El LP definitivo de Brighton 64 en los años 80 ve la luz en la multinacional EMI-Odeon y cuenta con producción a cargo de Paco Trinidad -otrora miembro de Ejecutivos Agresivos-, en ese momento una de las grandes figuras en España para dicha tarea.
Incluye todas las canciones de su anterior EP más otro buen puñado de canciones nuevas con algunos números muy apreciables, como «La calle 46 (club negro)» o «La carne mata el hambre» que, a pesar de incidir en una imagen juerguista, se trata de canciones que nos dibujan a una banda madura que ha sido capaz de abrir y expandir sus horizontes y enriquecer su sonido sin traicionarse a sí misma.
Brighton 64 siempre ha sido una banda cargada de energía y poco dada a pasajes lentos, más comprometidos o íntimos, pero no tiene problema en tocarlos, lo que ocurre aquí en «Igual nos da igual» o «Solo tus besos«. Se presenta así un conjunto consistente, sólido y dinámico a la vez.
A pesar de su apreciable calidad y a una buena recepción, esto no fue suficiente para su compañía que, al parecer, esperaba mucho más para no prescindir de ellos. Supone entonces el fin de su contrato y a la larga el de Brighton 64 (si bien resucitaría años más tarde), que dará paso a Los Brigatones, publicando un único LP antes de volver a transformarse en Matamala.
Nunca se editó en CD, por lo que, para hacerse con él en dicho formato, fue necesario recurrir al recopilatorio «Brighton 64» (EMI-Odeon, 2001) que lo incluye íntegramente junto a un puñado de caras B, pero esto no fue posible sino hasta casi quince años después de su edición original.