En Libertad by La Casa Azul

Pese a haber sido alabado en otros medios, encuentro esta producción de Milkyway (La Casa Azul) un ejercicio bastante desesperado de búsqueda de ganancias fáciles. Agarrarse a un valor cien veces contrastado como es el de Nino Bravo y, so pretexto de actualizar el repertorio del cantante valenciano, destrozar los arreglos originales, eliminar pistas, borrar frecuencias, añadir voces, alterar ritmos y dejar de lado canciones excesivamente conocidas, tal que “Un beso y una flor”, “Libre” o “Noelia”, que hubieran resultado intragables en esta nueva versión.

Grandilocuencia orquestal por un tubo para “Te quiero, te quiero”  acentuada en sus aspectos más grandiosos y respetuosa hasta cierto punto con su original. Hay una buena adecuación entre la voz de Nino y el envoltorio instrumental y es una de las piezas más o menos salvables del CD. Otro cantar es “Esa será mi casa”. Tras un comienzo muy parecido al original se desata el chunda chunda con trompeteos, guitarras filtradas, percusión de vieja discoteca y aditamentos que desvirtúan la letra y roban el protagonismo a la voz del cantante al que se pretende homenajear.

Destrozo total en “Quién eres tú” ahora convertida en algo parecido a una pieza discotequera con un extemporáneo sólo de guitarra que le sienta como a un Cristo dos pistolas. Pachanga sin paliativos en “Tú cambiaras” que continúa con el empeño de convertir baladas y tiempos medios en desquiciados ritmos aptos para el baile. Filtros modernos y largo inicio instrumental para “Vete”. Al menos aquí no hay un exceso de alteración rítmica y sigue siendo una balada, bastante barroca, pero balada al fin y al cabo. Otro de los temas respetuosos del CD. En la misma línea figura “Cartas amarillas”, quizá lo mejor de este CD que reivindica para un nuevo público una de las mejores canciones de Nino Bravo, no muy conocida.

Vuelve la traca con la versión reggae de “América, América” en la que también se ha entrado a saco, aunque esta vez el resultado final tiene su gracia. Arreglos absolutamente inapropiados que juegan a lo misterioso y que podría servir de fondo a alguna película de terror para la cándida “Elizabeth” que pasa de ser un romántico recuerdo cargado de nostalgia a una especie de domina con látigo y todo.

Cierra el disco el tema que le presta su título. Otra pieza discotequera con onomatopeyas femeninas a manera de coro, orquesta lujosa, guitarra rítmica hiperfiltrada y bajo marcado para subrayar una voz a la que maldita la falta que le hace ningún subrayado.

En la presentación el productor Guillermo Milkway decía haberse inspirado en las producciones de Phil Spector y Brian Wilson, dos músicos y productores geniales que sentaron las bases del pop actual, cuya comparación con este trabajo es un puro disparate.

El Evangelio de San Lucas lo dice bien claro: “Deja que los muertos entierren a sus muertos y tú ve y anuncia el reino de Dios”. Ojalá Guille hubiera seguido este divino consejo y hubiera respetado el sueño eterno de Nino Bravo y hubiese dedicado su experiencia y sus incontables medios en hacer una nueva música comercial española, esa que reclaman los jóvenes.

Grupo:

En 1944 Luis Manuel Ferri nace en...

Compartir:

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en pinterest
Compartir en whatsapp
Compartir en email

Tracklist:

  1. Te quiero, te quiero
  2. Esa sera mi casa
  3. ¿Quién eres tñ?
  4. Vete
  5. Tñ cambiarás
  6. Arena de otoño
  7. La niña es ya mujer
  8. Cartas amarillas
  9. Voy buscando
  10. Elizabeth
  11. América, América
  12. En libertad

Compartir:

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en pinterest
Compartir en whatsapp
Compartir en email