Otra de las canciones más conocidas de la carrera de Manolo Galván, que lo devolvió a los hit parades españoles y que constituyó un rotundo triunfo en Sudamérica. En algunos de los países de aquel continente se editó con el título “Hijo de ramera”.
La letra cuenta una historia tremenda en todo caso y especialmente en aquella España tardofranquista. Un niño no quiere ir a la escuela porque los compañeros le hacen bullyng, acusándole de ser un hijo de ramera. La madre le explica que con 15 años fue víctima de una violación grupal y que él es el fruto de aquella agresión. El niño le agradece haber sido una madre entera y vuelve al cole con la cabeza bien alta. Un largo soliloquio instrumental a cargo de la guitarra solista cierra el tema, concediendo al oyente un tiempo para reflexionar sobre lo escuchado.