El Eslabón Pérdido

El Eslabón Pérdido

Con la llegada de los años 80 se produce el enésimo cambio de sello, pero esta vez será para grabar un par de discos en la misma casa, algo excepcional en su carrera. El sello que lo logra será Guimbarda que era dirigido por el periodista musical Manolo Domínguez tras su ruptura con Movieplay. Era un sello orientado, sobre todo, al folk tanto internacional como nacional encontrándose en sus filas gente como Bibiano, Benedicto o Suburbano. Estos últimos acompañarán a Carmen y Gloria en la grabación de este trabajo junto al pianista José Manuel Yanes (Aguaviva) y José María Guzmán.

Después de «Contracorriente» (Movieplay, 1976) las Vainica tienen la idea de elaborar un álbum doble conceptual sobre el ecologismo y hacer un tema dedicado al mar, otro a los animales, etc. Pero a la hora de grabar este «El Eslabón Perdido» el ecologismo sufrió un boom y se puso de moda, y a ellas dejó de interesarles el tema. Aun así el dúo conserva un par de temas que estaban en este proyecto inicial. La primera «Doñana» con la que abren el disco con aires flamencos a la que para ser perfecta le sobra el deje andaluz de inicio que suena un poco a pastiche. La otra es una composición doble, «Escrito con sal y brea / Coloniales y ultramarinos«, donde destacan los grandes arreglos de cuerda. Se inicia con un compendio de canciones populares marineras para posteriormente advertir sobre el peligro que está corriendo el mar, y al mismo tiempo hacer un homenaje a figuras capitales literarias como Rudyard Kipling, Robert Louis Stevenson, Herman Melville, Edgar Allan Poe, Joseph Conrad y Samuel Taylor Coleridge. «Coloniales y ultramarinos» es una especie de habanera sobre las ansias de aventura, de una escapatoria de la realidad que da el mar con esa sensación de libertad.

El álbum es una mezcolanza de temas que llevaban compuestos varios años y otros hechos para la ocasión. «La niña precoz» con su aire beat había aparecido en la serie televisiva «Suspiros de España» (RTVE) de Jesús Yagüe y Francisco Yagüe. El tema está dedicado a la actriz Shirley Temple y ahonda en esa idea del juguete roto, de los sueños frustrados por la ambición de los que dirigen las carreras. El otro corte antiguo es la abrumadora «Alas de algodón«, uno de los mejores temas, no ya del álbum, sino de toda su discografía. Habla del fin de la inocencia, de los anhelos de la niñez y de cómo la realidad nos va devorando poco a poco hasta destrozar todos los sueños que tenemos de niño. Y es que en este trabajo ya no nos encontramos a unas Vainica felices o nostálgicas de la infancia, ni siquiera reivindicativas sino más bien tristes y melancólicas con lo que veían. Y es que muchos grupos de los años 60 cuando llegaron los años 80 y 90 se encontraron desubicados. «Canción del eslabón perdido» es oscura y triste algo que chocaba con la España de 1980 donde la nueva ola estaba en lo más alto, pero es que ellas no se encontraban a sí mismas.

Los otros temas que componen el disco son «Amigo mío del alma» coescrita con Álvaro Cárdenas, hijo de Gloria, que es una adaptación de un códice de finales del siglo XV y que ellas le dan un inicial toque medieval acorde a la época. Y «La cocinita mágica» dedicado «a 40.000 brujas prudentes y a 40.000 hadas necias» compuesta por Carmen que aborrecía las tareas domésticas, pero como a Gloria le encantaban le puso un tono feliz que acabó transformando el tema como ocurrió con «Coplas del iconoclasta enamorado«.

Grupo:

VIII Festival de la Canción Española de...

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Tracklist:

  1. Doñana
  2. Alas de algodón
  3. La cocinita mágica
  4. Canción del eslabón perdido
  5. La niña precoz
  6. Escrito con sal y brea / Coloniales y ultramarinos
  7. Pájaro Phatwo
  8. Amigo del alma

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