«Aokigahara” es la creación de Nöwan, un proyecto que nace fuera de los moldes y desarrolla un sonido propio a partir de influencias muy diversas. Su propuesta funciona como un puente entre estilos a priori lejanos, combinando elementos de screamo, neocrust, hardcore punk, EBM, post-punk, darkwave, emo-punk y post-metal, con una voz intensa, vanguardista y potente.
Sintetizadores retro combinados con sonidos futuristas y cajas de ritmos crean una atmósfera envolvente y reconocible. Las dinámicas enérgicas, progresivas y frenéticas conservan la oscuridad y la intensidad, evocando sentimientos de desesperanza, agotamiento y tristeza.
Su primer larga duración lleva por título el nombre del llamado bosque de los suicidas japonés. «En ese bosque las personas van a suicidarse, pero atan un cordón a un árbol de la entrada por si en algún momento se arrepienten. Este disco recrea el paisaje sonoro de esas personas atadas con el hilo luchando con sus pensamientos bajo la incertidumbre, cruda pero liberadora, de que están escogiendo acabar con su dolor, o darse la enésima oportunidad de seguir con su guerra mental«.
Letras cargadas de mensajes: crudeza, ansiedad, rabia, alienación, frustración… Letras que reflejan la lucha constante de quienes intentan salir de la oscuridad y, a veces, encuentran la frágil belleza de la vida. «Las letras son una liberación de emociones acumuladas durante estos años, suelo escribir sobre cosas que me han pasado o que he sentido, y me ayuda el dejarlas plasmadas en canciones. La desensibilización social y la deriva hacia el autoritarismo y el fascismo también son pilares fundamentales del desasosiego que transmiten las letras«.
La voz de una nueva generación atrapada en un universo triste, lleno de rabia y autodestrucción, obligada a sobrevivir en un sistema hostil, marcada por la depresión, la ansiedad y el cansancio de vivir en una sociedad corroída por la injusticia, la maldad y el abuso autoritario.