La Mandanga entregaban en 2015 un homenaje sincero al delirio con «La Mandanga» (LSD, 2015). Ocho canciones con las que conseguían agitar conciencias, divertir y escandalizar por partes iguales.
Tras la salida de Poli debido a problemas de salud, Javi continúa adelante en solitario como Javi Mandango, desarrollando un estilo personal y tabernario en el que las letras siguen siendo las verdaderas protagonistas, aderezadas con ritmos fundamentalmente acústicos e instrumentos como el kazoo. Con un kazoo comienza precisamente el tema inicial, «Huevos negros«, una crítica directa y sin pelos en la lengua a la precariedad y a la explotación laboral de Españistán… «sólo nos falta el NO-DO y ganar Eurovisión / mi situación precaria no tiene solución«.
Nos encontramos con ritmos entre tropicales, brasileiros y delirantes en «Churrascada Mix«, con guiños a la «La barbacoa» de Georgie Dann y al «Negro no puede» -algo que la viagra consiguió solucionar-. En «La canción del bajón» sigue la máxima de «Que Dios reparta fuerte«, y no deja títere con cabeza analizando las técnicas de los «genios de la casquería» como Sergio Dalma o Alejandro Sanz para desarrollar una balada que reúne todos los tópicos necesarios para convertirse en un éxito… «porque la bajona vende«.
Hay guiños al «Zombie» de Cranberries y a los grandes éxitos del reggaeton y el vocoder en «Me vuelvo a cagar en el copyright (con Xente de LonaAñade este contenido)«, además de escupitajos a Chayanne y demás tropa.
Se asocia con O Bo de Vil para dar forma a «Autofacial«, folk de raíces que huele a semen por los cuatro costados. Con Tania RedondoAñade este contenido llega un dueto delirante cargado de sexo explícito y drogas en el que se acercan a Al Bano y Romina Power… «Felicidad«; y con SoNicAñade este contenido el viaje soñado a Madrid para dar la campanada con «cosa rica gallega«… «El madrileño«.
«Eres purrela» vuelve a recurrir al folk con cadencia urbana para enumerar todo tipo de acciones que de realizarlas te convierten automáticamente en un purrela. Cierra «Niños EGB» recurriendo a la nostalgia y a los tiempos pasados.