Alacrán

Alacrán, como grupo, es una muestra del hartazgo que tenían tanto Fernando Arbex como Iñaki Egaña y Óscar Lasprilla del anquilosado sistema musical español. Todos ellos habían estado en dos de los grupos más famosos de los 60, como fueron Los Brincos y Los Buenos, y ya conocían por dentro cómo funcionaba todo el mecanismo. «Alacrán» (Zafiro, 1971), como disco, es una de esas cosas que ocurren de vez en cuando, un trabajo notable pero que sin apenas publicidad pasa inadvertido en su época y tras un período de hibernación algún despistado lo descubre por casualidad y, si tiene suerte, lo empiece a reivindicar. Este último peaje todavía este disco no lo ha traspasado.

Fernando, Óscar e Iñaki entraron en los estudios Celada de Madrid para grabar lo que a la postre sería su único disco. Para ello no contaron con mucha ayuda, trabajaron juntos en la composición de los temas y, para que nadie interfiriera demasiado, también se hicieron cargo de la producción. Zafiro tampoco les apoyó demasiado, ya que no les hizo ninguna campaña de publicidad para darles a conocer, seguramente porque pensaron que poca rentabilidad económica le iban a sacar a este trabajo.

En Estados Unidos, a finales de los 60, emergían nuevos sonidos que empezaban a llamar la atención del gran público, como eran el rock latino y el funk, que ya comenzaba a hacerse un hueco en las pistas de baile. Ambos, junto con el rock progresivo, son los elementos que utilizaron Alacrán para elaborar este trabajo.

El disco comienza con la vibrante «Sticky«, irresistible ritmo funky marcado por los bongos y la batería junto con el sonido desgarrador de la guitarra, es de lo mejor del disco. Tema firmado por Fernado Arbex en solitario, al igual que «Son (America, America)«, la canción donde más se nota la influencia del rock latino, sobre todo de grupos como Santana; y «San Francisco (California)«, tema psicodélico donde marcan el ritmo los teclados y donde cantan a esa tierra de los sueños como parecían ser los Estados Unidos («My soul will cross the sky / My soul will never die«). Esta temática también aparece en «My soul (suddenly)«, compuesto por Fernando Arbex e Iñaki Egaña, canción de rock progresivo donde dejan claro que lo que ellos quieren ser, es ser libres.

Iñaki Egaña, por su parte, compuso solo la cara B del único single que sacaron, «Take a look around you, baby«, canción que se inicia con un ritmo obsesivo de guitarra y que sólo es interrumpido cuando canta Iñaki. La aportación de Óscar Lasprilla en la composición, junto con Iñaki, es «Will you keep my love forever«, medio tiempo influenciado por la música negra y perfecto para finalizar.

En definitiva, una entrega notable de un grupo notable, que podían haber hechos grandes cosas juntos, pero que por azares del destino tuvo poco tiempo de vida. Fernando e Iñaki seguirían por esta vía en su nuevo grupo Barrabás.

Grupo:

Después del batacazo con que llevó a...

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Tracklist:

  1. Sticky
  2. Son (America, America)
  3. My soul (suddenly)
  4. San Francisco (California)
  5. Take a look around you, baby
  6. Will you keep my love forever

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