El Hombre Pez

«Elefantes» (La Col, 1997), su primer disco, es un buen inicio, pero era hora de dar el paso decisivo en su carrera. Con un puñado de nuevas canciones, fueron llamando puerta por puerta a toda discográfica habida y por haber. Sabían que su propuesta, sin ser experimental, sí que era arriesgada.

La música que conformaría su segundo álbum se basa en el pop-rock, pero expuesto a una serie de mutaciones, cambios de velocidad, muy matizado y en absoluto asequible dentro de los cánones de la comercialidad. Sin embargo, la estructura de la canción no deja de ser tradicional, ni los estribillos coreables, con lo que tampoco se podían etiquetar como producto indie.

«El Hombre Pez» (AZ, 1997), como se titularía el disco, nadaba entre dos aguas, como siempre lo hará -excepto en su última obra- toda la discografía de Elefantes. Puede que ese fuera el motivo de que no encontraran apoyos en discográficas importantes. Fue AZ la que apostó finalmente por ellos.

El sonido de este híbrido se acerca al decálogo musical de Héroes del Silencio, con un protagonismo de la voz cantante y de las guitarras eléctricas. La entrada de la electrónica y de una instrumentación de calidad es escasa e incluso nula todavía. Las composiciones son atrevidas aunque en ocasiones, por la falta de experiencia, se alargan sin necesidad provocando cierto aburrimiento. Las letras rotan alrededor del amor, como siempre lo hará en el caso del grupo. Otra de las constantes en su carrera que ya aparecen en «El Hombre Pez» es el regusto setentero de las canciones.

Destacamos varios temas que son dignos de salvación; “El hombre pez” es uno de ellos, a pesar del inocente y poco imaginativo estribillo (“yo soy el hombre pez, yo soy el hombre pez, yo soy el hombre pez, yo soy el hombre pez, yo soy el hombre pez, eh, eh”). Otras recomendaciones; “Y sin respirar” y “El cielo se va”.

A pesar de estos aciertos, el disco sigue siendo algo flojo tanto en la producción como en la calidad de las composiciones. Habría que esperar primero, a la decisiva incorporación del pianista Jaime de Burgos y, sobre todo, a la aparición de un repertorio realmente talentoso para captar la atención de los peces gordos.

Habrá que seguir su consejo impreso en la carátula del disco: “Tú que no crees en mi, sumérgete”.

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Aunque no todas eran totalmente optimistas ni...

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Tracklist:

CD 1

  1. Mas que tu a yo
  2. El payaso
  3. El hombre pez
  4. Y sin respirar
  5. No quieras más
  6. Te querré y tu me perdonarás
  7. El pez II
  8. Lo mejor de ti
  9. El cielo se va
  10. Quiero volar

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