portada del disco La Deriva

Robaron las antenas, la miel de las colmenas, no nos dejaron ni banderas que agitar / Cambiaron paz por deudas, ataron nudos, cuerdas, y la patrulla nos detuvo por mirar

Vetusta Morla anuncian grandes cambios, un acercamiento a la crítica social saliendo de su "zona de confort". De ahí ese título, esa deriva... "La deriva es la idea de un tránsito intermedio entre un “crack” y un punto de llegada, casi siempre desconocido. La deriva como espacio donde el cambio y la transformación son posibles, asumiendo al mismo tiempo temores, miedos, nostalgias y esperanza por el tiempo que se aproxima".

Esa deriva es el hilo conductor de las doce composiciones, de nuevo producidas por Manuel Colmenero y Javibu Carretero. Un disco con un peor acabado que los anteriores, más austero en arreglos e instrumentaciones, más contenido (lo cual no quita que no nos encontremos con arreglos de viento y palmas en "Fiesta mayor" o los acústicos de "La sala de espera"). En las letras también deciden ir más al grano, manteniendo la épica pero disminuyendo el componente poético. Su objetivo era ser más directos pero sin caer en lo obvio, en lo pedagógico.

Nunca habían afrontado de una forma tan explícita como en "Golpe maestro" los temas sociales y políticos, pero como afirman en las entrevistas de promoción del disco, todo eso forma parte de nuestras vidas y no puedes mirar para otro lado.

Como mensaje político "La Deriva" se queda en el intento, muy descafeinado, como colección de canciones nos encontramos con muchas luces y sombras.

"Hay esperanza en la deriva" cantan en la inicial "La deriva". Un corte que al igual que "Golpe maestro" logra lo que pretenden, captar toda la atención del oyente con un ritmo percutivo contundente y una voz que busca la épica y los saltos del público en un estadio lleno. El gancho perfecto.

A partir de ahí van perdiendo fuelle, cortes como "La mosca en tu pared" son prescindibles, otros como "Fuego" o "La grieta" suben el listón, confirmando la irregularidad del disco.

El problema son unos ritmos repetitivos que producen constantemente la sensación de déjà vu, de esta canción ya la he escuchado antes en este mismo disco.

"Las salas de espera" destaca en el tercio final, con ritmos acústicos y una letra efectiva. "Cuarteles de invierno" trae intensidad y "Tour de Francia" una letra que deja mucho que desear. Cierra la historia sobre el alzhéimer "Una sonata fantasma".

Como decíamos, "La Deriva" es un trabajo irregular, con algunas luces y muchas sombras.

 

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