«AUF!» supuso todo un sorprendente giro de guion en la trayectoria de la genial banda del Baix/Poblenou. Cuatro años después del excéntrico «Pasarás de Todo» (Hijauh USB?, 2014), Gúdar dio un vuelco a su sonido y se presentó con un disco tremendo de pop electrónico para bailar. El cambio de tercio fue acompañado de una importante reestructuración de la formación: Nele, un pilar fundamental de la banda desde sus inicios y muy centrado en su propio proyecto, Neleonard, deja el grupo y es sustituido al bajo por Laura Antolín, todo un referente de la escena alternativa de Barcelona y del pop independiente patrio como vocalista y bajista de Doble Pletina. Será el primer trabajo de Gúdar plenamente gestado y parido en la factoría Hijauh del Poblenou.
Siguen intactas las legendarias señas de identidad: experimentación sonora, emocionalidad confesional y heterodoxia creativa sobre la base del genio delirante de Albert Espuña. Siguen presentes constantes como la temática de las vidas grises y del malestar o el poder salvífico del «nosotros» y la música. Con su descacharre experimental, sus paisajes sonoros fragmentarios, su iconoclasia, su lirismo íntimo, su minimalismo lúdico y su autenticidad extraterrestre características. Pero el ritmo y la electrónica dominan conceptualmente toda la obra, frente a la fragmentación extrema, el protagonismo de las guitarras rasgantes y el escacharramiento caótico de su anterior trabajo. El salto hacia la electrónica de baile es más que evidente en la mayoría de los temas. Y efectivamente, «AUF!» es un disco para bailar, con la repetición hipnótica como lema. Pero es también una pócima con múltiples ingredientes exóticos, con homenajes al italo-disco, al house, al funk, al hip-hop, al trip-hop, a la mejor alquimia sonora de los grandes de la pista. Para abandonarte en el baile mientras suenan las confesiones colegas del no tiempo de noches interminables de exceso vital, ausencia de freno y autodestrucción. Un disco lleno de brochazos maravillosos, con puntos lo mismo del jazz, que de Pere Ubu, que del Kraut, que del «Lolaila Carmona» de Napoleón Solo, que del folklore mediterráneo -ahí la colaboración maravillosa de Olivia con el acordeón en «Estoy Igual«-. Y todo brillantemente conjuntado en casa con la sabiduría de gente genial, encantadora, veterana, inquieta y ultracapaz: Albert aparece grandioso con su voz mutante en estado de gracia divina, Eloy alquímico con la magia electrónica, Alberto con una percusión finísima y en los aparatos del ritmo, y Laura Antolín perfectamente acoplada al equipo para el viaje colectivo al electropop experimental, jugando un papel importante en el cambio de registro de la banda. Olivia Tirana se mantiene escondida en los coros, teclados y canciones, además de ser la responsable de toda la dimensión visual del trabajo. El resultado es otra obra maestra.
AUF! aparece en junio de 2018 editado por Hi Jauh USB? Las canciones fueron grabadas, mezcladas y producidas por Gúdar en el estudio del Hijauh de Poblenou entre noviembre de 2017 y marzo de 2018. El diseño, maquetación y artwork es obra de Olivia Mateu, replicando la portada de los alemanes Neu!, sin cambiar la tipografía original, tan solo moviendo elementos y cambiando los colores.
Desde los primeros compases de «Voy«, el tema que abre el disco, la repetición y secuenciación rítmica de registros electrónicos protagoniza el sonido. Intimismo ambient de baile pausado para una historia de conexiones digitales imposibles («¿Alguien tiene wifi?», «puta geolocalización)) y prioridades vitales antiguas («lo que más cuenta es vivir, lo que más cuesta es vivir»). En «Paräyso» las secuencias son más disonantes y la experimentación electrónica alterna entre el autotune, el jazz y el rap para declamar una explícita declaración política de intenciones sobre la verdadera independencia: «Hay un paraíso/El trabajo de mierda nunca nos va salvar/sólo importa la música/no os la vais a cargar/solo queréis la pasta/Inocentes, aún seguimos con fuerzas/seguiremos con trabajos de mierda/quieres pasta? toma pasta, toma kilos/ eh! nosotros tenemos la música/Hay un paraíso«. El paraíso tiene nombre raro y alma colectiva: Hijauh USB?.
Con «Nada que temer» Albert vuelve a un género clásico de Gúdar: la nana del insomnio lúdico. Como una segunda parte del «Nada que temer» («lo has pasado bien«), comienza con un pasaje de electrónica ambiental para reencontrarnos con el punteo de guitarras y la emocionalidad lírica del dueto íntimo de Albert y Olivia hablando sobre la plenitud del presente y las incertidumbres del futuro. La canción más cercana al espíritu del «Vida Gris 32» (El Piñonero Grabaciones, 2011). Y entre noches interminables, ritmos obsesivos y oscuros, líneas de bajo, loops y secuencias se cuela una llamada de atención en «Colega» sobre las adicciones tóxicas y autodestructivas del amigo, para acabar con un eterno ritmo cardiaco hospitalario. «Estoy igual» es uno de los cortes más épicos y orquestales del disco, con sucesivas capas de teclados y acordeones aportados por Olivia y Eloy sobre patrones repetitivos. La canción va de otra constante gudariana: el malestar, protagonista de buena parte del álbum. «Auf!» es el tema central del trabajo y el que le que presta título. Un tema fantástico, el más bailable y tecno-disco de todos temas de la banda. Minimalismo repetitivo y excelente clímax de pista para obsesionarse con la certeza existencial del final («voy a morir, voy a morir«). El corte ha tenido una notable repercusión en las listas, podcasts y pinchadas más señeras del indie patrio. El álbum se cierra con «Vamos bien«, un tema que sintetiza todas las virtudes de este magistral disco: repeticiones y secuencias obsesivas y bailables, subidones de éxtasis musical y una lírica confesional digna del divino estado de la descomposición.
En AUF! cada canción es una joya inimitable, está lleno de momentos sonoros sublimes, de letras estratosféricas y experienciales y de momentos de baile hipnótico. Como decían los de Mondo Sonoro en su crítica: «un disco impecable, repleto de himnos que recuerdan que cuando todo vaya mal en tu cabeza, cuando la apatía o la tristeza se apoderen de ti, la música y los amigos esperándote birra en mano –tal y como prometen en los mails de Hi Jauh USB? que anuncian los conciertos– siempre te salvan.«.