de la lucha de los pioneros por avanzar. Combinan sus típicas letras surrealistas con otras más narrativas haciéndoles ser más accesibles al oyente.

En sus letras hay evidentes guiños locales pero sin llegar a ser localistas, por ejemplo ese estribillo de la divertida “Islas Baleares” cantado en un castellano con marcado acento británico, el faro de “Es Far De Ses Salines” o esos pioneros que se pueden ver como simples turistas. Nos encontramos con múltiples referencias fílmicas, a “El Padrino” (1972) de Francis Ford Coppola o “Los cañones de Navarone” (1961) de J. Lee Thompson por ejemplo. Pero sobre todo a esos pioneros de los que hablábamos, personajes solitarios enfrentados a una naturaleza hostil que les impiden progresar porque como cantan en “Clint Eastwood” “un home tot sol no sempre se basta”. Y así nos encontramos a un Clint en el Gran Cañón antes de que exista el cine o a un Abraham Lincoln en un amanecer desfilando hacia la batalla. Aunque el tema que mejor engloba este concepto es “Icebergs i guèisers”.

Musicalmente es un disco bastante heterogéneo donde podemos encontrar todas las caras de Antònia Font. Algo que podría acabando siendo un puzle ellos lo salvan gracias a su maestría a la hora de enlazar canciones. Esos juegos de palabras con los que nos encontramos nada más empezar en "Me sobren paraules", con guiño a Serrat incluído, y la fantástica "Coses modernes". El antagonismo de ser protagonista, “Pioners”, o mero espectador “Boreal” de un mismo escenario; o pasar de la tranquilidad de vivir en el Faro de Cap Salines frente a su conversión a zona turística en la infantil “Sospitosos”.

Justo en medio del álbum, y la verdad es que algo descolgada de todo se encuentra solitaria “Calgary 88”. Que funciona como single perfectamente, es un magnífico tema, pero que no casa con el conjunto del álbum.

El grupo cierra el álbum con la instrumental "Minutos musicales" como si fuera la música de unos títulos de crédito que nos dice adiós. Cinco años tuvimos que esperar, y es verdad que no es su mejor disco, para eso están “Alegria” (Drac/Virgin, 2002) o “Batiskafo Katiuskas” (Discmedi, 2006), pero es un álbum notable que permite mantener a Antònia Font como uno de los grupos más interesantes del panorama musical español.

Compartir

Otros Discos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias para facilitar tu navegación y una atención personalizada gracias a la información estadística que obtenemos tras analizar hábitos de navegación. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies