portada del disco Ha Sido Éste

No se precipitaron Los Acusicas en mostrar su tarjeta de presentación. Su disco de debut "Ha Sido Éste" (La Hormigonera, 2003) se fraguó con la calma y lentitud que imponía primero, la distancia (oceánica) que separaba a Mauro y Joaquín, y luego, ya los dos en jurisdicción nacional, el poco hueco que dejaba las profesiones de las que realmente vive cada uno. Tampoco había necesidad de prisa alguna por demostrar sus capacidades tras empresas del calado de Los Nikis, Los Vegetales o Intronautas.

Gestadas las canciones entre 2001-2002 durante el exilio laboral de Joaquín, fue en 2002 cuando en un mano a mano (música para Mauro y letras para su compañero) y con la única compañía de Dell Dimension, el aparato que les asistía en las percusiones programadas, que comienzan la grabación en casa del bajista. También sería de forma casera la edición, ya que utilizaron su sello La Hormigonera.

De seguro habría mucha expectación por ver las prestaciones del nuevo proyecto, sobre todo entre la legión de seguidores de estos verdaderos héroes de los 80. Y seguro que pocos quedarían decepcionados por el comienzo del disco, a un gran nivel, con canciones como "Brad es norteamericano", "Apático" o "Canción de relleno".

Resultan todas ellas verdaderas genialidades de combinación de intensidades ramonianas a la guitarra, armonías vocales y letras ingeniosas. Coordenadas reconocibles de momentos pasados en sus trayectorias por otro lado, pero no por ello menos brillantes. Las contradicciones que nos suscita el yanqui y su imperio cultural en la primera de las canciones, disquisiciones alrededor del aburrimiento en "Apático", refrescante tema del que además sacaron un videoclip y auténticas obras de arte para hablar de la condición de cero a la izquierda de la divertidísima "Canción de relleno". Como digo, un ramillete de tres muy buenas canciones en un comienzo arrollador.

De seguro también habría expectación en saber si Los Acusicas tratarían de poner tierra de por medio de los proyectos pasados o buscarían una simple continuación de la fórmula mágica. Y ante la espera, Mauro y Joaquín, haciendo gala probablemente de su sentido del humor, tienen la "desfachatez" de apoyarse en un tema de Los Vegetales ("Atraco a las tres") para componer no una canción sino todo un bloque de ellas. El que va desde "Atraco a las cuatro" hasta "6 días en Copacabana", tema este último en el que cuentan con la ayuda de Adolfo de Airbag para los coros.

Diferentes en lo musical, componen sin embargo un apartado independiente dentro del disco unido por el hilo argumental que va desde la planificación del atraco, el fracaso de la operación con todo saliendo mal, la delación (que tanto ha marcado al grupo, para su nombre, el título del disco y la portada del mismo), la fuga hasta el posterior retiro al paraíso brasileño, donde disfrutan en la arena con la chica de Ipanema. Con la excusa, nos deleitan con un pequeño disco conceptual dentro del álbum, donde prácticamente están bien todas las canciones. Las tienes en la onda Ramones que mencionábamos arriba, vertiginosas o con aires poderosos como los de "Corre, salta, huye, escapa". Ya que Mauro hablaba en su momento de influencias de bandas como Weezer o Foo Fighters, le tienta a uno reconocer los parecidos que se le ven a aires como los de Smashing Pumpkings en este último tema.

Según nos cuentan, fue precisamente una de las canciones de esta saga, "Adiós Acusica adiós", la primera que sometió Joaquín al juicio de los miembros del foro de internet de seguidores de Los Nikis. En vista de la buena acogida que tuvo, el bajista se animó a componer junto con Mauro el resto de temas que finalmente compondrían este primer disco.

Pero no tienen por qué ir todas las canciones en una misma línea. "La clonación" es una excursión por el glam rock. Y es de agradecer porque todas estas cuestiones de reyes del glam siempre se les ha dado bien al entorno Canut.

Y hablando de la saga de hermanos, la base de "Mi vida insustancial" es de Nacho, precisamente. Curiosamente, dos años más tarde, Mauro contribuiría en otro tema vital, "Veo la vida pasar", de Fangoria. En la que nos ocupa, los aires tecnificados retrotraen a unos Sigue Sigue Sputnik.

Hay hueco además para curiosidades, como "Pirateando CDs", una de las pocas canciones cuya música compuso Joaquín y para la que, a sugerencia de Mauro, y dado el aire tabernario de tasca portuaria del Caribe, pergeñó una letra acerca de cuestiones legales en esto de la música. Tuvieron que pagar por ello el precio de ser preguntados constantemente por su posición al respecto en prácticamente todas las entrevistas que les hicieron tras la edición del disco.

¿Que si no veo momento flojo en todo el álbum? Pues hombre, la verdad es que en "Es Navidad" me parece sentir una ligera bajada de pistón. Por lo demás, un disco de lo más recomendable, y si me apuras, con lo mejor de la producción del grupo.

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