ÁMAME OTRA VEZ

Coito, Tacuinium Sanitatis, Siglo XIV
Coito, Tacuinium Sanitatis, Siglo XIV

 

Sí. Este post va dedicado a ELLA. Permitidme que hablemos de Rocío Jurado.

Rocío Jurado es la mujerona española por antonomasia. Creadora involuntaria de una saga de protagonistas de prensa rosa, su nombre, hoy día, es casi el de una deidad para un alto porcentaje de la población española. Aún recuerdo, cuando era pequeño, verla como si de una especie de valkiria ibérica se tratara. De hecho, para mí Rocío, Sara Montiel e Isabel Pantoja eran exactamente la misma persona y de la misma edad. Nunca me interesó en absoluto la copla y aborrecía el folclore español. Eran los 90 y hacía correr ríos de tinta, que si Ortega Cano, que si la hija salía por la tele…, lo que viene siendo una deidad en España. Y realmente creo que Rocío Jurado es la viva imagen de España. Debería figurar su silueta al lado del Toro de Osborne en todas las carreteras del país. Debería aparecer su efigie en todas las banderas rojigualdas en todos los eventos deportivos. Hay gente que quiere más a Rocío Jurado, grande de España que a su vida misma.

Volvamos ahora a los años 70. Una joven Rocío Jurado (pese a no haber tenido jamás imagen juvenil) comienza a alcanzar el cenit de su carrera. Y en los años 70 España empezaba a celebrar el sexo, o más bien empezaba a liberarse sexualmente, muy a la española, claro está. Lo vimos en el cine, en la literatura, y en la música. Rocío no iba a ser menos, así que como icono sexual que era, quiso manifestar y compartir con su patria su fuego interior. Así, nos encontramos con «Si amanece», el máximo exponente de la copla sexual que desarrolló nuestra Rocío. Toda una oda al sexo folclórico. Uno no puede evitar pensar en la cantidad de personas concebidas al son de esta canción, que versa así: «Si amanece y ves que de tu amor aún no estoy llena, ámame otra vez, ámame otra vez, con las mismas ganas de la primera vez / Si amanece y ves que estoy desnuda, cúbreme». Elegancia, poesía, savoir faire.

Después nos ponemos a recordar los greatest hits de la Jurado, y nos viene a la mente este fragmento: «Como una ola, tu amor llegó a mi vida, como una ola, de furia desmedida (…) Sentí en mis labios, tus labios de amapola…», y tendemos a recordar los antecedentes en sus letras y su contenido sexual explícito, vemos las cosas de otra manera; que quizá no es una letra tan inocente y pura como parece, que tiene una carga sexual oculta y evidente al mismo tiempo. No sé a vosotros, pero a mí me costaba mucho ver a Rocío Jurado como icono de una revolución sexual hasta que empecé a escuchar con atención. Y sentí un poco de repelús, la verdad.

El grabado pertenece a la obra «Tacuinum Sanitatis» (s.XIV), un códice medieval adaptado de un códice árabe que trataba sobre la salud humana, una especie de «Anatomía de Gray» de la Edad Media, en la que por supuesto se describía el sexo. Algo así como las canciones de Rocío Jurado en la España de los 70.

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