Si han estado atentos, habrán advertido que el retorno en 2011 de Brighton 64 vino a coincidir, casualmente, con un período convulso de la política catalana, el llamado procés, el cual llegó a su epítasis en el momento en que el combo barcelonés publicaba y promocionaba su LP «El Tren de la Bruja» (BCore, 2017).
Así surge «Como Debe Ser» (BCore, 2019): que su, por otra parte excelente, anterior LP estuviera centrado en una fantasía rock ajena a lo que sucedía a su alrededor causó a la larga cierta amargura entre los componentes del grupo -y en algunos personajes que se atrevieron a decirles qué debían hacer y qué no-, quienes decidieron que este álbum versaría sobre lo que estaba pasando en ese momento. Y vaya si lo hicieron.
Aunque el grupo de los hermanos Gil nunca fue un ejemplo de gran predicamento político, sí lo ha sido siempre de compromiso y visión crítica. Y más clara está su fuerte ligadura con su lugar de origen, Barcelona, a la que han dedicado no pocas canciones. Y Barcelona está donde está y eso la ha hecho ser protagonista de este importante episodio histórico.
«Como Debe Ser» es el álbum político de Brighton 64. Y lo es, salvo en una canción, de cabo a rabo. En España hay una enorme tradición de rock con contenido político, desde la censurada «Danza de los orangutanes» de Desde Santurce a Bilbao Blues Band a casi cualquiera de El Pardo pasando por Negu Gorriak, pero es cierto que dicho contenido en 2019 era menos habitual y más aún en una banda del estilo de Brighton 64; de ahí su importancia.
Para su grabación, el grupo ha preferido cambiar la costumbre de sus tres LP anteriores y en esta ocasión la tarea fue encomendada a Paco Loco. Aunque sigue siendo un disco de Brighton 64 con profusión en el power pop, el resultado es un álbum de un sonido necesariamente más grave y severo que los anteriores -aquí no hay sección de vientos, solo una armónica en «Playas del Mediterráneo«-, y queda poco espacio para que entre algo de luz y aire.
No dejan títere con cabeza: el poder judicial -«Juez y parte«, tema promocional del álbum-, la brutalidad policial -«¿Cómo puede una persona descansar después de machacar a los demás?» cantan en «El estado de la nación«-, la clase política -«Miedo me das«-, y los medios de información -«Gato por liebre«-, debiéndose entender todas ellas en el marco del procés -referencia más o menos velada al 1-O en «La cara infame del poder«-.
Fuera de dicho marco, Brighton 64 también ponen sus ojos en la tragedia de la inmigración en «Playas del Mediterráneo«, una dedicatoria a su abuelo exiliado tras la Guerra Civil en «Avui he tornat a casa«, y la apuesta por un activismo más beligerante en «La flor que sostenía en la mano» o más idealista en «Batalla perduda«.
Y, con todo ello, la canción que más brilla del álbum es la única que no sigue este leitmotiv: «La balada de los pérfidos hermanos Gil» en la que se acompañan a las voces de Irene de la Riva -con Albert en Amor Propio– y de Javier Sun -ex-Los Scooters-. Tal vez porque pudo aportar algo de distensión o tal vez porque rompe la baraja con la dulce voz de Irene y los teclados ensoñadores de Jordi.
Despachado como «La diatriba independentista de los ‘cunyats’ de Viggo Mortensen» por Darío Prieto en El Mundo con las formas y estilo que caracterizan a dicho medio, «Como Debe Ser» no tuvo fortuna en su recorrido. Editado a finales de 2019, pocas semanas después dio lugar a la pandemia del COVID, la cual impidió su promoción y causó estragos en el ánimo de sus autores. Algún cínico debió pensar, como aquel almirante holandés, que Dios es español al obrar.