Impermeable

«Impermeable» (Elefant, 2001) es a Carlos Berlanga lo que Berlanga a «Impermeable». Haz y envés de la misma hoja. Porque no se puede pensar en el uno sin el otro. Porque son la misma cosa. Y es que todo Berlanga está contenido en esta pequeña maravilla que sirvió de despedida de uno de los compositores más carismáticos del pop español. Elegante, sensible, tierno y ácido, así es o así son ambos dos. Lejos ya de esa caída y experimento terrible que supuso «Vía Satélite Alrededor de Carlos Berlanga» (Edel, 1997), «Impermeable» nos devuelve a la mejor época del artista, que, de nuevo junto a Canut, da vida a un universo a veces (o siempre) demasiado autobiográfico, donde de nuevo el pop más ingenuo se entrelaza con las frases más mordaces.

Pero este disco no sólo cuenta con la participación de Nacho Canut. Como no podía ser de otra manera, el trío, que ya volvía a reunirse para la anterior entrega, lo hace una vez más para esta ocasión, corriendo así a cargo de Alaska los coros de algunos de los temas, como «Por desgracia no», «Vacaciones o la fangoriosa y sugerente «Cul de sac». Aparte de los ex-miembros de Dinarama, «Impermeable» goza de la producción, guitarra y bajo de Ibón Errazkin (ex-Le Mans),  los sintetizadores y pianos de Antonio Galvañ (Parade) y los coros de Mikel (La Buena Vida). Todo eso mezclado en Inglaterra por Ibón e Ian Catt.

Comenzamos con una lánguida sensación invocada por las cuerdas de una mandolina que nos trae a la cabeza a Le Mans. No es otra cosa que el inicio de “Lady Dilema”, tema que recoge todos esos sinónimos de elegancia siempre atribuidos a Berlanga y sus composiciones, y que resume a la perfección la esencia del disco. Con un estribillo absolutamente pegadizo, el corte se erige como una de las piezas claves de este trabajo, con ritmos que sumergen en el aire hipnótico de la Costa Azul. Y junto a este, “Impermeabilizado”, el segundo pilar.

Inspirando el título del disco, “Impermeabilizado” puede traernos a la memoria, por su letra, a aquella funcionaria vainicosa que ya versionaría Berlanga en «Indicios» (Compadres, 1994), su (otra) gran obra. Inmerso en un delirio paranoico obsesivo y envuelto en sonidos que deambulan entre lo puro y lo sintético, Carlos engalana de terciopelo y seda uno de los temas más dandy del álbum. Dentro del disco hay una vez más cabida para las versiones. “A Cannes” una revisión del “A Vannes” de Françoise Hardy, y “Wave” de Antonio Carlos Jobim, a quien ya brindara homenaje en la portada del «Indicios», son las escogidas para esta ocasión.

Y entre una y otra prácticamente la totalidad del disco. Un deambular exquisito entre emociones, estados, estrellas y planetas. Un delicioso viaje digno de las mejores vacaciones. Una despedida brillante de Carlos, que nos hará siempre añorar sus canciones y la brevedad de su existencia. Si realmente un disco puede tratarse de imprescindible, “Impermeable” lo es, sin lugar a dudas. Lástima que Carlos, como dijo Nacho Canut, no fuera tan impermeable como a él le hubiera gustado.

Grupo:

Figura imprescindible de las de verdad dentro...

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Tracklist:

  1. Lady Dilema
  2. Por desgracia no
  3. A Cannes
  4. Estados
  5. Vacaciones
  6. Cul de sac
  7. Impermeabilizado
  8. Estrellas y planetas
  9. Wave
  10. Manga por hombro

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