portada del disco Bide Bakarra

El debut propiamente dicho una vez roto el hielo con la maqueta (posteriormente reeditada como vinilo)  "Orreaga 778" (Puzkarra, 2006), de la que además se incluyen los cuatro temas correspondientes. Mantiene una línea de sonido similar y exhibe una edición análoga, con ilustración de milicianos en combate para la portada y foto impactante de la banda para la contra.

La banda graba de nuevo con Aitor (Valium Generation) a los mandos de las cuestiones técnicas. No queda claro sin embargo, si el disco se preparó en las visitas que hicieron a la empresa en la que trabajaba éste cuando se quedaba libre al finalizar la jornada laboral o en el mismo local de ensayo de Orreaga 778.

La única manera ( Bide Bakarra ) es la de la lucha, a la que animan en varias ocasiones: «Goazen», por ejemplo, que es uno de los momentos más sobresalientes del disco, con paradas en el estribillo para batería y coros, pero que tiene en la imbatible de línea de bajo y guitarra central su  verdadero pilar. «Bide bakarra» supone una cierta pisada del pedal del acelerador en lo musical incidiendo en la necesidad de combatir, mensaje, por otro lado, que repetían desde The Oppressed hasta los mismos Blitz, aunque en este caso, los vascos piden es la misma revolución o muerte.

La lucha en la calle se extiende para reclamar los derechos de los trabajadores cuando las empresas comienzan los despidos por la falta de beneficios para los jefes («Kalera»). Guitarras poderosas contribuyendo a aumentar la tensión y la sensación de amenaza. Aunque puestos a evaluar la capacidad de sobrecoger, está claro que momentos como los de «Gure arbaosen garrasia», que ya aparecía en la maqueta previa, estarían sin dudad en los primeros puestos.

La represión de las fuerzas del orden es uno de los temas que más hueco encuentra; hasta tres temas abordan la cuestión: «Cipayo», «Kulpidarik ez» y «Ez etsi». Pero igualmente no dejan pasar la cuestión del repaso histórico de diferentes episodios de resistencia vasca, conectando la batalla en el paso de Roncesvalles, la resistencia a Franco en la Guerra Civil y la resistencia de la generación actual. Todo hilado con Oi! frenético.

Igualmente furibundos se muestran contra la repulsa que produce la utilización de manera habitual del euskera («Putakumeak») o del papel jugado por el partido nacionalista vasco («E.A.J.»), preocupado por mantener la riqueza y privilegios de la clase social favorecida de la que procede.

Probablemente sea «Egunero», de letra centrada en la desesperación de no tener respuesta a la rutina del día a día, la única en la que se concede el único respiro. El resto conforma el que es sin duda, un disco de debut contundente, mostrando un punk Oi! duro de gran pegada.

 

Compartir

Otros Discos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias para facilitar tu navegación y una atención personalizada gracias a la información estadística que obtenemos tras analizar hábitos de navegación. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies